3 dic. 2012

"Experiencias navideñas"


"Hoy es 1 de Diciembre y con un día de sol, frío, lluvia y truenos empieza el mes del Adviento y también el de la Navidad. Soy una persona muy navideña pero no me gusta ver que a finales de septiembre – cuando en Sevilla aún hace treinta y cinco grados – ya encuentre turrón Suchard en el supermercado y que unos días después éste se llene de mantecados, polvorones y demás dulces navideños.
 Tampoco me gusta que con el Pilar los canales de televisión de temática infantil o las mañanas de fines de semana sólo pongan anuncios de juguetes, siendo algunos de ellos idénticos a los que yo veía cuando tenía siete años. Más o menos en Halloween empiezan a llegar catálogos de juguetes a los buzones, eso sí no te los dan con el periódico.
A mediados de noviembre ya te encuentras el mercado de belenes colocado como cada año en la Plaza de San Francisco, los anuncios de la Lotería de Navidad – que descubres que hay quien la vende desde el mes de agosto o incluso antes – sin el calvo pero echando mano este año de algún que otro cuento infantil con el que todos hemos crecido y que en las calles ya están colocando las luces de Navidad. Una semana después descubres como en los escaparates de las tiendas los dependientes están poniendo ya los típicos adornos navideños o los vestidos que te puedes poner el próximo Fin de Año como, por ejemplo, en el Mango de Asunción.
Con el atardecer de este primer viernes de diciembre las luces navideñas de la calle San Fernando se encienden e iluminan de azul y blanco el trazado del tranvía. Ya es Adviento, acaba de empezar el puente de la Constitución y todo a nuestro alrededor nos recuerda que apenas quedan veinte días para Nochebuena. Rodeando la fuente del patio central de la Universidad nos encontramos macetas con flores de Pascua rojas y de color vainilla alternándose, y en el escaparate de Misako vemos que, además de bolsos y fundas para portátiles, hay una gran carta a los Reyes Magos.
Ayer, primer sábado de diciembre, el centro de Sevilla estaba lleno de gente tanto en la calle como en el interior de las tiendas. Las calles ya tienen las luces navideñas encendidas, la gente hace cola para ver belenes y ya escuchas villancicos a tu alrededor, como el famoso Jingle Bells. En cualquier tienda de Zara te encuentras un cartel en la caja que te dice que “adelantes tus compras navideñas” y que desde el 15 de noviembre hasta el 10 de enero tienes de plazo para hacer devoluciones. Me encontré con gente comprando ropa para Fin de Año y/o regalos de Navidad.
Me parece entretenido observar las diversas decoraciones navideñas que te encuentras en los escaparates. En los de Women’ Secret vemos letras de madera que forman Merry Xmas salpicadas de nieve y con un árbol desnudo y nevado; en los de Mango, velas, bolas y lazos; en los de Stradivarius, troncos de madera cortados y enmarcados en un paisaje completamente invernal; en los de las tiendas de Benetton, árboles de Navidad; etcétera.
En la televisión desde principios de diciembre están poniendo ya las típicas películas de temática navideña. TVE1 está anunciando para el próximo domingo 12 de diciembre por la noche la de The Holidays – cuyo título en italiano es L’ amore non va in vacanza -, protagonizada por Cameron Diaz, Kate Winslet, Jude Law y Jack Black y cuya acción transcurre entre Surrey (Inglaterra) y Los Ángeles. Es mi comedia romántica de temática navideña favorita junto a la de Love Actually que narra unas diez historias de amor diferentes durante las cinco semanas previas al 25 de diciembre y que transcurren, sobre todo, en Londres.
Hoy, 13 de diciembre, es Santa Lucía y se inicia la temporada navideña en Suecia. La mayoría de las universidades de dicho país aprovechan para hacer hoy la cena de Navidad, ya que muchos de sus estudiantes vuelven a casa por Navidad como el anuncio del turrón tan conocido en España. Las procesiones de Santa Lucía se celebran en Suecia, donde el 13 de diciembre no es fiesta oficial, y en Dinamarca, que importó la costumbre sueca.
En los países del norte de Europa es muy popular decorar los hogares durante el mes de diciembre con el Calendario de Adviento, que decora las cocinas y las salas de estar de la mayoría de las casas, y también con la Corona de Adviento, que está hecha con ramas de abeto y que tiene cuatro velas rojas que se van encendiendo secuencialmente cada domingo antes de Nochebuena y suele estar ubicada en el centro de las mesas.
En España la mayoría de las familias aprovecha el puente de la Constitución para decorar su casa con un toque navideño y que también es algo habitual en mi casa aunque este año a una semana de Nochebuena aún no hayamos puesto un solo adorno de Navidad. Una tradición muy española es el nacimiento o belén pero que también es habitual en las casas de Portugal, Francia, Italia, Alemania, Austria, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Polonia, Sudamérica y también cada vez más en Estados Unidos. También forma parte de la decoración navideña las luces; las flores de Pascua, ya sean rojas, blancas o rosas; las coronas en las puertas; las velas; los centros navideños; y las bolas de nieve con Papá Noel o un pueblo nevado.
Otro elemento muy habitual en las decoraciones navideñas en los hogares europeos y americanos es el árbol de Navidad adornado con la Estrella de Belén, las bolas que al principio eran manzanas, los lazos y las luces eléctricas que sustituyen a las primitivas velas. El árbol más típico para cumplir esta función es el abeto. El primer árbol navideño lo encontramos en Alemania en el año 1605 y la tradición de adornarlo comenzó en Alemania y Escandinavia en los siglos XVI y XVII. A Canadá llegó en 1781; a Finlandia, en 1800; a Dinamarca, en 1808 y allí en la mayoría de los hogares se decora el mismo día de Nochebuena o la noche anterior; a Viena, en 1816; a Inglaterra, en 1829; a Francia, en 1840; a Estados Unidos, en 1850; y a España, en 1870 gracias a una mujer de origen ruso. Unos de los más conocidos es el que se coloca en la plaza del Rockefeller Center de Nueva York. En las casas suecas el árbol de Navidad se pone un par de días antes de Navidad y se mantiene adornado y con luces hasta veinte días después de la celebración de la Navidad, es decir, hasta el 13 de enero.
Los mercadillos navideños son una tradición muy arraigada en buena parte de la Europa central y nórdica, tienen lugar  durante la época del Adviento y en ellos venden artículos alusivos a la Navidad, adornos para el árbol de Navidad, coronas de Adviento… Se puede ir a ellos para disfrutar del color de la Navidad; comprar el árbol, esa figurita que falta en el belén o el juguete que nos devuelve a nuestra infancia; respirar el aroma de las castañas asadas o de los dulces navideños recién humeados… Los de Colonia son los más conocidos. En Bruselas tienen lugar del 26 de noviembre al 2 de enero y presume de tener una pista de patinaje, además de celebrar conciertos y exposiciones de esculturas de hielo. El de la plaza del Ayuntamiento de Viena es uno de los más populares de Europa, tiene más de siete siglos de antigüedad, comienza a mediados de noviembre y finaliza el 24 de diciembre. En Praga dura del 27 de noviembre al 2 de enero y allí se puede disfrutar de actuaciones de marionetas de madera y coros de villancicos. El de Copenhague es en el parque de atracciones Tivoli, cuya ambientación parece sacada de un cuento de Hans Christian Andersen, y tiene una pista de patinaje sobre hielo en el lago central del parque. En el de Tallin (Estonia) nos encontramos con nieve natural cubriendo las calles y dando un toque muy romántico.
El 21 de Diciembre de 2009 fue el día que yo volvía de Padua a casa por Navidad como el famoso anuncio del turrón con el que todos en España hemos crecido. Fue un día muy largo y caótico donde cualquier vuelo que cogieses en un aeropuerto de Europa salía con varias horas de retraso o lo cancelaban por el temporal de nieve que asolaba al continente pero cuya magnitud fue bastante menor respecto al de esta semana, que ha provocado el cierre de más de una decena de aeropuertos en la Islas Británicas y el norte de Europa durante 48 horas o más, además de una multitud de problemas en las carreteras y en las líneas ferroviarias. Recuerdo ver como nevaba en el aeropuerto de Venecia estando sentada ya en el avión antes de que la tripulación nos hiciese bajar a tierra.
La Nochebuena – Vigilia di Natale en italiano y Christmas Eve en inglés – es la noche del 24 al 25 de diciembre y es la víspera de Navidad. Es bastante común una reunión familiar para cenar e intercambiarse regalos, sobre todo, en los países protestantes. En Dinamarca es esa noche cuando se ilumina el árbol de Navidad y los miembros de las familias danzan, cogidos de la mano, a su alrededor mientras cantan villancicos y salmos navideños. El menú tradicional de la cena de Nochebuena en Suecia consiste en jamón ahumado conocido como jamón de Navidad, salchichas y un plato típico compuesto por pescado y arenque. En España después de cenar y brindar con champán o cava deseando ¡FELIZ NAVIDAD! se cantan villancicos (Campana sobre campana, Noche de paz, Pastores venid, Los peces beben en el río, Los campanilleros, Blanca Navidad, Dulce Navidad…) – siendo tradicional en mi familia los de Raya Real y en los últimos años el Cantajuegos navideño por los hijos de mis primos – acompañados por panderetas y zambombas mientras se come turrón – ya sea Suchard, de Jijona, etcétera y que también encontramos en Italia (donde dos de sus dulces navideños más típicos son el pandoro, originario de Verona, y el panettone, que era un postre tradicional de Navidad milanés) y en Dinamarca -, mazapanes, polvorones, roscos de vino, alfajores…
Papá Noel o Santa Claus – Babbo Natale en Italia y Father Christmas en Inglaterra – llega con regalos la noche del 24 al 25 de diciembre y es una tradición muy arraigada en los Estados Unidos y el norte de Europa. En 1807 surgieron los ocho renos navideños que tiran el trineo de Papá Noel y hacia 1863 adquirió la actual fisonomía de gordo barbudo bonachón gracias a un dibujante alemán. A finales del siglo XIX en los Estados Unidos se creó la tradición de que Papá Noel procedía del Polo Norte  o de sus proximidades como la Laponia sueca, la Laponia finlandesa y/o Groenlandia. En Dinamarca los regalos de Julemanden (literalmente  hombre de Navidad como en alemán) se colocan debajo del árbol de Navidad y se reparten en Nochebuena tras danzar alrededor del árbol. También es en Nochebuena cuando en Suecia llega Jultmonten (literalmente Duende de Navidad como en noruego) precisamente cuando alguien de la familia se ausenta para comprar el periódico. .
Uno de los villancicos más populares es Noche de paz, cuya letra – con el título en alemán Stille Nacht, heilige Nacht – fue escrita en 1816, que fue interpretado por primera vez la noche del 24 de diciembre de 1818 en una iglesia de Austria. Se ha traducido a más de trescientos idiomas: en danés como Glade jul, dejlige jul en 1850; en inglés, Silent Night, en 1859 en Florida; en español la primera traducción registrada fue en 1871 por Federico Fliedner; y en sueco, Stilla natt, heliga natt, en 1915, 1917 y 1937. Este villancico fue cantado simultáneamente en inglés y en alemán durante la Tregua de 1914.
Algunos cantantes de éxito han escrito canciones navideñas como por ejemplo Mariah Carey y All I want for Christmas is you y también O Holy Night, Frank Sinatra y Christmas Song, Barbra Streisand y I’m dreaming of a White Christmas, y Chris Martin y Christmas Lights.
En Holanda celebran la llegada del Año Nuevo con fuegos y champán. En España comemos desde 1909 doce uvas, una por cada una de las campanadas que marca el reloj de la madrileña Puerta del Sol. En Italia a la Nochevieja se la conoce como Capodanno y cenan lentejas entre otras cosas aunque en Nápoles es también una tradición comenzar el año deshaciéndose de trastos viejos lanzándolos por la ventana. En inglés es New Year’s Eve y en Inglaterra reciben el nuevo año con las campanadas del Big Ben mientras que en Edimburgo lo hacen con procesiones de antorchas. En Austria empiezan el año con un vals en plena calle y con el tradicional concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena que es retransmitido por Televisión Española en la mañana del día 1 de enero. En Dinamarca la reina pronuncia el discurso de Año Nuevo a las seis de la tarde – como hace el rey Juan Carlos I con el discurso de Navidad a las nueve y media de la noche el día 24 de diciembre -, el comienzo del Año Nuevo lo marcan las campanadas del ayuntamiento de Copenhague y también es tradicional empezar el año rompiendo platos viejos en las puertas de las casas de sus íntimos. En Suecia durante la cena de Nochevieja se discute sobre el año que se va y sobre el que se avecina y se manifiesta la intención de mejorar y tras las doce campanadas, que son retransmitidas desde Skansen donde también se recita una poesía de Año Nuevo, se hacen las promesas de Año Nuevo.
En el siglo XIX surgieron las compras navideñas con el auge de los grandes almacenes, aparecieron los escaparates navideños, se empezaron a intercambiar regalos en la Gran Bretaña victoriana, se creó a Santa Claus y en 1843 surgieron los primeros Christmas comerciales en Londres.
El 6 de Enero es el día de la Epifanía que es festivo en España, Uruguay, Austria, Italia, Suecia, Finlandia, Croacia, Liechstenstein y Eslovaquia. Además, en España la noche del 5 al 6 de enero después de la Cabalgata de los Reyes Magos – Melchor, Gaspar y Baltasar que le regalaron oro, incienso y mirra al niño Jesús – dejan regalos a niños y mayores donde éstos hayan dejado un zapato – que en mi casa dejamos en el salón y yo personalmente un zapato de tacón entre la alfombra y uno de los sofás. Los regalos se abren por la mañana nada más despertarse, al menos en mi casa es así, donde no podemos abrir la puerta del salón hasta que no estamos los cinco. Hasta hace un par de años el día 5 de enero tras ver la Cabalgata íbamos a casa de mi abuela a abrir allí sus regalos que solía esconder en algún lugar de su casa y ahora los abrimos en casa de mis tíos junto a los de ellos antes de desayunar el tradicional roscón de Reyes con la correspondiente taza de chocolate. A mis 24 años para mí el día de Reyes sigue siendo el más especial del año – incluyendo la tarde del 5 con la Cabalgata – y me sigue haciendo tanta o más ilusión abrir los regalos que cuando era una niña y no sabía que los Reyes eran mis padres, mis abuelos, mis tíos…"

Elena Velarde
1 diciembre 2010 - 29 enero 2011

3 comentarios:

  1. Buen resumen de costrumbres navideñas, aunque reconozco que me he acabado liando un poco.

    A mi me pasa al revés, lo que me gusta de la navidad es el turrón de chocolate adelantado y las series infantiles que tantas veces he visto y no me canso de ver... todo lo demás... yo no soy una persona muy navideña la verdad, pero valoro lo que recoges en este post. Un beso

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  2. @Bramar Gracias. La verdad es que me documentó lo más y mejor que pude para escribirlo. Siento que te hayas liado un poco leyéndolo y eso que he eliminado partes del relato original. Un saludo.

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  3. No es que el texto esté escrito de forma liosa, sino que mientras lo leía estaba escribiendo, y leyendo un libro xD, vamos, que seguramente halla sido mea culpa x)la documentación se nota, y mucho ;)

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