19 oct. 2020

Día de las Escritoras, asesoría histórica y crecimiento personal

La sociedad occidental actual está muy centrada en la inmediatez y el presente. Un reflejo de ellos son las redes sociales y los negocios que han surgido enfocados en el crecimiento personal. (Fuente: Leticia Velarde).

Estos últimos desechan el pasado, sobre todo el personal, familiar y sentimental. Es un error porque ha sido ese pasado y esas experiencias vividas el que nos ha construido como personas. Tampoco hay que evitarlo ni olvidarlo porque la vida es cíclica y nunca sabemos cuándo este podrá reaparecer. Mi consejo es que lo conozcamos en mayor o menor profundidad y que tengamos una buena relación con él.

La novela que estoy leyendo en la fotografía trata sobre esto. Habla sobre una relación que surgió en el pasado, se reencuentran en el presente años después y construyen algo juntos para crear un futuro. Ese pasado en común sólo es un punto de partida, pero la relación del presente surge desde cero. Esas personas han cambiado en esos años, al igual que sus circunstancias, y eso les obliga a conocerse otra vez de nuevo.

Esta novela es un pequeño paralelismo de lo que es la Historia. Esta última es cíclica y ciertos acontecimientos son más o menos recurrentes. Conocerlos en mayor o menor profundidad nos ayudará a entender nuestro presente como sociedad e intuir que puede pasar en el futuro.

Las redes sociales tienen muchas ventajas, pero también claroscuros. Poco se habla de estos últimos. Apenas hay novelas que los traten. (Fuente: Elaboración propia).

Esta novela fue pionera y lo interesante es que noveliza la experiencia de su autora. En sus páginas encontramos reflexiones sobre Instagram, el mundo influencer y la desconexión digital. En sus páginas leemos sobre extremos, pero lo ideal sería aprender a poner límites a nuestro yo en redes sociales y evitar publicar detalles de nuestras vidas personales, sobre todo si hay terceras personas implicadas.

Esta novela trata una de las cuestiones que más se habla en el mundo laboral en los últimos años: la necesidad de construirse una buena marca personal en redes sociales. Es un requisito casi esencial para escritores, influencers y emprendedores. Sin embargo, hay que tener cuidado e intentar poner límites entre tu vida profesional y personal tanto en Internet como en tu día a día.

Una de las ventajas de las marcas personales es que te acercan al potencial cliente y les permite tratarte de manera cercana. A mí como emprendedora es un detalle que me gusta mucho porque te permite hacer contactos profesionales con esa persona en concreto a través del correo electrónico, las redes sociales o un evento presencial. Sin embargo, lo veo un inconveniente cuando se empieza a crear equipo y para contactar con el creador de la marca personal hay que pasar la criba de un intermediario.

Otra ventaja de la presencia de marcas personales en redes sociales es que te permite compartir tus conocimientos, experiencias y reflexiones sobre un determinado sector. En mi caso me permite acercar la Arqueología y la Historia desde perspectivas y enfoques diferentes al académico y al divulgativo más tradicional.

Las marcas personales también hay que trabajarlas con una página web y un blog. Se debería empezar por aquí y que las redes sociales las complementasen. ¿Qué contamos en ellas sobre nosotros? Lo justo y necesario. Mejor pocos párrafos que demasiada información sobre tu trayectoria, tus problemas de ansiedad, tus aficiones o detalles de tu vida personal y familiar. Esto último resta y apenas aporta, al menos a mí.

¿Cómo deben ser los textos de la página "Sobre mí" de tu página web y/o tu blog? Concisos y escuetos. Evita explicaciones y ejes cronológicos. Da sólo unas pinceladas de tu trayectoria y céntrate en tus inicios. (Fuente: Elaboración propia).

Busca y analiza la de otros emprendedores. En ellas encontrarás de todo. Suele haber concisión en la de los escritores, historiadores y arqueólogos. También podríamos incluir en ella a algunos fotógrafos y diseñadores. Sin embargo, los copywriters y los mentores de marketing y crecimiento personal suelen contar mucho más de lo necesario.

Este último ejemplo es bastante curioso. Se les puede considerar un poco la élite actual del emprendimiento digital. Son ellos los que están marcando las pautas que han de seguir el resto de emprendedores con sus marcas personales. Trasladan las ideas que triunfan en Estados Unidos sin reflexionar sobre si encajarán en un contexto europeo y casi sin adaptarlas a la actual situación de los españoles.

Sus páginas web, newsletter y publicaciones en redes sociales contienen tanto texto que se pueden analizar muy bien desde una contextualización histórica. Son interesantes algunas de las conclusiones que he sacado de lo que han escrito y de lo que callan.

La mayoría de ellas son mujeres y lo más seguro es que provengan de un sector socioeconómico alto. Se suelen dirigir a mujeres con bastante nivel adquisitivo y que se sientan inseguras consigo mismas. Buscan a personas que necesitan planificar todo al detalle y a las que haya que dirigirles paso a paso a la hora de tomar decisiones. Esos clientes pueden ser un reflejo de ellas mismas.

Su perspectiva del emprendimiento femenino también es interesante de estudiar. Buscan que se las valore como profesionales y que los hombres la consideren como tales. Sin embargo, los suelen excluir a ellos al dirigirse a su audiencia en femenino, al elegir el rosa como color corporativo y al hacer networking casi siempre sólo con mujeres.

Yo misma he cometido algunos de los errores que comento en esta publicación. Gracias al feedback y los consejos de otros emprendedores, pude enmendarlos y aprender de ellos. Así es como creceremos como personas y como profesionales.

En el último par de años he sido muy crítica en mi blog con un determinado patrón de novela, cuyas representantes más conocidas son las autoras de esta fotografía. En su momento me llegaron a decepcionar. Sin embargo, me han sorprendido cuando les he dado una segunda oportunidad tiempo después. (Fuente: Elaboración propia).

Ellas como escritoras se dejaron influenciar por las modas literarias que llegaban a España desde los Estados Unidos. Aunque sus tramas y personajes estaban mucho mejor construidos, llegó un momento en que estas parecían casi calcadas.

Estas mismas autoras han hecho autocrítica y han reconocido que se acomodaron y empezaron a escribir para contentar las exigencias de sus lectores. Se olvidaron de sí mismas y de escribir sólo para ellas. Eso les afectó tanto que estuvieron meses sin escribir.

Las novelas que han escrito tras ese parón son más intimistas y se centran más en los sentimientos y las emociones. Mantienen su estilo cotidiano donde lo importante son los detalles. Son lecturas que no ahondan en explicaciones y dejan al lector recrear la situación con la poca información que dan de su contexto.

Estas novelas son perfectas para reflexionar sobre crecimiento personal y nuestra relación con los demás. Están escritas en primera persona y nos hablan de los demás según la percepción de un personaje en concreto. También muestran lo importante que es el lenguaje no verbal y la información que dan las miradas, los gestos e, incluso, los silencios. Es así como surge la complicidad, la seguridad y la confianza entre dos o más personas. Con las palabras esto no se logra.

5 oct. 2020

Estoy en #Instagram


No había contado por aquí que desde hace algunas semanas también estoy en Instagram. ¿Te animas a descubrir mi faceta más arqueológica e histórica? En ella también descubrirás mi Storytelling y temáticas de crecimiento personal relacionadas con la Historia y la Arqueología.

La puedes descubrir aquí: https://www.instagram.com/elevelarde/ y en esta entrada os voy a compartir mis dos entradas más significativas hasta el momento.

Al tener un blog y/o estar en redes sociales, pensamos con bastante ingenuidad que lo que validará nuestro trabajo es tener una gran cantidad de visitas y seguidores. En apariencia nuestras publicaciones le interesan a muchas personas y a veces dejamos que esto influya en nuestra autoestima. Sin embargo, mis mayores gratificaciones me han llegado del ámbito offline o de la combinación de lo digital y lo analógico. (Fuente: Elaboración propia),

Mi blog tiene más de 8 años y la mayoría de las veces tengo la sensación de que a nadie le interesa lo que publico en él. Intento que no me afecte y me quedo con las pequeñas alegrías que a veces me da. Esas que no se solicitan y que llegan cuando no las buscas. Recomendaciones a mi blog en alguna red social, menciones al mismo en los “Agradecimientos” de una novela o que en una conversación cara a cara otra persona lo cite para recomendarlo o hablar sobre el trabajo que hago en él. También esas palabras de aliento para no abandonar el blog cuando he mencionado mi intención de hacerlo en algún mal momento personal.

A veces aparecen las dudas y me crea inseguridad que mi estilo crítico e incómodo pueda llegar a molestar a determinados profesionales de los sectores de la Edición, la Historia, la Arqueología y/o la Comunicación. Sin embargo, todo cambia cuando comento el tema con familiares, amistades o contactos profesionales de confianza. La perspectiva cambia al leer y/o escuchar su feedback, así que aprovecho esta publicación para agradecerles su apoyo, su crítica constructiva y sus sugerencias. Sí, esas que me llegan a través de la mensajería instantánea, un correo electrónico, una llamada de teléfono o en una charla tras un evento con o sin compañía de bebida y comida.

Si tienes un proyecto emprendedor, cada cierto tiempo es necesario hacer una revisión del mismo. Antes de hacerlo, se debería hacer un buen trabajo de crecimiento personal y de networking con profesionales de tu sector, pero también de otros sectores. (Fuente: Elaboración propia).

Para mí ha sido fundamental redescubrir, reencontrarme y reconciliarme con la Elena arqueóloga (y en parte con la Elena universitaria). Una Elena a la que le apasionaba la metodología arqueológica, las Historias de la Vida Cotidiana y la Mujer, y las Cuatro Villas de la Costa en época medieval.

La revisión y rediseño de tu marca personal debe empezar con una Auditoría Interna hecha por uno mismo. ¿Cómo hacerlo y qué elementos revisar? Con un documento Word o similar y analizar, entre otros detalles, los siguientes:

📝 Storytelling (incluye copywriting).

🎭 Identidad corporativa.
📷 Fotografía corporativa.
💻 Página web corporativa.
🗞 Estrategia de Comunicación.
📇 Tareas administrativas.

Os dejo algunas recomendaciones de emprendedores:
💬Mentores: @luciajimenezvida@violeta_lujan@martinamaresme@noe_gil_loef@elilorente_ y @judit_cat.
📝Copywriters: @patricia.campos.martinez@luacelas@copymelo@redactorapuntonet@mimusacopy@beatrizbleu y @somoserratas.
🎨Diseñadores gráficos: @andreampros.design@patriciapl_design@leblue_estudio y @thevisualcorner.
📷Fotógrafos: @susana_torralbo@minabarrio y @tania_cervian.
💻Diseñadores web: @soymarinarodrigo@glopdesign@melonblanc
🗞Periodistas: @versanalidad@eliromero_co y @reporteraliteraria. 

5 ago. 2020

Asesoría histórica en crecimiento personal, contextualización y documentación


Ya he publicado en este blog dos entradas centradas en las Asesoría histórica y arqueológica para obras literarias y audiovisuales. En la primera me centré en la importancia de la contextualización y en la segunda en la de la documentación. Sin embargo, ésta abarca mucho más y es aplicable a muchos más sectores profesionales e, incluso, familiares o más personales.
En las entradas previas y complementarias a ésta ya hablé de las figuras de los correctores profesionales y los documentalistas. En esta quiero mencionar otras algo más recientes y complejas como son los coaches y los mentores profesionales. En los últimos años en el entorno del emprendimiento digital han aparecido muchas mujeres veinte y treintañeras que se definen como tales y ofertan servicios centrados en el crecimiento personal y profesional desde distintas perspectivas. Casi ninguna de ellas posee titulación en Psicología y menos aún en Historia o Humanidades. Son negocios centrados en la importancia del presente, en la productividad y en las planificaciones futuras a medio y largo plazo, y apenas le prestan algo de atención a conocer nuestro pasado para entender a nuestro yo presente y que éste avance hacia el futuro.
Mis estudios y experiencia en los sectores de la Historia y la Arqueología me imposibilitan acompañar a otras personas a gestionar sus emociones. Sin embargo, sí me capacitan para ayudarles a conocer mejor su legado familiar a través de la recogida de testimonios, el análisis de fotografías y documentos antiguos, y la elaboración de árboles genealógicos. Aquí se mezclan el crecimiento personal de cada uno de nosotros a través de conocer mejor nuestro pasado familiar, la contextualización del mismo y la documentación que es necesaria para reconstruirlo.
Esta novela se ha publicado hace apenas un mes y su interior me está sorprendiendo gratamente. Leí algunas opiniones sobre ellas y sus primeras páginas y decidí darle una oportunidad, eso sí con las expectativas bajas por si acaso. Sin embargo, he conectado muy bien con la trama de crecimiento personal que esconde y, a pesar de su contexto actual, la estoy también leyendo como historiadora. Su trama va un poco contracorriente de la tendencia actual de desechar el pasado y centrarse en el presente. En sus páginas veo un reflejo de lo que para mí es el crecimiento personal y de lo importante que es ese reencuentro con nuestros pasados familiares y personales para comprenderlos desde la distancia y redescubrirnos. Hay acontecimientos en nuestras vidas que cuando suceden no sabemos gestionar e intentamos cerrarlos de mala manera hasta que reaparecen y nos vemos obligados a parar y dedicar tiempo a escuchar a nuestras emociones y a reinterpretar lo que años atrás nos marcó y paralizó sin ser conscientes de ello. Este autodescubrimiento de lo que pasó se puede hacer a través de la reflexión sobre los mismos y/o la escritura de las emociones y los sentimientos de entonces, aunque sea en tercera persona y sólo se lo mostremos a nuestras amistades más cercanas. Otra curiosidad relacionada con las dos últimas novelas de María Martínez hablan de la pérdida de un determinado ser querido y ambas las he leído meses después de haber perdido yo a personas cercanas con el mismo grado de consanguinidad y sexo que las protagonistas de ambas tramas. 2019 fue un año de duelo y ausencias, y 2020 también lo está siendo. La fotografía que ilustra este párrafo y toda esta entrada es mi particular homenaje a él y al apoyo que siempre me mostró con este blog. (Fuente: Elaboración propia).
Allá por 2015 empezó a hablarse en España sobre el mindfulness como estilo de vida y las novelas feel good que intentaban transformar en ficción algunas de las ideas que los libros de autoayuda recogen en sus páginas desde hace un par de décadas. Se trata de otra tendencia más que llega desde los Estados Unidos como una revisión y occidentalización de ciertas ideas y tradiciones escogidas de manera aleatoria de las culturales orientales. No son tan novedosas como nos han hecho creer, ya que estas modas son cíclicas y han surgido con cierta frecuencia desde finales del siglo XIX, y también porque muchos de sus postulados ya existían en Occidente y en el cristianismo sin traducir sus denominaciones al inglés o algún idioma oriental. Otras problemáticas subyacentes son su descontextualización al elegir sólo lo que interesa a la sociedad occidental, su desinterés hacia un conocimiento profundo del día a día de esos países donde suele haber mucha pobreza y desigualdad y su elitismo al centrarse en experiencias personales de microinfluencer de cierto poder adquisitivo que convierten el crecimiento personal en un negocio bastante lucrativo y no prestan atención ni cuestionan las injusticias que hay en países como la India, Tailandia o Bali.
En la ficción española encontramos algunos ejemplos de lo mencionado en el párrafo anterior. En los últimos años han surgido autoras que han creado tramas de crecimiento personal, aunque sólo Rachel Bels ha sabido crear un catálogo donde éstas tienen mucha presencia en sus novelas. La mayoría de los autores usan el crecimiento personal como sinónimo de evolución de sus personajes a lo largo de la novela y no logran una construcción de los mismos donde este crecimiento sea evidente. Una buena trama de crecimiento personal se puede desarrollar bien en una novela de corte intimista y emocional donde se hable sobre sentimientos, emociones y aprendizaje a respetarse, admirarse y quererse a uno mismo. Un buen ejemplo de esto último son Tú y otros desastres naturales y La fragilidad de un corazón bajo la lluvia, destacando esta última por centrar la trama en el crecimiento personal en los dos protagonistas con sus propias voces y tratarlo desde distintas perspectivas: la personal, la familiar, la sentimental y la relativa a la amistad.
La buena contextualización de una novela también ha de estar reflejada en el diseño de su cubierta y más aún si muestra algún detalle que exista y despierte curiosidad en el lector. La imagen que ilustra este párrafo muestra una gran coherencia entre el título y el edificio que aparece en ella. Los indianos son la personificación de un fenómeno migratorio de los habitantes de las regiones del norte de España hacia América entre finales del siglo XIX y principios del XX. La mayoría de ellos se establecieron allí para siempre y algunos prosperaron y volvieron a sus pueblos natales en España. Este edificio, construido en 1906 y que alberga el Archivo de Indianos, es un claro ejemplo del estilo de Arquitectura indiana que encontramos en los pueblos de los concejos de Ribadedeva y Llanes en el oriente de Asturias. Sin embargo, la trama de El Indiano (Un destino propio en su publicación en Ediciones B) se desarrolla en la localidad cántabra de Comillas en 1883 dónde el lector no encontrará dicho edificio y 23 años antes de la construcción del mismo. (Fuente: Internet).
La contextualización es básica en la trama de una novela histórica, pero también lo es en las contemporáneas, las fantásticas o las distópicas por poner otros ejemplos. La novela histórica puede crear una trama alrededor de un acontecimiento como el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago y el origen del Camino de Santiago en La peregrina de Isabel San Sebastián, o hacerlo sobre elementos más cotidianos y desconocidos como el origen de las modelos a finales del siglo XIX en Agujas de papel de Marta Gracia Pons. En estas últimas suele mencionarse algún acontecimiento o personaje histórico que esté relacionado con la trama, además de aspectos cotidianos, socioculturales y tecnológicos de la época. También hay que cuidar las contextualizaciones en tramas sobre viajes en el tiempo como en ¿Quién diablos eres? de Raquel de la Morena y en aquellas que alternen subtramas del pasado y el presente como en Carolina y los valientes de Anna Casanovas.
La contextualización también está relacionada con la fecha en la que se decide publicar una novela y la promoción de la misma, sobre todo si la trama tiene una ambientación que la caracteriza o está relacionada con la conmemoración de un acontecimiento histórico o literario. Un ejemplo serían las escasas novelas que se están publicando en los últimos años en España ambientadas en el mundo del patinaje artístico sobre hielo y donde las competiciones suelen tener lugar entre los meses de agosto y marzo. El intervalo de meses citados son los mejores para la publicación y promoción de dichas novelas, pero sólo encontramos que dos de ellas se han publicado en esos meses: Hielo de Érika Gael en diciembre de 2018 y Hielo y plata de Alena Pons el 21 de septiembre de 2020, ya que Tan sólo un segundo de Virginia S. McKenzie se publicó el 3 de abril de 2017.
En español apenas hay bibliografía sobre la cultura vikinga tanto de carácter científico como divulgativo y tampoco son muchos los historiadores que los hayan estudiado y publicado algún artículo sobre ellos. Hace 20 años sólo encontrabas en las librerías algún libro de mitología vikinga o introductorio sobre su vida cotidiana. Entre el inicio del siglo XXI y la emisión de la serie Vikingos se publicó algún libro introductorio más sobre ellos y cuyo autor era fotógrafo y escritor. El éxito de la mencionada serie llamó la atención de editoriales y universidades españolas que decidieron apostar por traducir manuales especializados y las sagas islandesas, buscar historiadores para la escritura de obras divulgativas u organizar congresos sobre cultura y arqueología vikinga. Hubo mucho interés entre los años 2013 y 2016 cuando podías encontrar entre las novedades de Historia algunas obras sobre vikingos, aunque no muchas, y se celebraron tres congresos en la Universidad de Granada y uno en la de Alicante donde una de las ponentes solía ser la joven historiadora Laia San José, administradora del blog The Valkyrie’s Vigil especializado en divulgar la cultura vikinga. Quizá la obra divulgativa más académica que he encontrado en los últimos años es la de la imagen, la cual se acaba de publicar y cuyo objetivo es acercar la cultura vikinga al público no entendido desde lo anecdótico y no ser sólo una obra introductoria. La autora es doctora en Estudios Escandinavos y sus investigaciones se centran en la cultura vikinga, lo que le garantiza al lector que tras las páginas del libro hay muchas horas dedicadas a buscar, leer, seleccionar e interpretar documentación. Las fuentes con las que ha trabajado la autora proceden de la Historia y la Arqueología para el estudio de la época vikinga, y de diversas artes (música, cine o literatura) para el de su legado desde 1066 hasta la actualidad. (Fuente: http://grupoalmuzara.com/libro/9788417954628_portada.jpg).
La documentación es básica en las obras científicas, de divulgación histórico-arqueológica y de ficción histórica. Sin embargo, al igual con el aspecto de la contextualización, también es muy importante en las fantásticas y distópicas para crear el mundo en el que se ambientará la trama, en las de ciencia ficción donde los temas científicos son importantes y en las contemporáneas si hablas sobre cuestiones que no conoces muy bien. A la hora de abordar la planificación, la documentación y la escritura de una obra de ficción o de no ficción necesitaremos también conocer cuál es el contexto en el que nosotros como autores nos enmarcamos, cuáles son los temas de actualidad y cómo se están abordando estos.
En la literatura comercial española hay muchas tendencias siendo algunas de ellas la Juvenil y la Romántica. La mayoría de las novelas que se publican en las dos citadas siguen esquemas casi calcados en cuestiones de ambientación y promoción de los autores y editoriales que más marcan las directrices a seguir, y en apariencia apenas hay trabajo de documentación que se pueda observar al leerlas. Sin embargo, he leído novelas que tratan temas de actualidad, como por ejemplo el feminismo y la problemática LGTBI+, donde sí ha habido interés por parte del autor de documentarse lo mejor y lo máximo que ha podido. Silverville de Victoria Álvarez es un western protagonizado por dos mujeres y ambientado en Colorado a mediados del siglo XIX, y Nada menos que Max de Diana de Paz se ambienta en Madrid en la actualidad y presenta una relación de pareja bastante arriesgada e incómoda.

17 jun. 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Anna Gurguí


Hemos quedado con Anna Gurguí, una joven agente literaria especializada en Literatura Infantil y Juvenil, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Barcelona. Nos gustaría agradecerle a Anna Gurguí que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
La puedes encontrar aquí: https://www.agencialiterariaannagurgui.com/.
-          Anna, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Creo que es básico y esencial para poder emprender en estos momentos en los que estamos viviendo.  Las redes sociales se han convertido en nuestro escaparate tanto a nivel personal como a nivel profesional, y hay que trabajarlo muy bien para proyectar lo que quieres mostrar de ti o de tu trabajo para conectar con tus seguidores y con gente que tiene tus mismos intereses. Ahora, con la situación del Covid lo hemos muy visto muy claro, sin las redes sociales estás perdido, gracias a las redes sociales hemos podido seguir conectados con nuestros seguidores, clientes, hemos podido mostrar otra realidad y no perder visibilidad, todo lo contrario, se ha ganado mucha visibilidad porque hemos podido seguir conectados y la gente quiere contenido. Las redes sociales, sin duda, es uno de los pilares fundamentales para trabajar cualquier marca personal. Te dediques a lo que te dediques.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Lo he ido creando yo sola, a medida que he ido creciendo, a nivel profesional y también personal. He ido viendo lo que quería y lo que no quería, en función de cómo avanzo y evoluciono. Siempre estoy cambiando porque siempre estoy creciendo y aprendiendo, y esta es la clave.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una vocación cultural que te define en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en una profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios?
La verdad que los inicios para emprender en ningún sector son fáciles, suena a tópico, pero es así. Quien se crea que empezar un negocio lo va a tener fácil al mes, está muy equivocado. Yo, al menos, los resultados no los vi hasta el año de empezar la agencia. Hay gente que empieza un negocio y se piensa que todo va a ser un camino de rosas, y lo dejan al año porque no hay resultados. Hay que tener constancia, y sí, yo al menos, lloré mucho porque había días que la cosa no funcionaba. Y sigo teniendo miedos. Muchos. Pero se aprende a convivir con ellos para avanzar. Mis inicios en el emprendimiento como freelance, fueron en Bookish, soy la cofundadora. Ya no estoy en el equipo, porque decidí emprender sola con la agencia. Cuando emprendes con socios o con otros fundadores, tienes que confiar a ciegas y te tienen que respetar, y no fue el caso, me dolió mucho porque fue un proyecto muy bonito, pero te tienes que casar con buenos socios que tengan tus mismos valores, y que amen los libros por encima del dinero, y no fue el caso. Pasé unos meses indecisa, si emprender yo sola o buscar trabajo en el sector. Y me lancé con la agencia. Empecé con dos clientes (dos editoriales extranjeras que representaba) y ahora represento a más de 40 editoriales extranjeras. Por eso te digo, que no fue fácil porque hay muchas angustias, muchos miedos, hay que pagar muchas facturas, una cuota de autónomos que nos ahoga, pero de momento aquí estoy.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué diferencias hay entre un editor y un agente literario? ¿Cómo te definirías como profesional freelance de la edición literaria y cuál es el trabajo que realizas como agente literaria?
Creo que el agente literario sigue siendo una profesión muy desconocida para la gente. El agente literario es el intermediario entre un autor que quiere publicar un libro y el editor. Tú estás en medio. El agente literario ya sea un manuscrito de un autor o un libro publicado en una editorial extranjera, si el agente cree en ese libro, tiene que saber a qué editorial le puede encajar mejor ese libro y conseguir que el editor se enamore de él, y apueste por publicarlo. Yo en este caso, como agente literaria, tengo una serie de clientes, que son editoriales extranjeras, estas editoriales publican sus libros en su país, y ellos me ceden los derechos para que yo consiga que editores españoles, de América Latina, Brasil y Portugal los publiquen. Ahora, también con otras editoriales extranjeras he abierto mercado y también tengo los derechos para venderlos en otros países, como Italia, Francia, Alemania…
-          Has abierto la recepción de manuscritos para representar también a autores de Literatura Infantil y Juvenil. ¿Qué buscas en un manuscrito y en la trayectoria literaria de un autor para decidir ser su agente?
Sí, he tardado porque quería ver cómo me iba con la representación editorial, y ahora que veo que va bien y como estoy sola no quería hacer muchas cosas y hacerlo mal. He decidido representar algunos autores, sobre todo de literatura juvenil e infantil, pero si me llega un manuscrito de ficción o no ficción adulta, también estoy abierta. Lo importante es que lo que me llegue, y lo que lea, me llegue al corazón, suena muy cursi, pero en mi caso, si no me provoca o me emociona algo no lo puedo trabajar. Tengo que sentir las cosas para lucharlas. Y no me importa la trayectoria de un autor, lo que me importa, es que lo que me ofrece, me lo crea para poderlo vender a una editorial.
-          En la Literatura Juvenil predominan los autores españoles y anglosajones, sobre todo, los que llegan de Estados Unidos. Apenas hay autores de otras nacionalidades que muestren otras perspectivas que podrían enriquecer al lector español. ¿Hay alguna razón por la que a España no lleguen más autores europeos?
Creo que esto no es así. Sí que han triunfado sagas muy famosas, sobre todo de Estados Unidos, pero si se analiza bien el mercado a nivel infantil y juvenil nacional hay grandes autores y libros que funcionan de maravilla. Lo que pasa, es que creo que el público de América Latina y de EEUU a diferencia de España es muy diferente y hay un fenómeno fan que aquí no hay. Pero tanto a nivel nacional como a nivel europeo tenemos joyas que brillan por sí solas. Lo que pasa es que venimos de unos años que se han publicado libros que han sido unos bombazos y que todos venían de Estados Unidos.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven  freelance y emprendedora. ¿Cómo has evolucionado como profesional de la edición literaria?
Después de lo que ha pasado con el Covid, y que seguirán habiendo rebrotes, me he dado cuenta que no puedo obsesionarme tanto con el futuro y a donde quiero llegar. Porque al final he entendido que como profesional hay que analizar el presente y adaptarte a él, ya que te puede venir una crisis como la que ha venido y arrebatártelo todo. Por eso creo que hay que analizar muy bien lo que ha pasado para ver hacia donde el sector tiene que ir para avanzar. Y mi trayectoria como emprendedora, quiero seguir creciendo, pero con cabeza, y quiero seguir haciendo lo que más me gusta que es trabajar con libros y con gente que le apasionan los libros. Y si un día la agencia deja de funcionar, pues seré consciente y bajaré la persiana, pero lo que nunca dejaré de hacer es trabajar con los libros.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina? 
Antes de ser madre, tenía la rutina muy marcada. Podía estar tranquilamente en mi despacho 12 horas seguidas o más. Esta era mi rutina. Al ser madre, todo cambia, y sí, que tuve que marcarme una rutina más planificada en función de los horarios de él. Y ahora con el Covid, sí que ha sido un desmadre, mi marido y yo trabajamos como freelance, y el confinamiento ha sido muy duro, porque para poder trabajar los dos, nos teníamos que combinar las horas para trabajar y estar con el bebé, ya que no iba a la guardería. Pero bueno, hemos aprendido a gestionar muy bien el tiempo y a priorizar otras cosas. Y, sobre todo, adaptarnos a una situación que no podíamos cambiar y que esta situación nos ha cambiado a todos. Y hay que aprender de esto, para que cuando vuelva a pasar hacer mejor las cosas, el teletrabajo, la conciliación…

-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Porque en España parece que el fracaso es de perdedores, y que cuando fracasas ya no tienes más camino que recorrer. Desde pequeños, en las escuelas nos enseñan que si fracasas o eres un fracasado en algo, ya no vas a llegar a nada. Y creo que en Estados Unidos, esto lo hacen muy bien, se mide el éxito de alguien por el número de fracasos que ha tenido. Fracasar te ayuda a crecer. Yo fracasé en mi primer proyecto como emprendedora, no por el negocio, elegí mal a los compañeros de aventura, fue un fracaso, pero me hizo aprender muchas cosas, y este fracaso me hizo ver como quería que, a partir de ahora, se hicieran las cosas. Cuesta mucho confiar en alguien y que esté en tu misma sintonía y que tenga tus mismos valores y objetivos, por esta razón decidí emprender sola y confiar en mí y en mi instinto. Y tal vez volveré a fracasar, y si es así, aunque me cueste me volveré a levantar para construir algo. Es importante llevar una mochila con todos tus fracasos dentro de ella porque hace que te muevas mejor y que cada vez sepas mejor hacia dónde quieres y hacia donde no quieres ir.
-          Anna, muchas gracias por tu tiempo.

11 jun. 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Berta Carmona


Hemos quedado con Berta Carmona, escritora y asesora editorial, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Sevilla. Nos gustaría agradecerle a Berta Carmona que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Berta, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Hola, Elena. En primer lugar, darte las gracias a ti por valorar tan positivamente mi trabajo y por darme la oportunidad de charlar sobre temas que me interesan mucho y a los que he dedicado una gran parte de mis últimos años. Esto por lo que me preguntas es un tema complejo: yo soy licenciada en Ciencias de la Comunicación y desde 2012 he estado dirigiendo, y codirigiendo, proyectos editoriales en los que llevaba el área de comunicación. He dedicado cientos de horas a leer sobre marketing editorial, a probar diferentes estrategias, he trabajado muchísimo y he sufrido más desvelos de los saludables; al final me he dado cuenta de algo muy básico en realidad: el secreto está en la autenticidad. Queramos o no, todos tenemos una marca personal, es el rastro o la huella que dejamos allá por donde pasamos, y no iba a ser diferente en las redes sociales. Ahora bien, esto es muy distinto a la mercantilización del individuo, a convertirlo en un producto más, artificial y manipulado, a través de estrategias que se divisan a leguas y que pueden llevar a los efectos opuestos a los perseguidos (seguro que todos conocemos marcas llevadas de una manera muy profesional en las redes, pero que no consiguen conectar, les falta ese toque humano que es fundamental para lograr un impacto positivo, un buen vínculo). Creo que uno ha de ser auténtico, encontrar la “voz” más natural y honesta desde la que comunicarse con su audiencia, hacer aquello con lo que vibra, que le despierta verdadera pasión, solo así todo fluye, aunque no sea fácil, nada fácil.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú solo o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Todo lo relacionado con https://www.bertacarmona.es/, proyecto con el que empecé hace poco más de un año, lo he realizado en solitario. Tras bastantes años trabajando en colaboración con muchos profesionales, desde diseñadores web, a especialistas en marketing digital, me apeteció dar un giro en la forma de llevar mi marca. Ha sido enriquecedor, y he aprendido mucho, pero obviamente no descarto contar con buenos profesionales para avanzar con mayor velocidad en ciertas áreas que cuesta abordar en solitario.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en un profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios? ¿Cómo has evolucionado como profesional?
Durante aproximadamente seis años trabajando por cuenta ajena, más un par más de prácticas profesionales, vi y experimenté bastantes cosas que no me gustaron, que despertaban en mí un profundo descontento. Siempre he sido muy reflexiva, he estado muy comprometida con vivir plena y coherentemente, por lo que hace muuucho que me planteo la vida en términos que rozan el existencialismo, preocupada por la alienación, la falta de pasión… Todo ello, unido a una forma de rebeldía muy particular y un sentido peculiar de la independencia, así como a la pasión por la escritura que se acentuaba conforme pasaban los años, hizo que me retara a crear mi propio proyecto. Me formé como correctora, inicié Ecoescritura, decidí autopublicar, comencé a asesorar escritores y todo fue fluyendo. Tanto que cuando hago cuentas y soy consciente de que han pasado diez años me cuesta creerlo.
Desde que decidí emprender ha habido de todo: golpes de suerte, obstáculos, aciertos, errores, buenos tiempos y no tan buenos, logros alcanzados, algunos fracasos, alegrías, decepciones…, la vida misma, vamos.
Es muy fácil juzgar a posteriori, por lo que intento evitarlo, pero, si te soy sincera, cuando echo la vista atrás lo que más me duele es ser consciente del tiempo que le he quitado a mi hijo; demasiado, créeme. Apenas disfruté de tres meses de baja por maternidad y un exceso de responsabilidad, de exigencias, de creencias erróneas, me impidieron disfrutar de unos años de crianza que no vuelven. En lo profesional conseguí una serie de hitos positivos que me enorgullecieron durante un tiempo, pero que con el pasar de los años acabaron cobrándose la factura a través de un desgaste y un cansancio profundamente devastadores. Mi evolución, por tanto, está muy marcada por la simplificación: me he despojado de todo lo innecesario, he puesto el foco en lo que verdaderamente me apasiona e intento disfrutar, fluir, al máximo con lo que hago. El resultado es muy enriquecedor en todos los sentidos; por supuesto, vivo más tranquila, con menos presiones.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué importancia tiene el informe de lectura, la corrección de textos y/o el asesoramiento para una persona que quiera escribir y publicar una novela?
Para mí, una importancia crucial, porque el trabajo profesional aporta calidad, y considero que la calidad es imprescindible para sacar a la luz una obra. Ha sido una de mis cruzadas de los últimos años, la verdad, yo creo en la autoedición, creo en las nuevas voces, en que hay personas con unas historias maravillosas que no deberían quedarse llenas de polvo en un cajón; pero no me vale hacerlo de cualquier manera. Me entristece muchísimo la falta de calidad, de mimo, en todas las fases del proceso editorial: desde la creación de la obra, pasando por la gramática y la ortografía hasta el diseño y la maquetación. Editar un libro es algo muy serio para lo que se requieren profesionales; por muy bueno que alguien sea escribiendo, la mirada externa, y por supuesto profesional, siempre aporta una percepción valiosa que se escapa a las relecturas ya viciadas que hacemos los autores de nuestras obras. Todo lo anterior, además, por una pura cuestión de respeto a los lectores.
-          La mayoría de los profesionales freelance de la edición literaria ofrecen distintas asesorías, casi todas ellas se han especializado en asesorar a escritores. ¿Qué es la asesoría editorial? ¿Qué diferencias hay entre asesorar a una editorial o a un escritor?
Es una buena pregunta, Elena. Supongo que depende de aquello que cada cual domina como para que su asesoramiento tenga valor para otra persona, de la experiencia adquirida en todo lo relacionado con el trabajo editorial, y de lo que los “asesorados” demandan. Los autores normalmente requieren asesoramiento desde lo más básico, cómo llevar a buen término la obra que desean escribir (romper bloqueos, organizarse, saber darle estructura a la historia…), hasta dudas sobre las opciones de publicación de un libro, la corrección ortográfica y de estilo de sus textos... Las editoriales con las que yo he colaborado principalmente han demandado apoyo en lo que respecta a la comunicación, la presencia en redes sociales, la difusión de sus autores, pero al tratarse de un ámbito de trabajo con muchas fases, y complejo, las necesidades pueden ser múltiples.
-          En tu blog (https://www.bertacarmona.es/reflexiones/) has dedicado varias entradas a hablar sobre lo que significa profesionalizarse en un sector profesional tan creativo como es la escritura creativa y que muchos consideran una simple afición. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática en el blog para que personas alejadas de dicho mundo profesional puedan entender que hay detrás?
La escritura, sin duda, es un proceso creativo que necesita fluir sin cortapisas, sin frenos, con espontaneidad y pasión. Yo defiendo que sea así, cómo no; también para beneficiarnos de todos sus efectos terapéuticos, catárticos, en los que creo firmemente. Ahora bien, yo hablo de profesionalizarse, si te refieres a esa importancia que le doy a la calidad en todos los procesos, para aquellos autores que desean acceder a los lectores, que quieren que sus obras sean conocidas, estar en las plataformas digitales, en las librerías, que hacen promoción en redes sociales… Es una cuestión de respeto hacia el mundo del libro y hacia los lectores, entre otras razones porque no conozco vía más directa para el desprestigio que sacar a la luz un libro lleno de errores, de erratas, con una portada o maquetación que no cumplan ni los mínimos estéticos…
-          En esas entradas das consejos a todo aquel que quiera profesionalizarse como escritor. ¿Qué otros consejos (y sobre los que aún no hayas hablado en tu blog) les darías a toda aquella persona aficionada a la escritura que quiera profesionalizar su afición?
Mi consejo es contar con la opinión y el apoyo de profesionales del mundo de la edición. Si estás bloqueado/a y no sabes cómo continuar con tu obra, este tipo de ayuda te aportará una perspectiva que es imposible que tengas tú mismo. Si ya lo has terminado y tienes dudas sobre su valor, un informe de lectura puede responder a tus preguntas. La corrección es imprescindible, ¡siempre! Cuidado con las correcciones que hacen amigos (salvo si estos son correctores profesionales que realicen el servicio como tal), he visto de todo bajo esa idea, de todo que se puede resumir en textos llenos de incorrecciones y erratas que dificultan (a veces imposibilitan) la lectura. En definitiva, piensa qué te gustaría a ti como lector/a, qué te molestaría, y actúa en consecuencia.
En cuanto a cómo convertirse en un escritor mejor, yo creo que todo se puede reducir a una fórmula a la que también apelan muchos otros autores y profesionales de este mundo: escribir mucho, borrar mucho y tirar mucho. En lo de escribir mucho también entra, por cierto, vivir mucho (observar, escuchar, abrirse a lo que nos rodea…); suelo decir que no solo se escribe cuando se coge el boli o se aporrea el teclado.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Bueno, he sido una friki de la productividad y la gestión del tiempo. He leído muchísimo, he puesto en práctica estrategias tecnológicas y en papel, y acabé volviéndome loca porque cuando falla la base, todo se tambalea; y yo tenía las prioridades mal ordenadas, y me sostenía sobre muchas creencias erróneas, por lo que nada podía ir bien. Al fin he acabado por inclinarme por un enfoque más “humanista” de la productividad, creo que esta no puede funcionar si no va unida al autoconocimiento profundo, si no sabes qué te hace moverte realmente con pasión, qué tipo de vida te hace sentir plena y adónde quieres llegar para lograr bienestar. Partiendo de aquí, nada sencillo, por cierto, mi método consistiría en:
-          Tener claros los objetivos que deseo alcanzar en un periodo determinado de tiempo y trabajar en ello con el máximo foco.
-          Esas tareas o gestiones tediosas, horribles, que no me gustan, intento quitármelas cuanto antes. Cuando lo consigo, es sorprendente el alivio que siento y la carga que me quito de encima para dedicarme a lo realmente importante. La técnica Pomodoro me funciona, a veces, aunque adaptada. ;)
-          Saber desde el día anterior, o con la antelación suficiente, qué tarea/s quiero realizar cuando me siento en el escritorio. Esta claridad me evita perder mucho tiempo.
-          Intento tener muy presente lo de “menos es más” y el principio de Pareto. Sobre esta base, trato de proteger al máximo mi tiempo de descanso y, con este, mis energías. Es curioso cómo un descanso a tiempo, hacer algo que nos guste en mitad de una jornada, etc., puede ayudar a aumentar nuestra eficacia lejos de esa falsa creencia de calentar la silla cuantas más horas mejor.
-          Reducir el tiempo de redes y correo, por ejemplo, proponiéndome responder solo un par de veces al día. No empezar el día revisando la bandeja de entrada, sino haciéndole frente a la tarea más importante.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Entiendo lo que comentas, pero el éxito es tan relativo... Y los modelos de éxito que nos ha “colado” esta sociedad tan consumista, tan competitiva, cada vez me producen más rechazo. Parece que todo está orientado a enseñar nuestra mejor cara, nuestros “éxitos”, a ocultar las debilidades…, pero personalmente pienso que es lo contrario, que mostrarnos tal y como somos, con todas las caras, es una señal de fortaleza y que, desde luego, es lo que más nos une. Este mundo del emprendimiento es complejo, hay que pagar un precio, pero también se paga cuando trabajas por cuenta ajena. La cuestión, volviendo al autoconocimiento, es plantearnos qué tipo de vida queremos vivir y lanzarnos a ello de la manera más coherente que nos sea posible.
-          Berta, aparte de profesional editorial, tú también eres escritora, has publicado varios libros. ¿Te apetece contarnos algo sobre esta faceta?, ¿cómo crees que influye esto en tu labor profesional?
Sí, en efecto. Ya a los 9 años escribí una novela, era una imitación de “Los cinco”; ja, ja, ja, lo que leía por aquel tiempo. ;) He escrito siempre, mucho, en la primera fase de mi vida en forma de diario, escritura reflexiva y personal, y a partir de los veintiuno o veintidós años empecé con los relatos cortos. Precisamente cuando pensé en publicar una recopilación de estos fue cuando me adentré en el mundo de la edición y me di cuenta de la cantidad de dudas que surgen, de lo complicado que es tomar ciertas decisiones, de cómo puede cambiar el rumbo de todo contar con un buen asesoramiento, un buen consejo, cuando más lo necesitas… Obviamente, todo esto ha condicionado mi labor profesional, cómo no; al haber vivido y sufrido en mis carnes todos los procesos a los que se enfrentan la mayoría de los autores, entenderás que no me cuesta nada empatizar con ellos y comprender la amplitud de sus necesidades. Aparte de los relatos, tengo también publicados cuentos infantiles y un manual de escritura narrativa.
-          Berta, muchas gracias por tu tiempo.
Las gracias a ti, Elena, de verdad, siempre es agradable que alguien muestre interés por nuestro trabajo y nos dé la oportunidad, de alguna manera, de contarnos. ¡Un abrazo!