10 jul. 2013

Avergonzarse por leer

Creo que alguna vez he sentido vergüenza respecto a mi afición lectora. Durante la carrera leí muy poco y he sufrido las críticas de mi padre (un grandísimo lector al que le gusta descubrir buena literatura que en general suele ser bastante desconocida, sobre todo, por el país de origen del autor/a pero le debo mi afición a leer y el descubrimiento de los clásicos rusos) porque apenas leía y estaba preocupado de que de pronto hubiese perdido mi gran afición a la lectura después de haber sido una niña y una adolescente que devoraba los libros ("El barco de Vapor", "Gran Angular", "Manolito Gafotas"...). 

Mi hermana pequeña me ha criticado mucho por el tipo de literatura comercial que he leído en los dos últimos años porque ella suele leer otro tipo de novelas, sobre todo, tochos de más de 400 páginas y se suele guiar bastante por las modas literarias (vampiros, "landscape", Federico Moccia, Kate Morton...) aunque ella diga que sabe elegir y que algo de buena literatura lee (creo que los únicos clásicos que ha leído han sido lecturas obligatorias del colegio). En parte puedo entender que me critique casi todo lo que hago, digo, etcétera porque aún es adolescente y todos hemos pasado esa etapa, y más aún si añadimos la diferencia de edad que hay entre ambas y que soy su hermana mayor. Sin embargo, mi otra hermana me ha preguntado si no me avergonzaba de que la gente me viese leyendo la séptima novela de Harry Potter en septiembre de 2010 o de que se viese en la playa donde veraneo la portada demasiado erótica de "Studio Sex" de Liza Marklund, cuya lectura me decepcionó mucho.
He sido una gran lectora de clásicos durante muchos años en los que han monopolizado mis lecturas pero he cambiado y ahora me apetece descubrir otros géneros y alternar distintos tipos de literatura: clásicos, chick-lit, juvenil, policíaca... y no me considero peor lectora por esto. No hay que avergonzarse por el tipo de lectura, por lo que no se ha leído o por leer novelas que nos resulten aburridas y que no nos gusten.

1 comentario:


  1. ¡Muy interesante Elena!
    (Aclaro: soy Raquel que no sé desde cual de mis cuentas te estoy escribiendo)

    A mí por lo menos, esto me ha pasado en muchas ocasiones. Quizá por todo lo contrario que a ti. En mi entorno (y en mi pueblecito) NADIE leía (excepto una amiga con la que me intercambiaba libros) De hecho, a veces en verano, voy a la biblioteca y un montón de libros tienen mi firma como último préstamo (se firmaba un papelito) Y desde los 16 no vivo allí, y desde entonces no renové el carné.

    Mis padres tampoco han sido grandes lectores, y mi padre (que creo que nunca se ha leído un libro más allá de los que le obligaron en el colegio) ha criticado muchísimo las cosas que leía. Todo le parecía mal, lo infantil por ser infantil, lo comercial por ser comercial. Y cuando me castigaba me escondía los libros. Muchas veces me decía "deja de leer esa basura y lee algo de verdad, lee biografías de personas importantes y cosas que te sirvan para tu futuro" y a lo mejor me lo decía mientras yo tenía entre mis manos algún clásico. Una vez leí un artículo que trataba de "como hacer que tu hijo odie la lectura" un poco del estilo del libro de "como no escribir una novela" y recuerdo que mi padre clavaba uno a uno todos los comportamientos que hacen que tus hijos "no lean" xD, y aún así, he resistido x)
    Siempre he leído mucho, (o a mi me parecía mucho en comparación con lo que veía a mi alrededor) de bastantes estilos diferentes, y siempre lo he "ocultado" o tratado de ocultar, porque como digo leer en mi entorno no estaba bien visto, a menos que te obligaran tus padres o el colegio/instituto.

    A día de hoy sí me rodeo de gente que lee, pero claro, estilos diversos, a veces me avergüenza decir que he leído novelas como las de Moccia o que comencé a leer la saga 50 sombras, si bien no siento esa "vergüenza" (por llamarlo de alguna manera) al decir que leo Harry Potter, Peter Pan, Memorias de Idhun o LJDH. (De hecho, son sagas que admiro y me apasionan) Supongo que en el fondo depende de tu propia opinión, de lo que creas que ese libro te aporta, o de los valores que contiene. Es como el cine, me veo películas tipo Origen o Lo que el viento se llevó, y luego lagrimeo con cualquier comedia de Jennifer Aniston. Creo que no es incompatible que te guste el buen cine y el cine comercial, la buena literatura o la literatura comercial. Hace no mucho hablaba de "mala literatura" continuamente, últimamente empiezo a pensar que no hay mala literatura sino "diferente" dirigida a un público diferente para lograr sensaciones diferentes. Un libro que te ha arrancado unas sonrisas una tarde de verano, merece un puesto en tu estantería tanto como el libro que cambió tu vida.
    Además, desde que estudio derecho leo más comercial y menos clásicos que nunca. Creo que incluso con 15 años leía más clásicos que ahora. Últimamente, lo que me apetece después de tanto manual, de tanto lenguaje jurídico enrevesado, es algo ligero y simple que me haga desconectar.

    Así que el momento de tu vida también es relevante.

    Hace unos años no habrías visto a nadie leer literatura erótica en público ¡Y ahora lo hace todo el mundo!

    Pd/ pedazo comentario, ya lo siento, xD un besazo Elena.

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