21 nov. 2012

Experiencias literarias



A Mª Ángeles Guerrero por transmitirme
su pasión por la historia y la literatura
cuando yo tan sólo era una niña.



"Estoy escribiendo este ensayo en un apartamento a pie de playa mirando el horizonte y escuchando las olas al romper. Esto siempre me ha inspirado y siempre he disfrutado creando personajes e imaginando historias observando el mar.
Me gusta leer, sobre todo, en la cama, en la playa y en el sofá. Otros sitios donde también se puede hacer y abstraerse es en el coche, el autobús, el metro, el tren, el avión, el aeropuerto e, incluso, en la biblioteca. Soy de esas personas que estudian mejor en una biblioteca que en su casa. Cuando tengo que estudiar, me consuelo al observar a otros que están en mi misma situación. Me queda un solo curso para licenciarme en Historia pero me encantaría poder estudiar Literatura.
Hace unos días se estrenó la sexta película de Harry Potter. Supongo que la veré pero ya me resulta bastante cansina dicha historia. Seguramente algún día lea el séptimo libro pero me decepcionó mucho que cuando se publicó en inglés hace un par de años la literatura se convirtiese entonces en sinónimo de markéting.
Cuando leo una novela, tiendo a leerme por encima algunas páginas posteriores e, incluso, el final. A veces me leo sólo determinados fragmentos de una novela que después me leeré o que ya me haya leído con anterioridad. A pesar de hacer esto, disfruto leyendo esas novelas aunque me adelante en mis lecturas y haya pasajes que me lea dos o más veces. Cuando leo me fijo en si hay o no erratas, si están bien escritas y/o traducidas, el estilo y en mil detalles más porque así se aprende tanto a leer como también a escribir.
Cuando he de elegir un nombre para un personaje hago tres listas: una de nombres masculinos, otra de nombres femeninos y una última de apellidos aunque añado una cuarta de patronímicos si se trata de nombres rusos. Suelo buscar los nombres en Internet, revistas, libros, periódicos, apuntes de clase e, incluso, hasta en la agenda del móvil. Hago listas para nombres españoles, vascos, italianos, rusos, suecos, ingleses, etcétera, ya que depende de donde sean los personajes. De estas listas escojo los nombres completos de los personajes, las acabo rompiendo y después de un tiempo las rehago. En el siguiente párrafo pondré ejemplos de nombres de personajes.
Nombres y apellidos españoles que he usado son Pablo Cid de Maria, Mariana Quesada, Sandra Mendoza Coronel y Paloma Vasco Gallego. Entre los vascos estarían Edurne Ibarguren, Iraide Zabalegi, Maider Aritztondo Isturitz y Gorka Goikoetxea. De nombres rusos destacaría Iván Kuptsov, Aliena Vitrichenko, Leysana Timoshenko, Irina Sitnikova, Vera Nekrasova y Vladimir Ulianov. Nombres ingleses serían Ashley Knightley y Emily Tudor.
Los lugares donde se ambientan las novelas también son importantes. Mi primera novela centra su acción principalmente en Punta del Este (Uruguay) e Igarka, que es una ciudad que se encuentra en el norte de Siberia y que encontré mirando con detenimiento un mapa de Rusia que vi en un atlas. La acción de la segunda se desarrolla entre Sevilla y Londres y la tercera de momento sólo en la Costa Cantábrica en general y en particular en Llanes, Bustio y Bilbao. La primera de estas localizaciones es una villa medieval del oriente de Asturias, la segunda es un pequeño pueblo pesquero de Asturias en el límite con Cantabria y la tercera es la capital industrial del País Vasco.
La mayoría de las personas que son sólo lectoras suelen pensar que las novelas se escriben con bastante facilidad y que son sólo fruto de la inspiración pero cuando además de leerlas la escribes, la perspectiva cambia y valoras todo el trabajo que hay detrás de una novela. No es fácil crear una historia que sea original, creíble y atractiva en todos sus aspectos y esto suele traer más sinsabores que alegrías. Entre los primeros está el miedo a la página en blanco, las continuas dudas de si merece la pena lo que se escribe, los bloqueos, el que te surja una idea pero no haya forma de contarla… Son pocas las satisfacciones pero son tan gratificantes que superan con creces todo lo anterior y hacen que merezca la pena afrontar la escritura de una novela.
Aunque no se escriba con bolígrafo o en el ordenador, se  es escritor siempre. Nunca hay que dejar de observar, escuchar y reflexionar aunque en apariencia eso no lleve a ningún lado. También es importante viajar y conocer otras culturas que te ayuden a abrir tu mente. Hay que acumular experiencias y reflexionar sobre aquellas que son ajenas a nosotros porque todo esto nos dará argumentos que después podremos reflejar sobre el papel.
Soy una persona que me exijo mucho, que tengo mucho afán de superación y que busco la perfección en todo lo que hago pero soy muy insegura y tiendo a minusvalorarme. Digo esto porque me cuesta mucho creer que yo escribo tan bien como me han comentado más de una vez. Quien me ha leído dice que transmito mucho a través de las palabras escritas pero en mi vida diaria casi nunca muestro mi sensibilidad, que es bastante alta, porque no me gusta que los demás vean que también soy frágil.
Después del parón del Año Erasmus, recupero la escritura de este ensayo siendo ya licenciada aunque aún no oficialmente. Esto no significa que en estos meses haya abandonado a mi yo escritor, sino todo lo contrario, a pesar de que casi no he escrito, ya que me he dedicado a documentarme con ayuda de Internet. Si sabes lo que buscas, Internet y la Wikipedia se pueden convertir en tus aliados sin olvidar lo que te puede aportar la literatura, el día a día, etcétera.
Una de las primeras cosas en la que maduré y cambié en los primeros meses de la Erasmus fue en mi forma de ver y de comprender el proceso de escritura de una novela haciendo un importante trabajo de documentación e investigación antes de escribirla, en el que aún sigo inmersa, algo que no he hecho nunca, y que está significando un gran reto. Algo fundamental de este trabajo previo son las Fichas de personajes de una novela, en las que empecé a pensar hace un año en Peñalosa tras ver fichas de carácter arqueológico y cuya idea ocupó mis pensamientos hasta que éstos fueron monopolizados por unos expresivos y penetrantes ojos verdes, pero que tomó forma casi definitiva en Noviembre cuando hice una ficha estándar en el Word que uso para copiar y crear así documentos de cada uno de los personajes de la novela correspondiente.
Escucho las canciones cantadas en italiano por Laura Pausini en Primavera in anticipo, un regalo que me hice en Padua al mes de empezar la Erasmus tras la visita que me hicieron mis padres y mis hermanas. Sus letras me traen recuerdos entrañables como subir la persiana a las cinco de la tarde y ver que era noche cerrada, cenar a las ocho y darme cuenta de que de alguna manera había desperdiciado el día, que pasasen los días y no viese el sol, el ser de las pocas personas que empezó a salir menos y que decidió estudiar antes de Navidad, etcétera. También fue entonces cuando me sorprendí a mí misma con una forma de entender, sentir y vivir  mi faceta escritora más madura y adulta como cuando buscaba información sobre nombres propios en las Wikipedias en español, italiano e inglés, e hice la ya mencionada Ficha de personaje de una novela; cuando empecé a recuperar sueños e ideas de cuando yo era adolescente y que, por un lado, de alguna forma había abandonado pero que, por otro lado, con los años habían madurado haciendo que no me olvidase de ellas. 
Hacía mucho tiempo que una novela no me emocionaba de verdad hasta hace un par de semanas cuando en el viaje de Asturias a Sevilla me leí gran parte de En vísperas de Iván Turgueniev. Fue otra novela de este autor titulada Primer amor mi primera aproximación a la literatura rusa pero cuando la leí con trece años me gustó más bien poco. Ha tenido que pasar una década para que me volviese a acercar a Turgueniev pero esta vez me ha encantado la obra que he leído y la historia de amor de Yelena e Insarov es una de las que más me ha llenado.
Ayer (13 de septiembre) por la tarde tirada en el sofá me terminé de leer el séptimo libro de Harry Potter que me compré hace justo una semana (7 de septiembre) al verlo en la Casa del Libro. Sé que lo que a continuación escribiré en este ensayo contradice lo que habéis leído más arriba al inicio de éste. También sé que lo podía haber tachado pero no lo he hecho porque era así como pensaba el 18 de Julio del año pasado – que fue cuando escribí ese párrafo – y todavía pienso que el markéting en la literatura no es bueno. También sé lo que escribí en la última frase del ensayo Harry Potter visto por una veinteañera y debo decir que ahora pienso al revés, es decir, que considero mejor escritora a J. K. Rowling que a J. R. R. Tolkien.
Ya no pensaba ni comprarme ni leer Harry Potter y las reliquias de la muerte hasta que a principios de este mes de Septiembre me releí mis fragmentos favoritos del sexto libro de Harry Potter y tras haberme leído en Agosto Noviazgo y matrimonio de Anthony Trollope, cuyo estilo me gustó por su agilidad, por sus concisas descripciones y su forma de contar historias de amor. Tanto con En vísperas como con el séptimo libro de Harry Potter ha sido la primera vez que no me he adelantado en mis lecturas, sino que he preferido que ellas mismas me sorprendiesen  me sedujesen con cada frase escrita.
A medida que avanzaba en mi lectura de Harry Potter y las reliquias de la muerte admiraba más a J. K. Rowling aunque también debo decir que admiro mucho también a la traductora de Harry Potter de la editorial Salamandra, quien ha hecho un gran trabajo desde mi punto de vista. Admiro a Rowling como nunca pensé que iba a hacerlo y lo hago después de llevar meses documentándome e intentando escribir esa novela con la que llevo soñando más de una década pero me da la sensación de que avanzo muy lento. Ahora valoro mucho como Rowling ha logrado escribir una novela de más de tres mil páginas dividida en siete tomos a lo largo de diecisiete años y que ésta se hubiese convertido en el fenómeno literario más importante del cambio de milenio, sobre todo, a partir del cuarto libro. No ha debido ser fácil escribir su historia sobre Harry Potter de los tres últimos libros – y sobre todo del séptimo – sin verse afectada por los fanfictions y los rumores sobre los que sus lectores debatían en los foros que encontramos en Internet. Por último, ¿cómo iba a sospechar Rowling que gracias a aquella idea que tuvo en un viaje en tren de Manchester a Londres hace ya veinte años y que escribió a manos en diferentes cafeterías de Edimburgo se convertiría en una de las sagas más importantes de la literatura fantástica y que gracias a los siete libros que la componen muchos niños y adolescentes conocieron el placer por la lectura aunque otros lo hayan hecho con la saga de Crepúsculo de Stephenie Meyer como, por ejemplo, mi hermana pequeña, que tiene ya quince años?
Rowling ha declarado que su libro favorito de Harry Potter es el último y para mí ha sido igual, seguido por el sexto, haciendo de éstos mis dos libros favoritos de toda la saga. Son dos libros con una importante carga de sentimientos y emociones donde los primeros amores y la amistad juegan un papel muy importante. Lo más interesante del séptimo para mí es el viaje por la isla de Gran Bretaña de los tres protagonistas (Harry, Ron y Hermione) – haciendo que Hogwarts sólo aparezca en los últimos capítulos – que significa una importante prueba para su amistad y para sí mismos y donde se ve una gran madurez tanto en el propio estilo de la escritora – sin olvidarnos de la traductora para quien lo hayamos leído en español – y del trío protagonista. Digo trío porque tan protagonista es Harry Potter como lo son sus dos íntimos amigos: Ron Weasley y Hermione Granger, quienes en el séptimo libro son dos piezas clave aunque los siete libros estén narrados desde el punto de vista de Harry, lo que tiene su mérito.
Es verdad que antes de leer Harry Potter y las reliquias de la muerte ya tenía información sobre la trama pero eran meros datos que no le han restado interés a la lectura aunque por suerte no he leído nada acerca de la película, que se estrenará en unos meses hasta que no he terminado el libro. Es un error pensar que no vamos a disfrutar de un libro por tener información acerca de éste y de su final porque entonces rechazaríamos leer aquellos clásicos que hemos estudiado en el colegio, de los que hayan hecho versiones cinematográficas o televisivas que ya hayamos visto… como pueden ser Cumbres Borrascosas, Madame Bovary, Anna Karenina o El Señor de los Anillos ni me habría podido leer La hija del capitán de Pushkin dos veces. He disfrutado del séptimo libro de Harry Potter por el gran número de giros de la trama que desconocía y que me han sorprendido; por los detalles que tan importantes son en la literatura pero también en la vida; por el crecimiento psicológico de los protagonistas y por aquellos retos que le han puesto a prueba a cada uno de ellos pero también a su amistad e, incluso, al amor entre Ron y Hermione; por ser una de las pocas donde la amistad tiene suma importancia convirtiéndose en uno de los ejes del libro; por no centrarse en Hogwarts y mostrar a través de descripciones los diferentes paisajes que podemos encontrar en Gran Bretaña siendo la mejor la que mencionaba olas, mar, acantilados…; porque narra un viaje que es un reflejo de superación y madurez; y por muchas más cosas. Quizás lo que no me ha gustado mucho ha sido el epílogo de la saga, que  según tengo entendido escribió Rowling hace veinte años, seguramente porque me lo esperaba diferente, ya que la mayoría de los fanfictions que he leído relataban el último año o la vida ya fuera de Hogwarts que escribieron fans de Harry Potter y que colgaron en Internet, pero es el final que ha decidido la autora y que ella más apropiado ve para poner punto y final a su novela.
¿Quién me iba a decir a mí que volvería a disfrutar leyendo Harry Potter y fanfictions de dicha saga después de tres o más años? ¿Quién se atrevería a decirme cuando empecé tercero de Historia que al licenciarme volvería a estar frente la pantalla del ordenador leyendo fanfictions en Internet y no buscando información sobre asuntos muy diversos que nada tienen que ver con Harry Potter? Hace cinco o seis años descubrí Fanautores y en esa página leí mis primeros fanfictions, que ahora quizás me aburrirían, pero hará ya más de tres años que dejó de existir siendo suplantada por la página actualmente conocida como Potterfics donde leí el Dramione titulado Cicatrices aunque pronto me olvidé de ella. Hace unos días la redescubrí y ya he leído algunos fanfictions y he descubierto que es una web madura donde se fomenta la escritura creativa y se persigue el plagio teniendo que mencionar a qué autor/a pertenecen los personajes, los lugares, las ideas… que se pueden coger prestados para escribir un fanfiction, que aún así ha de ser una historia original, algo difícil pero que cada escritor logra gracias a su propio estilo, sus experiencias y la visión personal que tenga de la vida.
En más de un libro para aprendices de escritores, en más de un artículo escrito por un escritor consagrado, etcétera recomiendan que hay que leer de todo tanto literatura mala como buena. La mala te enseñará que errores no has de cometer y la buena te ayudará a mejorar. También te recomiendan leer a clásicos, a escritores contemporáneos consagrados, a aquellos menos conocidos, a noveles y a los aficionados porque de todos puedes aprender y mucho. Vivimos una época donde la literatura ya no sólo la puedes encontrar en bibliotecas y librerías, sino también en Internet. En mi reencuentro con los fanfictions he leído historias mal escritas pero también he leído otras que me han sorprendido de lo bien escritas que están, de lo mucho que pueden llegar a emocionarme y que superan a aquellas que consideraba bien escritas y que tanto me gustaron leer hace cuatro o cinco años en Fanautores. No me avergüenzo al reconocer que leo fanfictions porque algunos de ellos – los que más me están gustando y llenando – me están dando ideas para la novela que tengo en mente que aparentemente poco tiene que ver con Harry Potter.
Si uno de los objetivos de los escritores es escribir sobre el mundo que les rodea y la época en la que viven, los del siglo XXI si quieren ser fieles a su día a día no pueden negar las nuevas tecnologías en sus novelas. Éstas ganarán en matices al mencionar en sus páginas las redes sociales (Tuenti, Facebook, Twitter...), los e-mails, los móviles, Youtube o Cinetube, los foros, los blogs, el Messenger, los chats, la TDT, etcétera y, además, se acercarán al lector actual. Hay historiadores que dicen que desde los años ochenta pero, sobre todo, a partir del 2000 estamos viviendo la que sería la III Revolución Industrial o Revolución Tecnológica y que en diez años gracias a los avances de la informática, la telefonía e Internet ha cambiado mucho más profundamente a la sociedad – aunque aún no seamos conscientes de todo esto – que las anteriores revoluciones que ha vivido la humanidad.
Conozco pocos libros que no estén dedicados a una persona, un lugar, etcétera. A día de hoy sólo he escrito dos dedicatorias: la de este ensayo a una profesora mía de literatura de cuando yo estaba en el colegio y que fue un gran apoyo cuando di mis primeros pasos en el terreno de la escritura, y la de mi tercera novela a mi mejor amigo. 
Nací el mismo día – un 19 de enero – que el escritor estadounidense Edgar Allan Poe. Hice un pequeño trabajo sobre él cuando estaba en segundo de Bachillerato y leí algunos de sus cuentos de terror, que he de reconocer que me gustaron. Juan Manuel de Prada en un artículo titulado Poe y publicado en XLSemanal el 1 de febrero de 2009 dice que Poe fue un escritor que refundó la literatura, sobre todo, la fantástica y también la terrorífica. Recuerdo que mi primer acercamiento a Poe fue a través de su poema Annabel Lee – que seguramente disfrutaré si lo vuelvo a leer – que servía para contar una historia de amor, que era el contexto de un reportaje de moda de un número de Ragazza, aunque no recuerdo la estación que reflejaba, de principios de siglo.
Hace un par de años más o menos descubrí el placer de ir a una librería – ya sea la Casa del Libro en Velázquez o Beta en el antiguo Teatro Imperial en la calle Sierpes – y dejar pasar el tiempo estando concentrada mirando los títulos, los precios, las portadas y leyendo las contraportadas de los libros de bolsillo. Éstos en los últimos años se han convertido en un fenómeno literario debido al ahorro que suponen respecto al formato tradicional y a la comodidad que conlleva su pequeño tamaño. Cada vez que voy a la librería, acabo comprando uno, dos, tres o más libros de bolsillo y que hasta ahora han sido todos clásicos de la literatura rusa del XIX con alguna excepción del XX. Su letra es más pequeña y casi no hay separación entre las líneas pero tienen la ventaja de poder guardarlos en un bolso que no sea demasiado grande y que pesan más bien poco pudiendo leerlos en cualquier parte."

Elena Velarde
18 julio 2009 - 27 noviembre 2010

2 comentarios:

  1. ¡Hola Elena! Puff... hablas de muchas cosas, creo que podrías haber sacado varios post diferentes de aquí.
    Antes de nada, ya sabes que tú y yo nos parecemos más bien poco (en el sentido de que yo soy un desastre y una dejada y tú eres más perfeccionista)
    Pero me ha llamado la atención que hagas fichas de personajes porque yo también las hago. No sólo eso, realmente, si abres mi ordenador, tengo una carpeta llamada "novela X" y dentro de esa carpeta habrá por lo menos cinco o seis archivos. Dos archivos serán la novela en si, ya que la escribo tanto en primera como en tercera persona hasta que me decanto por una de ellas. Luego tengo la ficha de personajes, dónde me limito a expresar los caracteres y el pasado de ellos. También tengo otro archivo, que llamo "relaciones" dónde se resumen las relaciones de los personajes. Otro archivo que es "datos curiosos o ideas" donde escribo capítulos sueltos, o ideas sueltas para la trama, así como frases... es decir cosas que me pueden servir más adelante. Y un último archivo en el que resumo lo que quiero explicar en cada capitulo, para que así las ideas se dispersen por la obra y tengan coherencia...

    También decirte que esto sólo lo hago en mis proyectos serios. Ni la cutri-novela que te mandé estaba así, ni ninguno de mis fanfics.

    Después de esta parrafada de aburrimiento... decirte que mi libro favorito de Harry Potter también es el último, y que me parece una obra maestra dentro de la saga, a pesar de que ha sido muy, muy criticado por los fans. Creo que por eso mismo, es un libro muy adulto, pero a la vez, es fiel a la saga.

    Yo también adoro pasearme por bibliotecas y librerías y pasar las horas muertas.

    Sobre los fanfiction hay algunos muy buenos y otros no tanto, incluso, algunos escritores de fanfiction se están haciendo hueco en el mercado editorial, como los autores de Cazadores de Sombras, o Cincuenta Sombras de Grey.

    Yo personalmente, pienso que mi experiencia de escribir fanfics me ha aportado mucho. Creo que escribo muchisimo mejor que hace tres años. (Pues ahora mis fics me parecen pura basura, y si los terminaré será por no faltar a mi promesa de no dejar las cosas inconclusas) Para mi, quedar finalista en un concurso de relatos adulto, compitiendo con gente competente y del medio ha sido una gran experiencia que seguramente sin mi paso previo por la red no podría haber logrado.

    Me apena un poco que últimamente no hayas leído nada mio relativamente "bueno". Ya que la novela que te pasé es pura basura, porque fue escrita bajo esas pretensiones. Y espero que si algún día decides hacer un proyecto serio decidas compartirlo conmigo antes de públicar. Recuerda que a un lector no se le escapa lo mismo que a un escritor :P

    Un beso

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  2. @Bramar Intento hacer fichas de personajes pero soy un verdadero desastre por falta de organización. Aún no he encontrado la que sería para mí la ficha de personajes perfecta, así que aún tengo muchísimo trabajo por delante. Tengo mucho que aprender de tus carpetas porque están mucho más organizadas que las mías y muestran un trabajo previo a la escritura que yo aún no he conseguido pero que espero pronto adquirir ese hábito. Yo estoy esperando a tus actualizaciones de "Soledad y confusión" y "Algo más que rivalidad" pero ahora tienes que centrarte en estudiar y aprobar el primer cuatrimestre. ;-) Besos.

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