5 ago. 2020

Asesoría histórica en crecimiento personal, contextualización y documentación


Ya he publicado en este blog dos entradas centradas en las Asesoría histórica y arqueológica para obras literarias y audiovisuales. En la primera me centré en la importancia de la contextualización y en la segunda en la de la documentación. Sin embargo, ésta abarca mucho más y es aplicable a muchos más sectores profesionales e, incluso, familiares o más personales.
En las entradas previas y complementarias a ésta ya hablé de las figuras de los correctores profesionales y los documentalistas. En esta quiero mencionar otras algo más recientes y complejas como son los coaches y los mentores profesionales. En los últimos años en el entorno del emprendimiento digital han aparecido muchas mujeres veinte y treintañeras que se definen como tales y ofertan servicios centrados en el crecimiento personal y profesional desde distintas perspectivas. Casi ninguna de ellas posee titulación en Psicología y menos aún en Historia o Humanidades. Son negocios centrados en la importancia del presente, en la productividad y en las planificaciones futuras a medio y largo plazo, y apenas le prestan algo de atención a conocer nuestro pasado para entender a nuestro yo presente y que éste avance hacia el futuro.
Mis estudios y experiencia en los sectores de la Historia y la Arqueología me imposibilitan acompañar a otras personas a gestionar sus emociones. Sin embargo, sí me capacitan para ayudarles a conocer mejor su legado familiar a través de la recogida de testimonios, el análisis de fotografías y documentos antiguos, y la elaboración de árboles genealógicos. Aquí se mezclan el crecimiento personal de cada uno de nosotros a través de conocer mejor nuestro pasado familiar, la contextualización del mismo y la documentación que es necesaria para reconstruirlo.
Esta novela se ha publicado hace apenas un mes y su interior me está sorprendiendo gratamente. Leí algunas opiniones sobre ellas y sus primeras páginas y decidí darle una oportunidad, eso sí con las expectativas bajas por si acaso. Sin embargo, he conectado muy bien con la trama de crecimiento personal que esconde y, a pesar de su contexto actual, la estoy también leyendo como historiadora. Su trama va un poco contracorriente de la tendencia actual de desechar el pasado y centrarse en el presente. En sus páginas veo un reflejo de lo que para mí es el crecimiento personal y de lo importante que es ese reencuentro con nuestros pasados familiares y personales para comprenderlos desde la distancia y redescubrirnos. Hay acontecimientos en nuestras vidas que cuando suceden no sabemos gestionar e intentamos cerrarlos de mala manera hasta que reaparecen y nos vemos obligados a parar y dedicar tiempo a escuchar a nuestras emociones y a reinterpretar lo que años atrás nos marcó y paralizó sin ser conscientes de ello. Este autodescubrimiento de lo que pasó se puede hacer a través de la reflexión sobre los mismos y/o la escritura de las emociones y los sentimientos de entonces, aunque sea en tercera persona y sólo se lo mostremos a nuestras amistades más cercanas. Otra curiosidad relacionada con las dos últimas novelas de María Martínez hablan de la pérdida de un determinado ser querido y ambas las he leído meses después de haber perdido yo a personas cercanas con el mismo grado de consanguinidad y sexo que las protagonistas de ambas tramas. 2019 fue un año de duelo y ausencias, y 2020 también lo está siendo. La fotografía que ilustra este párrafo y toda esta entrada es mi particular homenaje a él y al apoyo que siempre me mostró con este blog. (Fuente: Elaboración propia).
Allá por 2015 empezó a hablarse en España sobre el mindfulness como estilo de vida y las novelas feel good que intentaban transformar en ficción algunas de las ideas que los libros de autoayuda recogen en sus páginas desde hace un par de décadas. Se trata de otra tendencia más que llega desde los Estados Unidos como una revisión y occidentalización de ciertas ideas y tradiciones escogidas de manera aleatoria de las culturales orientales. No son tan novedosas como nos han hecho creer, ya que estas modas son cíclicas y han surgido con cierta frecuencia desde finales del siglo XIX, y también porque muchos de sus postulados ya existían en Occidente y en el cristianismo sin traducir sus denominaciones al inglés o algún idioma oriental. Otras problemáticas subyacentes son su descontextualización al elegir sólo lo que interesa a la sociedad occidental, su desinterés hacia un conocimiento profundo del día a día de esos países donde suele haber mucha pobreza y desigualdad y su elitismo al centrarse en experiencias personales de microinfluencer de cierto poder adquisitivo que convierten el crecimiento personal en un negocio bastante lucrativo y no prestan atención ni cuestionan las injusticias que hay en países como la India, Tailandia o Bali.
En la ficción española encontramos algunos ejemplos de lo mencionado en el párrafo anterior. En los últimos años han surgido autoras que han creado tramas de crecimiento personal, aunque sólo Rachel Bels ha sabido crear un catálogo donde éstas tienen mucha presencia en sus novelas. La mayoría de los autores usan el crecimiento personal como sinónimo de evolución de sus personajes a lo largo de la novela y no logran una construcción de los mismos donde este crecimiento sea evidente. Una buena trama de crecimiento personal se puede desarrollar bien en una novela de corte intimista y emocional donde se hable sobre sentimientos, emociones y aprendizaje a respetarse, admirarse y quererse a uno mismo. Un buen ejemplo de esto último son Tú y otros desastres naturales y La fragilidad de un corazón bajo la lluvia, destacando esta última por centrar la trama en el crecimiento personal en los dos protagonistas con sus propias voces y tratarlo desde distintas perspectivas: la personal, la familiar, la sentimental y la relativa a la amistad.
La buena contextualización de una novela también ha de estar reflejada en el diseño de su cubierta y más aún si muestra algún detalle que exista y despierte curiosidad en el lector. La imagen que ilustra este párrafo muestra una gran coherencia entre el título y el edificio que aparece en ella. Los indianos son la personificación de un fenómeno migratorio de los habitantes de las regiones del norte de España hacia América entre finales del siglo XIX y principios del XX. La mayoría de ellos se establecieron allí para siempre y algunos prosperaron y volvieron a sus pueblos natales en España. Este edificio, construido en 1906 y que alberga el Archivo de Indianos, es un claro ejemplo del estilo de Arquitectura indiana que encontramos en los pueblos de los concejos de Ribadedeva y Llanes en el oriente de Asturias. Sin embargo, la trama de El Indiano (Un destino propio en su publicación en Ediciones B) se desarrolla en la localidad cántabra de Comillas en 1883 dónde el lector no encontrará dicho edificio y 23 años antes de la construcción del mismo. (Fuente: Internet).
La contextualización es básica en la trama de una novela histórica, pero también lo es en las contemporáneas, las fantásticas o las distópicas por poner otros ejemplos. La novela histórica puede crear una trama alrededor de un acontecimiento como el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago y el origen del Camino de Santiago en La peregrina de Isabel San Sebastián, o hacerlo sobre elementos más cotidianos y desconocidos como el origen de las modelos a finales del siglo XIX en Agujas de papel de Marta Gracia Pons. En estas últimas suele mencionarse algún acontecimiento o personaje histórico que esté relacionado con la trama, además de aspectos cotidianos, socioculturales y tecnológicos de la época. También hay que cuidar las contextualizaciones en tramas sobre viajes en el tiempo como en ¿Quién diablos eres? de Raquel de la Morena y en aquellas que alternen subtramas del pasado y el presente como en Carolina y los valientes de Anna Casanovas.
La contextualización también está relacionada con la fecha en la que se decide publicar una novela y la promoción de la misma, sobre todo si la trama tiene una ambientación que la caracteriza o está relacionada con la conmemoración de un acontecimiento histórico o literario. Un ejemplo serían las escasas novelas que se están publicando en los últimos años en España ambientadas en el mundo del patinaje artístico sobre hielo y donde las competiciones suelen tener lugar entre los meses de agosto y marzo. El intervalo de meses citados son los mejores para la publicación y promoción de dichas novelas, pero sólo encontramos que dos de ellas se han publicado en esos meses: Hielo de Érika Gael en diciembre de 2018 y Hielo y plata de Alena Pons el 21 de septiembre de 2020, ya que Tan sólo un segundo de Virginia S. McKenzie se publicó el 3 de abril de 2017.
En español apenas hay bibliografía sobre la cultura vikinga tanto de carácter científico como divulgativo y tampoco son muchos los historiadores que los hayan estudiado y publicado algún artículo sobre ellos. Hace 20 años sólo encontrabas en las librerías algún libro de mitología vikinga o introductorio sobre su vida cotidiana. Entre el inicio del siglo XXI y la emisión de la serie Vikingos se publicó algún libro introductorio más sobre ellos y cuyo autor era fotógrafo y escritor. El éxito de la mencionada serie llamó la atención de editoriales y universidades españolas que decidieron apostar por traducir manuales especializados y las sagas islandesas, buscar historiadores para la escritura de obras divulgativas u organizar congresos sobre cultura y arqueología vikinga. Hubo mucho interés entre los años 2013 y 2016 cuando podías encontrar entre las novedades de Historia algunas obras sobre vikingos, aunque no muchas, y se celebraron tres congresos en la Universidad de Granada y uno en la de Alicante donde una de las ponentes solía ser la joven historiadora Laia San José, administradora del blog The Valkyrie’s Vigil especializado en divulgar la cultura vikinga. Quizá la obra divulgativa más académica que he encontrado en los últimos años es la de la imagen, la cual se acaba de publicar y cuyo objetivo es acercar la cultura vikinga al público no entendido desde lo anecdótico y no ser sólo una obra introductoria. La autora es doctora en Estudios Escandinavos y sus investigaciones se centran en la cultura vikinga, lo que le garantiza al lector que tras las páginas del libro hay muchas horas dedicadas a buscar, leer, seleccionar e interpretar documentación. Las fuentes con las que ha trabajado la autora proceden de la Historia y la Arqueología para el estudio de la época vikinga, y de diversas artes (música, cine o literatura) para el de su legado desde 1066 hasta la actualidad. (Fuente: http://grupoalmuzara.com/libro/9788417954628_portada.jpg).
La documentación es básica en las obras científicas, de divulgación histórico-arqueológica y de ficción histórica. Sin embargo, al igual con el aspecto de la contextualización, también es muy importante en las fantásticas y distópicas para crear el mundo en el que se ambientará la trama, en las de ciencia ficción donde los temas científicos son importantes y en las contemporáneas si hablas sobre cuestiones que no conoces muy bien. A la hora de abordar la planificación, la documentación y la escritura de una obra de ficción o de no ficción necesitaremos también conocer cuál es el contexto en el que nosotros como autores nos enmarcamos, cuáles son los temas de actualidad y cómo se están abordando estos.
En la literatura comercial española hay muchas tendencias siendo algunas de ellas la Juvenil y la Romántica. La mayoría de las novelas que se publican en las dos citadas siguen esquemas casi calcados en cuestiones de ambientación y promoción de los autores y editoriales que más marcan las directrices a seguir, y en apariencia apenas hay trabajo de documentación que se pueda observar al leerlas. Sin embargo, he leído novelas que tratan temas de actualidad, como por ejemplo el feminismo y la problemática LGTBI+, donde sí ha habido interés por parte del autor de documentarse lo mejor y lo máximo que ha podido. Silverville de Victoria Álvarez es un western protagonizado por dos mujeres y ambientado en Colorado a mediados del siglo XIX, y Nada menos que Max de Diana de Paz se ambienta en Madrid en la actualidad y presenta una relación de pareja bastante arriesgada e incómoda.

17 jun. 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Anna Gurguí


Hemos quedado con Anna Gurguí, una joven agente literaria especializada en Literatura Infantil y Juvenil, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Barcelona. Nos gustaría agradecerle a Anna Gurguí que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
La puedes encontrar aquí: https://www.agencialiterariaannagurgui.com/.
-          Anna, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Creo que es básico y esencial para poder emprender en estos momentos en los que estamos viviendo.  Las redes sociales se han convertido en nuestro escaparate tanto a nivel personal como a nivel profesional, y hay que trabajarlo muy bien para proyectar lo que quieres mostrar de ti o de tu trabajo para conectar con tus seguidores y con gente que tiene tus mismos intereses. Ahora, con la situación del Covid lo hemos muy visto muy claro, sin las redes sociales estás perdido, gracias a las redes sociales hemos podido seguir conectados con nuestros seguidores, clientes, hemos podido mostrar otra realidad y no perder visibilidad, todo lo contrario, se ha ganado mucha visibilidad porque hemos podido seguir conectados y la gente quiere contenido. Las redes sociales, sin duda, es uno de los pilares fundamentales para trabajar cualquier marca personal. Te dediques a lo que te dediques.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Lo he ido creando yo sola, a medida que he ido creciendo, a nivel profesional y también personal. He ido viendo lo que quería y lo que no quería, en función de cómo avanzo y evoluciono. Siempre estoy cambiando porque siempre estoy creciendo y aprendiendo, y esta es la clave.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una vocación cultural que te define en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en una profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios?
La verdad que los inicios para emprender en ningún sector son fáciles, suena a tópico, pero es así. Quien se crea que empezar un negocio lo va a tener fácil al mes, está muy equivocado. Yo, al menos, los resultados no los vi hasta el año de empezar la agencia. Hay gente que empieza un negocio y se piensa que todo va a ser un camino de rosas, y lo dejan al año porque no hay resultados. Hay que tener constancia, y sí, yo al menos, lloré mucho porque había días que la cosa no funcionaba. Y sigo teniendo miedos. Muchos. Pero se aprende a convivir con ellos para avanzar. Mis inicios en el emprendimiento como freelance, fueron en Bookish, soy la cofundadora. Ya no estoy en el equipo, porque decidí emprender sola con la agencia. Cuando emprendes con socios o con otros fundadores, tienes que confiar a ciegas y te tienen que respetar, y no fue el caso, me dolió mucho porque fue un proyecto muy bonito, pero te tienes que casar con buenos socios que tengan tus mismos valores, y que amen los libros por encima del dinero, y no fue el caso. Pasé unos meses indecisa, si emprender yo sola o buscar trabajo en el sector. Y me lancé con la agencia. Empecé con dos clientes (dos editoriales extranjeras que representaba) y ahora represento a más de 40 editoriales extranjeras. Por eso te digo, que no fue fácil porque hay muchas angustias, muchos miedos, hay que pagar muchas facturas, una cuota de autónomos que nos ahoga, pero de momento aquí estoy.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué diferencias hay entre un editor y un agente literario? ¿Cómo te definirías como profesional freelance de la edición literaria y cuál es el trabajo que realizas como agente literaria?
Creo que el agente literario sigue siendo una profesión muy desconocida para la gente. El agente literario es el intermediario entre un autor que quiere publicar un libro y el editor. Tú estás en medio. El agente literario ya sea un manuscrito de un autor o un libro publicado en una editorial extranjera, si el agente cree en ese libro, tiene que saber a qué editorial le puede encajar mejor ese libro y conseguir que el editor se enamore de él, y apueste por publicarlo. Yo en este caso, como agente literaria, tengo una serie de clientes, que son editoriales extranjeras, estas editoriales publican sus libros en su país, y ellos me ceden los derechos para que yo consiga que editores españoles, de América Latina, Brasil y Portugal los publiquen. Ahora, también con otras editoriales extranjeras he abierto mercado y también tengo los derechos para venderlos en otros países, como Italia, Francia, Alemania…
-          Has abierto la recepción de manuscritos para representar también a autores de Literatura Infantil y Juvenil. ¿Qué buscas en un manuscrito y en la trayectoria literaria de un autor para decidir ser su agente?
Sí, he tardado porque quería ver cómo me iba con la representación editorial, y ahora que veo que va bien y como estoy sola no quería hacer muchas cosas y hacerlo mal. He decidido representar algunos autores, sobre todo de literatura juvenil e infantil, pero si me llega un manuscrito de ficción o no ficción adulta, también estoy abierta. Lo importante es que lo que me llegue, y lo que lea, me llegue al corazón, suena muy cursi, pero en mi caso, si no me provoca o me emociona algo no lo puedo trabajar. Tengo que sentir las cosas para lucharlas. Y no me importa la trayectoria de un autor, lo que me importa, es que lo que me ofrece, me lo crea para poderlo vender a una editorial.
-          En la Literatura Juvenil predominan los autores españoles y anglosajones, sobre todo, los que llegan de Estados Unidos. Apenas hay autores de otras nacionalidades que muestren otras perspectivas que podrían enriquecer al lector español. ¿Hay alguna razón por la que a España no lleguen más autores europeos?
Creo que esto no es así. Sí que han triunfado sagas muy famosas, sobre todo de Estados Unidos, pero si se analiza bien el mercado a nivel infantil y juvenil nacional hay grandes autores y libros que funcionan de maravilla. Lo que pasa, es que creo que el público de América Latina y de EEUU a diferencia de España es muy diferente y hay un fenómeno fan que aquí no hay. Pero tanto a nivel nacional como a nivel europeo tenemos joyas que brillan por sí solas. Lo que pasa es que venimos de unos años que se han publicado libros que han sido unos bombazos y que todos venían de Estados Unidos.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven  freelance y emprendedora. ¿Cómo has evolucionado como profesional de la edición literaria?
Después de lo que ha pasado con el Covid, y que seguirán habiendo rebrotes, me he dado cuenta que no puedo obsesionarme tanto con el futuro y a donde quiero llegar. Porque al final he entendido que como profesional hay que analizar el presente y adaptarte a él, ya que te puede venir una crisis como la que ha venido y arrebatártelo todo. Por eso creo que hay que analizar muy bien lo que ha pasado para ver hacia donde el sector tiene que ir para avanzar. Y mi trayectoria como emprendedora, quiero seguir creciendo, pero con cabeza, y quiero seguir haciendo lo que más me gusta que es trabajar con libros y con gente que le apasionan los libros. Y si un día la agencia deja de funcionar, pues seré consciente y bajaré la persiana, pero lo que nunca dejaré de hacer es trabajar con los libros.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina? 
Antes de ser madre, tenía la rutina muy marcada. Podía estar tranquilamente en mi despacho 12 horas seguidas o más. Esta era mi rutina. Al ser madre, todo cambia, y sí, que tuve que marcarme una rutina más planificada en función de los horarios de él. Y ahora con el Covid, sí que ha sido un desmadre, mi marido y yo trabajamos como freelance, y el confinamiento ha sido muy duro, porque para poder trabajar los dos, nos teníamos que combinar las horas para trabajar y estar con el bebé, ya que no iba a la guardería. Pero bueno, hemos aprendido a gestionar muy bien el tiempo y a priorizar otras cosas. Y, sobre todo, adaptarnos a una situación que no podíamos cambiar y que esta situación nos ha cambiado a todos. Y hay que aprender de esto, para que cuando vuelva a pasar hacer mejor las cosas, el teletrabajo, la conciliación…

-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Porque en España parece que el fracaso es de perdedores, y que cuando fracasas ya no tienes más camino que recorrer. Desde pequeños, en las escuelas nos enseñan que si fracasas o eres un fracasado en algo, ya no vas a llegar a nada. Y creo que en Estados Unidos, esto lo hacen muy bien, se mide el éxito de alguien por el número de fracasos que ha tenido. Fracasar te ayuda a crecer. Yo fracasé en mi primer proyecto como emprendedora, no por el negocio, elegí mal a los compañeros de aventura, fue un fracaso, pero me hizo aprender muchas cosas, y este fracaso me hizo ver como quería que, a partir de ahora, se hicieran las cosas. Cuesta mucho confiar en alguien y que esté en tu misma sintonía y que tenga tus mismos valores y objetivos, por esta razón decidí emprender sola y confiar en mí y en mi instinto. Y tal vez volveré a fracasar, y si es así, aunque me cueste me volveré a levantar para construir algo. Es importante llevar una mochila con todos tus fracasos dentro de ella porque hace que te muevas mejor y que cada vez sepas mejor hacia dónde quieres y hacia donde no quieres ir.
-          Anna, muchas gracias por tu tiempo.

11 jun. 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Berta Carmona


Hemos quedado con Berta Carmona, escritora y asesora editorial, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Sevilla. Nos gustaría agradecerle a Berta Carmona que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Berta, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Hola, Elena. En primer lugar, darte las gracias a ti por valorar tan positivamente mi trabajo y por darme la oportunidad de charlar sobre temas que me interesan mucho y a los que he dedicado una gran parte de mis últimos años. Esto por lo que me preguntas es un tema complejo: yo soy licenciada en Ciencias de la Comunicación y desde 2012 he estado dirigiendo, y codirigiendo, proyectos editoriales en los que llevaba el área de comunicación. He dedicado cientos de horas a leer sobre marketing editorial, a probar diferentes estrategias, he trabajado muchísimo y he sufrido más desvelos de los saludables; al final me he dado cuenta de algo muy básico en realidad: el secreto está en la autenticidad. Queramos o no, todos tenemos una marca personal, es el rastro o la huella que dejamos allá por donde pasamos, y no iba a ser diferente en las redes sociales. Ahora bien, esto es muy distinto a la mercantilización del individuo, a convertirlo en un producto más, artificial y manipulado, a través de estrategias que se divisan a leguas y que pueden llevar a los efectos opuestos a los perseguidos (seguro que todos conocemos marcas llevadas de una manera muy profesional en las redes, pero que no consiguen conectar, les falta ese toque humano que es fundamental para lograr un impacto positivo, un buen vínculo). Creo que uno ha de ser auténtico, encontrar la “voz” más natural y honesta desde la que comunicarse con su audiencia, hacer aquello con lo que vibra, que le despierta verdadera pasión, solo así todo fluye, aunque no sea fácil, nada fácil.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú solo o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Todo lo relacionado con https://www.bertacarmona.es/, proyecto con el que empecé hace poco más de un año, lo he realizado en solitario. Tras bastantes años trabajando en colaboración con muchos profesionales, desde diseñadores web, a especialistas en marketing digital, me apeteció dar un giro en la forma de llevar mi marca. Ha sido enriquecedor, y he aprendido mucho, pero obviamente no descarto contar con buenos profesionales para avanzar con mayor velocidad en ciertas áreas que cuesta abordar en solitario.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en un profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios? ¿Cómo has evolucionado como profesional?
Durante aproximadamente seis años trabajando por cuenta ajena, más un par más de prácticas profesionales, vi y experimenté bastantes cosas que no me gustaron, que despertaban en mí un profundo descontento. Siempre he sido muy reflexiva, he estado muy comprometida con vivir plena y coherentemente, por lo que hace muuucho que me planteo la vida en términos que rozan el existencialismo, preocupada por la alienación, la falta de pasión… Todo ello, unido a una forma de rebeldía muy particular y un sentido peculiar de la independencia, así como a la pasión por la escritura que se acentuaba conforme pasaban los años, hizo que me retara a crear mi propio proyecto. Me formé como correctora, inicié Ecoescritura, decidí autopublicar, comencé a asesorar escritores y todo fue fluyendo. Tanto que cuando hago cuentas y soy consciente de que han pasado diez años me cuesta creerlo.
Desde que decidí emprender ha habido de todo: golpes de suerte, obstáculos, aciertos, errores, buenos tiempos y no tan buenos, logros alcanzados, algunos fracasos, alegrías, decepciones…, la vida misma, vamos.
Es muy fácil juzgar a posteriori, por lo que intento evitarlo, pero, si te soy sincera, cuando echo la vista atrás lo que más me duele es ser consciente del tiempo que le he quitado a mi hijo; demasiado, créeme. Apenas disfruté de tres meses de baja por maternidad y un exceso de responsabilidad, de exigencias, de creencias erróneas, me impidieron disfrutar de unos años de crianza que no vuelven. En lo profesional conseguí una serie de hitos positivos que me enorgullecieron durante un tiempo, pero que con el pasar de los años acabaron cobrándose la factura a través de un desgaste y un cansancio profundamente devastadores. Mi evolución, por tanto, está muy marcada por la simplificación: me he despojado de todo lo innecesario, he puesto el foco en lo que verdaderamente me apasiona e intento disfrutar, fluir, al máximo con lo que hago. El resultado es muy enriquecedor en todos los sentidos; por supuesto, vivo más tranquila, con menos presiones.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué importancia tiene el informe de lectura, la corrección de textos y/o el asesoramiento para una persona que quiera escribir y publicar una novela?
Para mí, una importancia crucial, porque el trabajo profesional aporta calidad, y considero que la calidad es imprescindible para sacar a la luz una obra. Ha sido una de mis cruzadas de los últimos años, la verdad, yo creo en la autoedición, creo en las nuevas voces, en que hay personas con unas historias maravillosas que no deberían quedarse llenas de polvo en un cajón; pero no me vale hacerlo de cualquier manera. Me entristece muchísimo la falta de calidad, de mimo, en todas las fases del proceso editorial: desde la creación de la obra, pasando por la gramática y la ortografía hasta el diseño y la maquetación. Editar un libro es algo muy serio para lo que se requieren profesionales; por muy bueno que alguien sea escribiendo, la mirada externa, y por supuesto profesional, siempre aporta una percepción valiosa que se escapa a las relecturas ya viciadas que hacemos los autores de nuestras obras. Todo lo anterior, además, por una pura cuestión de respeto a los lectores.
-          La mayoría de los profesionales freelance de la edición literaria ofrecen distintas asesorías, casi todas ellas se han especializado en asesorar a escritores. ¿Qué es la asesoría editorial? ¿Qué diferencias hay entre asesorar a una editorial o a un escritor?
Es una buena pregunta, Elena. Supongo que depende de aquello que cada cual domina como para que su asesoramiento tenga valor para otra persona, de la experiencia adquirida en todo lo relacionado con el trabajo editorial, y de lo que los “asesorados” demandan. Los autores normalmente requieren asesoramiento desde lo más básico, cómo llevar a buen término la obra que desean escribir (romper bloqueos, organizarse, saber darle estructura a la historia…), hasta dudas sobre las opciones de publicación de un libro, la corrección ortográfica y de estilo de sus textos... Las editoriales con las que yo he colaborado principalmente han demandado apoyo en lo que respecta a la comunicación, la presencia en redes sociales, la difusión de sus autores, pero al tratarse de un ámbito de trabajo con muchas fases, y complejo, las necesidades pueden ser múltiples.
-          En tu blog (https://www.bertacarmona.es/reflexiones/) has dedicado varias entradas a hablar sobre lo que significa profesionalizarse en un sector profesional tan creativo como es la escritura creativa y que muchos consideran una simple afición. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática en el blog para que personas alejadas de dicho mundo profesional puedan entender que hay detrás?
La escritura, sin duda, es un proceso creativo que necesita fluir sin cortapisas, sin frenos, con espontaneidad y pasión. Yo defiendo que sea así, cómo no; también para beneficiarnos de todos sus efectos terapéuticos, catárticos, en los que creo firmemente. Ahora bien, yo hablo de profesionalizarse, si te refieres a esa importancia que le doy a la calidad en todos los procesos, para aquellos autores que desean acceder a los lectores, que quieren que sus obras sean conocidas, estar en las plataformas digitales, en las librerías, que hacen promoción en redes sociales… Es una cuestión de respeto hacia el mundo del libro y hacia los lectores, entre otras razones porque no conozco vía más directa para el desprestigio que sacar a la luz un libro lleno de errores, de erratas, con una portada o maquetación que no cumplan ni los mínimos estéticos…
-          En esas entradas das consejos a todo aquel que quiera profesionalizarse como escritor. ¿Qué otros consejos (y sobre los que aún no hayas hablado en tu blog) les darías a toda aquella persona aficionada a la escritura que quiera profesionalizar su afición?
Mi consejo es contar con la opinión y el apoyo de profesionales del mundo de la edición. Si estás bloqueado/a y no sabes cómo continuar con tu obra, este tipo de ayuda te aportará una perspectiva que es imposible que tengas tú mismo. Si ya lo has terminado y tienes dudas sobre su valor, un informe de lectura puede responder a tus preguntas. La corrección es imprescindible, ¡siempre! Cuidado con las correcciones que hacen amigos (salvo si estos son correctores profesionales que realicen el servicio como tal), he visto de todo bajo esa idea, de todo que se puede resumir en textos llenos de incorrecciones y erratas que dificultan (a veces imposibilitan) la lectura. En definitiva, piensa qué te gustaría a ti como lector/a, qué te molestaría, y actúa en consecuencia.
En cuanto a cómo convertirse en un escritor mejor, yo creo que todo se puede reducir a una fórmula a la que también apelan muchos otros autores y profesionales de este mundo: escribir mucho, borrar mucho y tirar mucho. En lo de escribir mucho también entra, por cierto, vivir mucho (observar, escuchar, abrirse a lo que nos rodea…); suelo decir que no solo se escribe cuando se coge el boli o se aporrea el teclado.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Bueno, he sido una friki de la productividad y la gestión del tiempo. He leído muchísimo, he puesto en práctica estrategias tecnológicas y en papel, y acabé volviéndome loca porque cuando falla la base, todo se tambalea; y yo tenía las prioridades mal ordenadas, y me sostenía sobre muchas creencias erróneas, por lo que nada podía ir bien. Al fin he acabado por inclinarme por un enfoque más “humanista” de la productividad, creo que esta no puede funcionar si no va unida al autoconocimiento profundo, si no sabes qué te hace moverte realmente con pasión, qué tipo de vida te hace sentir plena y adónde quieres llegar para lograr bienestar. Partiendo de aquí, nada sencillo, por cierto, mi método consistiría en:
-          Tener claros los objetivos que deseo alcanzar en un periodo determinado de tiempo y trabajar en ello con el máximo foco.
-          Esas tareas o gestiones tediosas, horribles, que no me gustan, intento quitármelas cuanto antes. Cuando lo consigo, es sorprendente el alivio que siento y la carga que me quito de encima para dedicarme a lo realmente importante. La técnica Pomodoro me funciona, a veces, aunque adaptada. ;)
-          Saber desde el día anterior, o con la antelación suficiente, qué tarea/s quiero realizar cuando me siento en el escritorio. Esta claridad me evita perder mucho tiempo.
-          Intento tener muy presente lo de “menos es más” y el principio de Pareto. Sobre esta base, trato de proteger al máximo mi tiempo de descanso y, con este, mis energías. Es curioso cómo un descanso a tiempo, hacer algo que nos guste en mitad de una jornada, etc., puede ayudar a aumentar nuestra eficacia lejos de esa falsa creencia de calentar la silla cuantas más horas mejor.
-          Reducir el tiempo de redes y correo, por ejemplo, proponiéndome responder solo un par de veces al día. No empezar el día revisando la bandeja de entrada, sino haciéndole frente a la tarea más importante.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Entiendo lo que comentas, pero el éxito es tan relativo... Y los modelos de éxito que nos ha “colado” esta sociedad tan consumista, tan competitiva, cada vez me producen más rechazo. Parece que todo está orientado a enseñar nuestra mejor cara, nuestros “éxitos”, a ocultar las debilidades…, pero personalmente pienso que es lo contrario, que mostrarnos tal y como somos, con todas las caras, es una señal de fortaleza y que, desde luego, es lo que más nos une. Este mundo del emprendimiento es complejo, hay que pagar un precio, pero también se paga cuando trabajas por cuenta ajena. La cuestión, volviendo al autoconocimiento, es plantearnos qué tipo de vida queremos vivir y lanzarnos a ello de la manera más coherente que nos sea posible.
-          Berta, aparte de profesional editorial, tú también eres escritora, has publicado varios libros. ¿Te apetece contarnos algo sobre esta faceta?, ¿cómo crees que influye esto en tu labor profesional?
Sí, en efecto. Ya a los 9 años escribí una novela, era una imitación de “Los cinco”; ja, ja, ja, lo que leía por aquel tiempo. ;) He escrito siempre, mucho, en la primera fase de mi vida en forma de diario, escritura reflexiva y personal, y a partir de los veintiuno o veintidós años empecé con los relatos cortos. Precisamente cuando pensé en publicar una recopilación de estos fue cuando me adentré en el mundo de la edición y me di cuenta de la cantidad de dudas que surgen, de lo complicado que es tomar ciertas decisiones, de cómo puede cambiar el rumbo de todo contar con un buen asesoramiento, un buen consejo, cuando más lo necesitas… Obviamente, todo esto ha condicionado mi labor profesional, cómo no; al haber vivido y sufrido en mis carnes todos los procesos a los que se enfrentan la mayoría de los autores, entenderás que no me cuesta nada empatizar con ellos y comprender la amplitud de sus necesidades. Aparte de los relatos, tengo también publicados cuentos infantiles y un manual de escritura narrativa.
-          Berta, muchas gracias por tu tiempo.
Las gracias a ti, Elena, de verdad, siempre es agradable que alguien muestre interés por nuestro trabajo y nos dé la oportunidad, de alguna manera, de contarnos. ¡Un abrazo!

1 jun. 2020

Cafés virtuales, emprendimiento digital y crecimiento personal


Hoy, lunes 1 de junio de 2020, celebramos en este blog su octavo aniversario. Sin embargo, a diferencia de otros años, no me siento con ánimos para celebraciones ni para encabezar esta entrada con un Pinceladas de Literatura cumple 8 años. He decidido centrar este cumpleaños del blog en hablar sobre Arqueología, emprendimiento y crecimiento personal.
Esta fotografía tiene casi 15 años. Sólo tenía 19 años y estaba en primero de carrera, pero mi vocación por la Arqueología era muy fuerte. Ese fue mi primer día en una excavación y ya entonces sabía lo importante que era participar en una. Hay que arriesgarse y apuntarse a las oportunidades de excavar que te surjan si la Arqueología es tu sueño. Es la única manera de saber si la realidad de una excavación está hecha para ti o no. Eso sólo lo descubrirás con la práctica en el campo y no tanto con la teoría de los libros.
En mis cinco años de carrera participé en varias excavaciones y era una apasionada de ellas y su metodología. Pensaba que esos cimientos eran sólidos y que soportarían cualquier acontecimiento. Sin embargo, me equivoqué y viví una gran crisis vocacional que me afectó mucho a nivel personal. Fueron unos años duros hasta que la crisis de los 30 me hizo redescubrirme a mí misma y conocerme mejor. Como consecuencia de esto último, en 2019 conseguí reconectar con la Elena arqueóloga y estrenar los dos servicios especializados con lo que más cómoda me siento y que mejor me definen. Podéis leer más sobre ellos en los siguientes enlaces:
-          Asesoría en contextualización histórica: http://www.pinceladasdeliteratura.es/2019/04/asesoria-en-la-contextualizacion.html.
La documentación es muy importante en cualquier negocio y todo emprendedor tiene su bibliografía de referencia. Esta fotografía muestra mis tres libros de cabecera sobre metodología arqueológica. Esta imagen, que define mi storytelling, se aleja de los que se suelen encontrar en los de los emprendedores digitales. En Internet apenas he encontrado arqueólogos con marca personal y la mayoría de las excavaciones apenas se publicitan. Ahora es buen momento para reivindicar la Arqueología como profesión y al arqueólogo como emprendedor que aporta valor en una sociedad tan tecnológica y obsesionada en vivir el presente. No podemos olvidar el pasado, menos aún el nuestro personal y familiar. Deberíamos mantener una buena relación con él y alcanzar un buen equilibrio entre pasado, presente y futuro. (Fuente: Leticia Velarde).
2020 está siendo un año raro, duro y complicado para todos. Hace casi un par de meses publiqué en el blog la entrada introductoria a la iniciativa Cafés virtuales con emprendedores. Estamos viviendo un año difícil y complicado en lo emocional y lo económico. Este es el momento más idóneo para apoyar a otros emprendedores españoles con entrevistas profesionales que les den visibilidad. Todas ellas siguen casi el mismo patrón y he buscado tanto la perspectiva femenina como la masculina.
Para recopilar todos los artículos y las entrevistas he creado página Cafés con emprendedores. En ella ya podéis encontrar las que hemos compartido sobre edición literaria con Editorial 16, Javier Miró y Meritxell Terrón; comunicación con Ana López y Lorena García; diseño web con Marina Rodrigo; y crecimiento personal con Martina Maresme. Las próximas que se publicarán serán las de Berta Carmona, LeBlue Estudio, Tania Cervián, Ainhoa Rosado, Anna Gurguí o Susana Torralbo. Podéis acceder a ellas desde aquí:
En los últimos años una de las tendencias que encontramos en el emprendimiento digital es el de las consultorías, mentorías y coaching especializadas en productividad y crecimiento personal. La mayoría de ellas están gestionadas por mujeres que lo hacen desde plataformas digitales y con su nombre y apellidos. Al estudiar algunas de ellas se puede observar que siguen unos esquemas parecidos. Las presentaciones que hacen en sus páginas web tanto de ellas como de sus servicios y los textos de sus newsletters suelen ser largos con varios párrafos, se centran en lo emocional y en sus propias experiencias personales y profesionales. Suelen haber pasado por algún hecho traumático o un trastorno mental como ansiedad o depresión. Se promocionan en YouTube con vídeos donde suelen hablar casi siempre de los mismos temas. A mí me suelen interesar de lo que hablan en ellos y prefiero escucharlos antes que leer los libros de autoayuda. Estoy receptiva a lo que cuentan y a leer las guías gratuitas que ofertan en sus páginas web, aunque soy crítica con lo que ellas suelen hablar en sus redes sociales. Quizá no sea su clienta ideal porque ya llevo unos años realizando mi propio trabajo de crecimiento personal, pero estoy abierta a colaborar y a concertar alguna sesión puntual con ellas en un futuro. (Fuente: https://www.luciajimenezvida.es/sobre-mi/).
A continuación, os dejo los enlaces a los canales sobre crecimiento personal que más he visto durante estos meses de cuarentena por si os resulta de interés:
-          Lucía Jiménez Vida: https://www.youtube.com/channel/UCBaluTsy_96bEFwl1NWogZA.
-          Minimalistamente: https://www.youtube.com/channel/UCs1p_zrf835mg2TAKEawrxw.
También os dejo los enlaces a los canales de escritores que también dan cursos, asesoran a otros autores y hacen correcciones e informes de lecturas, y cuyos directos en YouTube durante estas semanas de confinamiento merecen la pena. En esos directos hablan de todo lo relacionado con la escritura como oficio: planificación, rutinas, construcción de personajes, documentación y mucho más:
-          Javier Miró: https://www.youtube.com/user/qitxo.
-          Caja de Letras: https://www.youtube.com/channel/UCjfKtFCG9dwRDlI5Y0NF5TA.

19 may. 2020

Café, crecimiento personal y emprendimiento con Martina Maresme


Hemos quedado con Munsa de Martina Maresme para conversar sobre crecimiento personal y emprendimiento. Nos gustaría agradecerle a Munsa que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros a través de la pantalla del ordenador.
-          Munsa, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
En primer lugar, muchas gracias por las felicitaciones. Es de agradecer que a las personas le guste tu marca y tu trabajo. En mi caso ha sido un trabajo de años, de ir aprendiendo, ajustando cosas y descubriendo de que forma me apetecía comunicar y proyectar mi mensaje. Al final lo más importante es empezar por tener claro tu mensaje y buscar la manera de que llegue a las personas que te leen o escuchan. Para emprendedoras o autónomas, como es mi caso, creo que la marca personal es un pilar fundamental y, además, lo va a ser cada vez más. También para la empresa es importante la marca, pero en otros sentidos, pero en nuestro caso una marca personal bien trabajada es lo que nos permite dar confianza y una imagen de profesionalidad a nuestros posibles clientes. Pero tenemos que pensar que marca personal no es solo imagen (colores o tipografías), es también comunicación, valores, fotografía… es hacer y ser de un modo coherente.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
En mi caso el proceso de definir todo eso vino hace ya dos años con la creación de mi página web y ayudada por Laura, de La Capitana, que fue la encargada de crear una casita virtual que me definiera a mí y a mi marca y que, además, me permitiera transmitir mi mensaje al mundo. Con ella definimos un logotipo, colores, texturas, etc. A partir de aquí yo misma he ido trabajando en las imágenes de redes y otras aplicaciones para que todo fuera coherente. Al principio, sobre todo a nivel de inversión, tienes que ser práctica, pero no por ello dar una mala imagen. Si que es verdad que ahora estoy trabajando la imagen de marca de forma profesional con Esther Barniols y sin duda el cambio creo que se va a notar muchísimo, es un proceso que me está encantando.
-          ¿Cómo definirías Martina Maresme, la filosofía que hay tras ella y el trabajo que haces?
Martina Maresme se basa en la igualdad de las mujeres en el mercado laboral. Nació de mi necesidad de poner mi granito de arena para acabar con las desigualdades que las mujeres sufrimos en el mercado laboral que, por desgracia, aún son muchas. Su base por eso es quizá algo distinta, porque para mí no hay crecimiento profesional sin crecimiento personal, así que ambas cosas van de la mano a través del coaching y otras herramientas, como la escritura reflexiva y la meditación. Además, siempre impregno en todo lo que hago la perspectiva de género.
-          No es fácil emprender y lo es menos hacerlo en un sector tan novedoso como es el del crecimiento personal. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y crear Martina Maresme?
Siempre he tenido inquietud por tener proyectos propios donde poder ser creativa. Desde muy pequeña me ha gustado organizar cosas, buscar nuevas motivaciones y no estarme nunca quieta. Cuando después de estudiar Ciencias Políticas empecé a trabajar en el Congreso de los Diputados, aunque sentía que había llegado donde representa que se tiene que llegar no me sentía realizada ni feliz, así que decidí buscar algo que me llenara. Poco a poco fui creando Martina Maresme hasta que decidí dar el salto y dedicarme a ello al 100%. Más que arriesgarme fue escucharme. El emprendimiento no es para todo el mundo, pero yo sabía que sí era para mí.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven emprendedora. ¿Cómo ha evolucionado Martina Maresme desde que lo creaste?
Sin duda está siendo un camino lleno de aprendizajes y especialmente en los último dos años ha evolucionado muchísimo, y lo va a seguir haciendo en los próximos meses. En mi caso el proyecto no empezó teniendo muy claro que era negocio y como iba a monetizarlo, sino que todo se ha ido dando según lo que he sentido que tocaba en cada momento y lo que he visto que necesitaban las mujeres y yo podía aportar mi valor. Al principio solo compartía contenido más del ámbito profesional, luego añadí la parte personal y ofrecía asesorías personalizadas, más tarde vinieron los procesos de coaching individuales y otros proyectos, como Visibilidad Emprendedora, y ahora vuelve a transformarse para centrarse en el liderazgo femenino, la formación y el trabajo grupal. Sin duda lo bueno de emprender es que te permite que tu proyecto crezca y cambie contigo, que para mí es algo fundamental. Como mujer joven el camino tampoco ha sido fácil, he tenido que vencer muchos miedos y obstáculos, pero sin duda vale la pena.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Soy una loca de la planificación, la organización y la productividad, me encanta probar nuevos métodos de trabajo. Con el confinamiento también estoy aprendiendo a fluir y a adaptarme al momento presente. Planificar es importante, pero saber adaptarte aún más. Normalmente trabajo por time blocking, es decir, junto todas las tareas parecidas en un mismo día o momento para facilitar la concentración y optimizar el tiempo. Cuando necesito concentrarme mucho o sé que me espera una jornada larga de trabajo uso también el sistema pomodoro para asegurarme de ir parando y descansando y de esa forma no agotarme y controlar mi energía. Por otra parte, siempre empiezo mi día con mi rutina de mañana, con tiempo para mí, para cuidarme y sin móviles ni pantallas y sin pensar en el trabajo. Eso me permite afrontar el día de mejor humor y llena de energía. Aún así, si algún día siento que mi planificación o rutina no es lo que necesito me permito cambiarla y adaptarme al momento.
-          Hoy día es muy importante que tanto los profesionales autónomos como las empresas estén en las redes sociales y posean una página web donde ofertar sus servicios y más aún si te dedicas a sectores profesionales como la fotografía, el diseño o la moda. ¿Cómo deberíamos gestionarlas para que sean profesionales? ¿Deberíamos mostrar en ellas nuestras vidas personales como hacen muchos influencers?
La verdad es que es un gran debate y no sé si soy la persona más adecuada para responder, pero desde mi experiencia la web debe estar actualizada, no dar errores o enlaces rotos, y proyectar una imagen profesional que llegue a tu cliente ideal. Aún así sé por experiencia que el momento de cambio es difícil, y ahora mismo la mía da algunos errores, jaja. Creo que en el caso de una marca personal debes mostrar una parte de tu vida personal que esté conectada con tu mensaje y te permita conectar con tu público, pero no de tu vida privada, esa es la principal diferencia con un influencer. Vivimos de nuestro trabajo y necesitamos conectar y que la gente confíe en nosotras, por eso es importante mostrar una parte personal, pero eso no quiere decir tener que compartir todo lo que haces, compras o te pasa, ni tampoco por ejemplo temas de pareja, familia, hijos. Aún así, creo que cada persona tiene que encontrar el equilibrio con el que se sienta cómoda y sea coherente con ella y con su marca, eso es lo más importante.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Supongo que a las personas no nos gusta escuchar lo malo y es normal que tendamos a enfocarnos en los éxitos, aún así es obvio que todos experimentamos de ambos lados. Nadie que emprende lo hace bien a la primera e incluso cuando llevas tiempo el error está ahí y es genial porque te permite aprender. En Visibilidad Emprendedora intento transmitir también esa parte de fracaso (o intentos no conseguidos como me gusta llamarlos) precisamente para apoyarnos entre emprendedoras y sentir que eso que nos pasa también les ha pasado a otras personas. Aún así emprendiendo se puede, y se debe, aprender de todo. De los éxitos para repetirlos y de los errores para mejorar, pero aprender debe ser una máxima que esté presente cada día.
-          En el blog de tu estudio (https://martinamaresme.com/blog/) has dedicado varias entradas a hablar sobre la importancia del autoconocimiento y en una de ellas cuentas tu propia experiencia, mientras en otras sólo la usas como ejemplo de la temática que tratas en dicha entrada. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática y hablar sobre ti misma? ¿Por qué es importante conocernos en profundidad a nosotros mismos?
En el mundo del emprendimiento a menudo se habla solo de la parte profesional o de crecimiento profesional, pero no se aborda la parte personal y creo que es un error. Para mí ambas cosas van unidas y una no puede darse sin la otra. Con la mayoría de mis clientas lo que veo es que simplemente no se han dado la oportunidad, el tiempo y el permiso para conocerse, para saber quién eres, qué quieres, pero no por lo que otros quieren o piensan de ti, sino de verdad, mirando dentro de ti. Obviamente no es fácil porque siempre surgen miedos, creencias limitantes, obstáculos que debemos saber sostener, pero creo que sin duda el autoconocimiento es la base de la felicidad. Cuando sabes quién eres y qué quieres todo es mucho más fácil. Hablarlo desde mi propia experiencia es una forma de mostrar como ha sido mi camino para que quién me lea vea que hablo de ello porque yo misma lo he vivido y experimentado y no siempre ha sido fácil, de hecho el autoconocimiento nunca se acaba, pero sin duda ha valido la pena.
-          En tu página web y redes sociales ofreces servicios de coaching y talleres presenciales y online. En los últimos años le hemos dado demasiada importancia a Internet, nos hemos centrado demasiado en las pantallas y hemos olvidado un poco hablar con las personas cara a cara. ¿Cuál es la importancia de los relacionarnos con las personas cara a cara en un mundo cada vez más digital?
Creo que precisamente durante el confinamiento hemos visto mucho esto. Mientras el digital nos abre oportunidades que de otro modo no tendríamos, y en este caso nos ha permitido seguir conectados, seguir trabajando, etc. también hay cosas que no puede sustituir, y por eso muchas personas estamos deseando poder abrazar a nuestra familia y amigos. Sin duda el formato presencial tiene una magia y un acercamiento único que, en el caso de las personas, que somos seres sociales, no podemos olvidar. Aún así el online ofrece también muchas cosas buenas así que como siempre la clave es encontrar el equilibrio entre ambos mundos y saber aprovechar lo mejor en cada momento.
-          En tu blog creaste una sección a la que has llamado la Visibilidad emprendedora donde recoges los testimonios de distintas mujeres jóvenes que han decidido emprender. ¿De dónde surgió la idea?
Nació un poco de lo que veía con clientas que eran o querían ser emprendedoras y de mi propia necesidad. Quería visibilizar que hay muchas mujeres emprendiendo de muchas formas distintas para crear referentes que pudieran inspirar a otras mujeres en sus caminos, pero también crear un espacio donde reflexionar y compartir todas juntas para ver que lo que nos pasa también lo viven otras mujeres. Sin duda compartir con personas que te entienden y hablan el mismo idioma que tú es algo mágico. De aquí ha surgido el podcast, los encuentros entre emprendedoras y muchas cosas más que están por venir, es un proyecto que me ha regalado y enseñado muchísimo. En las entrevistas hay mujeres de todas las edades, en distintos momentos, con distintas profesiones, con situaciones familiares también distintas… pero todas comparten la pasión por su trabajo y los miedos y retos que supone emprender.
-          Munsa, muchas gracias por tu tiempo.
Gracias a ti Elena por querer escucharme y compartir este ratito juntas. Espero que mis respuestas sean de mucha ayuda.