27 feb. 2013

"Pensamientos de una adolescente"

"- Isa, eres tonta, llevas más de dos horas intentando estudiar la Revolución Francesa y te distraes cada cinco minutos.
- La culpa la tiene mi madre. Le encanta restregarme por la cara que soy una irresponsable, inmadura e inútil. Estoy más harta de ella y de sus broncas.
- Pero es tu madre...
- ¿Y qué? Ella todavía me considera una niña de siete años, que no ha crecido, que aún sigo jugando al teje y al elástico en la calle o en el patio del colegio. No sé si se acuerda de que mañana cumplo diecisiete años y de que este año estoy sacando muy buenas notas.
- Le cuesta reconocer que su hija está en plena adolescencia.
- Pero, al menos, podía intentar valorarme como persona. Ahora me alegro de tener una hermana mayor porque ahora mismo es con la única que puedo hablar aunque me pase todo el día discutiendo con ella.
- Claudia no está en casa, se ha ido de compras con un grupo de amigas.
- Anda, es verdad, ¡qué lástima! Con las ganas que tenía de hablar con ella."

Elena Velarde
¿2003, 2004 o 2005?

25 feb. 2013

Fragmento IV - 4ª novela (sin título)

"- ¿Por qué no me habías dicho que eras el príncipe heredero? - Le preguntó enfadada Amanda a Hakon mientras le enseñaba el artículo de la boda de su mejor amigo.
En el rostro de Hakon se dibujó el pánico. Amanda que, miraba a través de una ventana como nevaba, esperaba una respuesta.
Hakon se sentó en el sofá y leyó la noticia. Amanda le miró y dejó que las lágrimas corriesen por su rostro. Se autoconvencía de que su relación se había roto y de que aunque quisiese no podría dejar Estocolmo ni volver a Sevilla.
Hakon dejó la revista sobre el sofá, se levantó y se acercó hasta Amanda.
- Amanda, mírame a los ojos, por favor. - Le suplicó Hakon al notar que ella le evitaba.
Amanda quiso limpiarse las lágrimas pero sus manos estaban entre las de Hakon.
- No te he dicho nada porque nunca me ha gustado que me tratasen de manera diferente por ser el príncipe heredero y siempre he querido ser uno más. Lucho a diario desde que soy niño por ser una persona sin títulos como tú y por eso me fui a estudiar Arqueología a Oxford, soy arqueólogo, vivo con unos amigos en el centro de Estocolmo... No me gusta vivir en palacio e intento no ir más veces de las necesarias. Mis padres lo entienden y me apoyan. El apellido "Sjöberg" me ayuda a ser uno más, ya que como miembro de la familia real no poseo ningún apellido. - Le explicó con tono Hakon a Amanda. - Mi relación con Tania siempre estuvo expuesta a la prensa y éramos noticia semana tras semana y eso nos afectó mucho. No quería que me pasase contigo lo mismo pero yo cuando te conocí no me presenté como el príncipe heredero de Suecia como si hice con Tania en los Juegos Olímpicos de Barcelona.
Amanda escuchaba la sinceridad con la que se expresaba Hakon.
- Te conocí en una excavación cuando sólo tenías 19 añitos y en ocho años no te pude olvidar. La vida hizo que nos reencontrásemos en Estocolmo y que entonces fuésemos compañeros de trabajo y de piso. Te conocí mejor y me enamoré de ti. Lucho desde entonces por ti y porque tengamos una relación de pareja normal. - Le confesó Hakon a Amanda. Te quiero, - y besó a Amanda.
- Y yo... a ti... también... te quiero. - Logró decir Amanda con voz entrecortada cada vez que se separaban sus labios.
Hakon se separó de Amanda, se acercó al sofá y cogió la revista.
- ¿Quién eres: Amanda del Bosque o Amanta del Val? - Le preguntó con voz de inquisidor Hakon a Amanda mientras con un dedo le señalaba el titular.
Amanda no recordaba que no le había contado a Hakon que, además de arqueóloga, era novelista, la misma que había descubierto días antes y de la que tanto había alabado su escritura.
- Ambas, - contestó Amanda con un hilo de voz, - aunque Amanta del Val es sólo un pseudónimo que utilizo para publicar mis obras de ficción y así poder preservar mi vida personal.
- ¿Por qué Amanta del Val?
- Un día lo encontré y me gustó pero antes me aseguré de que nadie se llamase así.
- ¿Desciendes de catalanes o al menos hablas catalán?
Amanda negó con la cabeza.
- ¿Por qué no usas Amanda del Bosque? - Preguntó Hakon que no entendía nada.
- Porque quiero que las publicaciones de mis vocaciones se diferencien bien. Quiero ser conocida en el mundo de la Arqueología con mi nombre de nacimiento y en el de la literatura con el pseudónimo de Amanta del Val pero siempre soy Amanda del Bosque. - Se justificó Amanda.
- ¿Por qué nunca me has dicho que escribes? - Le preguntó Hakon esta vez con curiosidad.
- Porque se trata de algo tan íntimo que me cuesta confesarlo. - Amanda que apoyó su cabeza sobre el hombro de Hakon. - Me sentí muy halagada cuando te veía leer mi novela y me hablabas de ella, y también cuando me dijiste que te había gustado mucho e intentabas convencerme de que la leyese. No te dije nada porque quería saber tu opinión y que ésta fuese objetiva. Me gustaba ver cómo disfrutabas al leerla al igual que yo disfruté con el proceso de documentación y escritura.
Amanda buscó una manta y se envolvió en ella. Hakon encendió la chimenea y los dos se sentaron en la alfombra junto a ella.
- Tenemos que pensar cómo vamos a proteger nuestra relación de la prensa. - Dijo Amanda con decisión. - Sólo quiero aparecer en ella por mis novelas o por algún hallazgo arqueológico importante. No quiero que la prensa investigue sobre mí, sobre nuestra relación, sobre mi familia, etcétera.
Hakon la miró con complicidad.
- Llegará un momento en que... - Insinuó Hakon.
- Puede que no. - Dijo Amanda tajante."

Elena Velarde
5 agosto 2010

22 feb. 2013

Pinceladas de metodología de excavación arqueológica

En la entrada de hoy voy a ilustrar con fotografías y breves descripciones algunas de las actividades más características de una excavación arqueológica. El único objetivo de esto es acercar de una manera amena el trabajo de los arqueólogos al público en general.
El horario de trabajo de las excavaciones empieza entre las 7 y las 8 de la mañana y se trabaja de lunes a viernes, en muchas de ellas se trabaja en turnos de mañana y tarde, y en algunas también se trabaja los sábados por la mañana. Normalmente en las que se llevan a cabo durante el período estival el equipo de excavación convive durante su realización.
Panorámica de la excavación del yacimiento Jardín de Alá en el municipio sevillano de Salteras durante el mes de marzo de 2006. Se trata de la primera excavación en la que participé gracias a una optativa (Técnicas y Tendencias en Arqueología) que di durante el segundo cuatrimestre cuando estaba en primero de carrera. El informe de esta excavación lo podéis encontrar en el Anuario Arqueológico de Andalucía 2006, que se publicó en 2011. (Fuente: Elaboración propia).
En una excavación pueden aparecer restos óseos, por lo que un arqueólogo deberá saber algunas técnicas básicas relativas a este tipo de materiales como delimitación del esqueleto y la meticulosidad que requiere debido a su fragilidad y a la cantidad de información que contienen. Hay que ser muy cuidadosos y tener mucha paciencia porque es un trabajo que requiere mucho tiempo y atención. Esta fotografía corresponde a la excavación que se realizó en el Anfiteatro Romano de Carmona durante el mes de julio de 2011 y que fue la última excavación en la que he participado. Dicha excavación formaba parte de las prácticas de campo del Máster Interuniversitario en Arqueología de las Universidades de Sevilla y Granada que hice durante el curso 2010 – 2011. (Fuente: Elaboración propia).
Un aspecto muy importante en la arqueología de campo es documentar todo porque la excavación es destrucción. Empezaré con la documentación escrita que consiste en el diario de excavación, cuyas anotaciones nos ayudarán a rellenar las lagunas que nos podamos encontrar cuando tengamos que redactar el informe y la memoria de la excavación, y las fichas estandarizadas, que son los papeles que sujeta la joven italiana de la foto. En esta panorámica podemos observar el método de excavación arqueológica que propuso Andrea Carandini a principios de los 90 en sus Historias en la tierra: manual de excavación arqueológica publicado por la editorial Crítica en 1997 y donde adoptó el sistema Harris a la arqueología italiana. La foto pertenece a la campaña de excavación del verano de 2007 en la Villa Romana del Casale (Piazza Armerina, Sicilia, Italia). (Fuente: Elaboración propia).
Tan importante como la documentación escrita son la gráfica y la fotográfica, la cual hoy día se hace con una cámara de fotos digital. Se tienen que hacer dibujos de planta de todas las unidades estratigráficas que se excavan, al igual que los perfiles y de aquellos hallazgos que se hagan y que tengan cierto valor. Los dibujos se hacen a escala, en papel milimetrado y con un lápiz o mina. Normalmente se utilizan bastidores de madera para poder dibujar de pie. Se suelen hacer esbozos y croquis en los diarios de excavación y/o en las fichas. Esta foto pertenece a una práctica de dibujo arqueológico formaba parte del citado Máster y que se realizó a finales del mes de mayo de 2011 en el término municipal de Alcalá de Guadaíra (Sevilla). (Fuente: Elaboración propia).
Un material que es muy frecuente en las excavaciones arqueológicas es la cerámica. Durante el trabajo de campo ésta se excava, se limpia, se sigla y se clasifica mientras que en el laboratorio se dibuja, se fotografía y se analiza. Esta foto la hice mientras algunas de mis compañeras españolas e italianas lavan la cerámica que se encontró durante la campaña de excavación del verano de 2007 en el yacimiento de la Villa Romana del Casale (Piazza Armerina, Sicilia, Italia). La cerámica se lava en cubos que se llenan de agua y usando cepillos para después dejarlas secar al sol. (Fuente: Elaboración propia).
Cuando se excavan restos óseos, éstos se han de documentar, dibujar y fotografiar antes de extraerlos pero también hacer de recibir una limpieza superficial en el propio yacimiento antes de entregárselos al antropólogo físico para su estudio. Los huesos se pueden limpiar en seco con un cepillo de dientes adquiriendo una tonalidad grisáceo o se pueden lavar con agua y secado al sol obteniendo así un tono ocre. Esta foto pertenece a la excavación de urgencia del yacimiento Jardín de Alá en el término municipal de Salteras (Sevilla) en el mes de marzo de 2006. (Fuente: Elaboración propia)
Sé que la excavación es el aspecto más atractivo del trabajo de un arqueólogo pero también es la parte más dura, meticulosa y lenta, sin embargo, es la más gratificante en el momento en el que se produce el hallazgo y soy consciente del importante papel que ha jugado en mi elección por esta profesión tan llenas de mitos. Esto me sirve de conclusión a esta entrada con la que he intentado dar una imagen de la excavación mucho más cercana a la realidad y bastante alejada, por tanto, de Indiana Jones.

18 feb. 2013

"Persiguiendo un diamante" (Lauren Weisberger)


(Leído en febrero de 2013)
(Fuente: Elaboración propia).
Hoy reseño la tercera novela que ha escrito Lauren Weisberger y la segunda que se ha publicado en español. Está protagonizada por tres amigas de 29 años que viven en Nueva York y que una noche en un bar de copas hacen un pacto dándose de plazo un año para cumplir cada una su parte. A Emmy, chef de vocación, la acaba de dejar su novio por una joven animadora de 23 años; Adriana es un típica niña bien que vive del dinero de sus padres y que cada noche comparte cama con un hombre distinto; y Leigh, editora de profesión y escritora frustrada, se promete tras un año de relación.
La historia principalmente se desarrolla en Manhattan con muchas menciones al Upper East Side, el East Village y la Sexta Avenida. Como toda novela, cuya acción se centra en la ciudad de Nueva York, tiene un peso importante Los Hamptons. Algunas páginas se desarrollan en París o Tel Aviv (Israel), que son los destinos de algunos de los viajes de negocios de Emmy; en las Antillas holandesas, destino de vacaciones de Emmy, Adriana y Leigh; Miami cuando Emmy le hace una visita a su hermana Izzie; y Los Ángeles.
Me ha gustado mucho que Lauren Weisberger a través del personaje de Leigh nos muestre parte del trabajo de un editor leyendo y valorando manuscritos, reuniéndose con sus autores, y que lea chick-lit (¿Me lo prestas? y El viaje de Darcy de Emily Giffin) para desconectar y relajarse de su trabajo, en el cual es muy exigente y donde sólo quiere editar literatura seria que pueda perdurar al paso del tiempo.
Lauren Weisberger (Pennsylvania, 28 de marzo de 1977) presentando Persiguiendo un diamante en una librería de California. Su título original es Chasing Harry Winston y se publicó en el Reino Unido el 19 de mayo de 2008 y en los Estado Unidos el 27 de mayo de 2008. En España lo publicó Booket en octubre de 2011. (Fuente: http://www.laurenweisberger.com/).
La novela es muy actual con excesivas menciones a marcas de ropa, complementos, comida, bebida, etcétera que serán muy conocidas en los Estados Unidos pero que bastante de ellas son desconocidas en Europa. A pesar de lo que acabo de escribir, creo que es acertado que se mencione redes sociales como Facebook o MySpace, e, incluso, Starbucks porque esta última marca forma parte de la actual cultura del café de los estadounidenses.
Las 309 páginas de Persiguiendo un diamante me han parecido pocas para contar la evolución de las protagonistas durante un año, ya que sólo da pinceladas. Emmy se convierte en una mujer sexi y segura de sí misma; Adriana logra un contrato fijo como columnista en una revista femenina donde les da consejos a las mujeres para conquistar a los hombres y como productora en Los Ángeles; y Leigh dimite y se matricula en un Máster de Escritura Creativa.
Si hay algo que destacaría de esta novela es que la amistad femenina tiene tanto o más peso que las relaciones de pareja y/o las escenas de sexo. También es importante de valorar el pequeño reflejo que la autora hace de la relación que se da entre hermanas, sobre todo, desde el punto de vista de la mayor y los celos que siente de vez en cuando por su hermana pequeña (Emmy e Izzie).
El estilo de Lauren Weisberger es actual, juvenil y muy cercano a la vida cotidiana de los estadounidenses de veintitantos o treinta y pocos años. He encontrado algún que otro fallo en la traducción (la traductora es Pilar de la Peña Minguell) siendo el más grave el leísmo. El lenguaje a veces me ha parecido demasiado vulgar con presencia de palabrotas que con el paso de las páginas me han resultado molestas. No me ha gustado nada que en un momento dado hayan transcrito un par de mensajes de móvil con sus características abreviaturas, que a mí me han dañado la vista.

Valoración “Persiguiendo un diamante” (Lauren Weisberger):
6/10

11 feb. 2013

"La Bella Durmiente"

"Todas las personas poseen un lado infantil que le hacen ilusionarse aunque algunas se lo nieguen porque vivimos en una sociedad en la que está mal visto pero, ¿pasa algo por creer en las fantasías y decir que los cuentos de hadas son bonitos?
Entre los cuentos que nos narran nuestros padres, cuando somos pequeños, antes de dormir y ya forman parte de la tradición, yo señalaría dos: "La Sirenita" y "La Bella Durmiente" pero prefiero la versión animada que Walt Disney hizo del cuento de Hans Christian Andersen y el que hizo del de Perrault.
¿La Bella Durmiente existió realmente? Y si existió, ¿cómo era? ¿Cuándo y dónde vivió? Podríamos dejar de lado la versión del cuento de Perrault, la de la película de dibujos animados de Disney y la del ballet de Chaikovski, y crear cada uno nuestra propia versión."

Elena Velarde
¿Curso 2004 - 2005?

8 feb. 2013

"El estigma del arrecife" (Nora Roberts)

(Leído entre enero y febrero de 2013)


La portada me encanta, ya que el azul es mi color favorito. Me transmite mucha tranquilidad. Al observarla tengo ganas de que ya estemos en verano poder ir a la playa y si tengo que elegir que sea la playa de La Franca (Asturias) en marea baja y con bandera amarilla. (Fuente: Elaboración propia).
Este libro lo descubrí el verano pasado en la librería de El Corte Inglés de la plaza del Duque de la Victoria de Sevilla pero no me lo compré hasta principios de septiembre y hasta ahora no lo he podido leer. La razón por la cual no lo adquirí en junio fue que preferí descubrir la escritura de Nora Roberts con Cita con el pasado, ya que conozco mejor la arqueología terrestre que la subacuática.
Si queréis adentraros de una forma amena en el mundo de la arqueología submarina, os recomiendo su lectura y seguramente aprendáis más con sus 477 páginas que con la literatura científica especializada. En la novela he encontrado terminología técnica desconocida para mí y una manera de excavar de la que yo apenas tenía conocimiento, y a mí esto me demuestra que Nora Roberts se ha documentado mucho a la hora de escribirla. Sé muy poco de arqueología subacuática salvo pequeñas pinceladas que di en alguna asignatura de la carrera y lo poco que haya podido leer en manuales universitarios.
Me ha sorprendido que durante la novela en ningún momento se mencione la palabra pecio y siempre se hable de naufragios. Ignoro si los pocos que se citan, pueden encontrarse entre la documentación que hay en los archivos, como, por ejemplo: el Archivo General de Indias de Sevilla que se cita en el libro y que leerlo ha hecho que se formase una gran sonrisa en mi rostro. Me ha gustado mucho ese detalle, ya que se trata de un archivo histórico que es un referente mundial en Historia de América y a nivel nacional tiene tanta o más importancia que el Archivo General de Simancas en Valladolid, el cual para mí como medievalista es un referente.
En la arqueología subacuática europea fue pionero en cuestiones de vanguardias y avances tecnológicos el hallazgo del buque real Vasa, cuya reconstrucción a tamaño real puede disfrutarse en el museo que se construyó para albergarlo, el Vasa Museet en Estocolmo. A mí me impresionó mucho aunque no lo hice ninguna fotografía porque quería que saliese todo el buque y yo estaba pidiendo un imposible. También merecen la pena las reconstrucciones faciales de algunas de las personas que fallecieron al naufragar el Vasa
No niego que me encantaría hacer curso de submarinismo y tener la experiencia de haber excavado en un pecio pero hace ya algunos años tuve de alguna forma que renunciar a ello. Esto no fue un acto de cobardía, sino una realidad que se impuso cuando empecé a tener fuertes dolores de oído que me obligaron a abandonar una de mis aficiones infantiles más queridas: bucear. Sólo necesito recordar el aterrizaje de tres vuelos: París Orly – Sevilla San Pablo (julio 2005), Venecia Treviso – Roma Ciampino (marzo 2010), y Madrid Barajas – Estocolmo Arlanda (Semana Santa 2011) para darme cuenta que esa decisión fue bastante sensata y valiente.
La relación sentimental de los protagonistas me ha hecho reflexionar. Se conocen un verano, a las pocas semanas se separan por x motivos y empiezan hacer sus vidas el uno al margen del otro hasta que se reencuentran 8 años después. Reconozco que me encantan este tipo de historias para leerlas pero también me he dado cuenta que desde que tengo 16 – 17 años siempre que escribo un relato necesito contar este tipo de relación y estoy segura de que esto significa algo en mi vida. Quiero dejar claro que para que me resulte creíble y convincente dicha historia de amor tiene que haber pasado entre 3 y 10 años desde la última vez que se vieron hasta que se reencuentran y que ha de haber una evolución importante de ambos en esos años, alguna pareja intermedia y que lo que sienten el uno por el otro ha de estar latente durante todos esos años, al igual que ha de haber cierto contacto esporádico entre ambos.
Me sorprende gratamente lo bien que escribe Nora Roberts aunque he encontrado algunos fallitos de traducción, la cual ha sido realizada por Nora Watson. Su estilo es muy ameno, engancha con facilidad e incluso emociona, reconozco haber llorado leyendo algunas páginas de esta novela que estoy reseñando. Tiene algunos clichés de la novela romántica tradicional pero innova e intenta mostrar la realidad actual con un personaje protagonista femenino (Tate) que es fuerte, competitivo, ambicioso y tenaz, y con el que me ha resultado muy identificarme al ver reflejada esta pequeña parte de mi personalidad en la protagonista. También está bastante bien construido el protagonista masculino (Matthew Lassiter) que nos muestra que un hombre puede ser arrogante, competitivo, sensible y cariñoso, y al que es muy difícil no acabar cogiéndole cariño.

Valoración “El estigma del arrecife” (Nora Roberts):
9,8/10

6 feb. 2013

Atardecer

"Se conocían desde siempre y eran buenos amigos desde la infancia. Habían crecido juntos pero al alcanzar la mayoría de edad sus vidas tomaron distintos rumbos. La elección de universidad los separó.
Los años pasaron y volvieron al pueblo al poco de licenciarse. Habían cambiado. Ya no eran aquellos adolescentes que dejaban su hogar para irse a estudiar.
Lo que sintieron al reencontrarse iba más allá de la amistad. Al mirarse, se sonrojaban y sonreían con timidez. Todos los sabían, menos ellos.
No había nadie en aquella playa, que los había visto crecer."

Elena Velarde
12 mayo 2010

4 feb. 2013

Fragmento III - 4ª Novela (sin título)

"- ¡Hola! Soy Lilly, copropietaria del dúplex junto con Sören y Hakon. - Se presentó una chica pelirroja cuando Amanda y Hakon entraron en la cocina.
- Amanda, - y le dio un beso en la mejilla a Lilly que estaba cocinando.
- Esta mañana en el desayuno Sören nos ha informado de que te mudarías esta tarde. - Dijo Lilly. - Veo que ya has conocido también a Hakon. - Añadió con una sonrisa.
- Nos conocimos en una excavación en Inglaterra hace años pero no imaginaba que al mudarme a Estocolmo me reencontraría con él y tampoco sospechaba que seríamos compañeros de trabajo e, incluso, de piso. - Informó Amanda.
Hakon no la había olvidado en esos años pero no asoció a la joven española de la que Sören había hablado en el desayuno con la joven de 19 años que él había conocido años atrás. Tampoco sospechó que cuando el profesor Lars le dijo que el proyecto que le iba a asignar lo iba a dirigir con una arqueóloga española de nombre Amanda, se refería a la misma Amanda que conoció en Inglaterra aquel mes de agosto. Menos aún iba a imaginarse que Sören también se iba a enamorar de Amanda que, sin embargo, por lo que le había contado tenía novio desde hacía tiempo.
Esa niña, cuya mirada le había enamorado años atrás y que siempre recordaba, había crecido y, aún así, todavía se acordaba de él, lo que le sorprendió. Quería conocerla y hablar con ella de todo aunque no sabía cómo podría hacerlo sobre aquella excavación y lo que sintió hacia ella. Quería saber que había sido de la vida de Amanda en esos años y no sólo lo que decía la información que sobre ella le había dado el profesor Lars.
- ¿A qué te dedicas? - Le preguntó Lilly a Amanda con interés.
- Soy arqueóloga. - Respondió Amanda. - He venido a Estocolmo a hacer mi tesis doctoral."

Elena Velarde 
5 mayo 2010

1 feb. 2013

"Nadie lo ha oído" (Mari Jungstedt)


(Leído en enero de 2013)
(Fuente: Elaboración propia)
Nadie lo ha oído es la segunda novela policíaca de Mari Jungstedt (Estocolmo, 1962) y está protagonizada por el comisario Anders Knutas y el periodista Johan Berg siendo su escenario principal la isla de Gotland. La novela se publicó en Suecia en 2004 y en España Maeva Ediciones la publicó en 2009 y en 2010 en su edición de bolsillo, la cual tiene 287 páginas. La novela ha sido traducida al español por Gemma Pecharromán Miguel.
La trama me ha parecido floja y algo peor escrita que la primera novela de Mari Jungstedt. El crimen me ha resultado más o menos creíble aunque su resolución no me ha convencido y me ha dado la sensación de que el caso no se ha cerrado bien. La sinopsis de la contraportada me ha creado unas expectativas que apenas las he encontrado en la novela cuando la he leído.
Un fallo que he encontrado en las dos primeras novelas de Mari Jungstedt es que no sabe intercalar muy bien el pasado y el presente y que considera como mucho tiempo unos pocos meses, algo que he intentado explicarme a mí con que la autora es periodista. En Nadie lo ha visto la resolución del crimen está en la época de colegio de las víctimas pero en Nadie lo ha oído sólo hay retrotraerse tres o cinco meses. Una característica de los libros de Mari Jungstedt es que los capítulos están encabezados por el día de la semana y la fecha (día/mes) que dan la sensación de diario personal, de un blog o de un periódico.
Sin embargo, hay un detalle que me encanta de las novelas de Mari Jungsted. Dicho detalle es que la autora refleje a través de unas pocas pinceladas como las familias y amigos pueden celebrar fiestas tan típicas en Suecia como pueden ser el solsticio de verano en Nadie lo ha visto o el Adviento en Nadie lo ha oído. También me gusta mucho la relación de Johan Berg y Emma, y me caen bien Anders Knutas y Karin. Me gusta leer las escenas de las vidas familiares de Emma y de Knutas.
He leído las primeras páginas de Nadie lo conoce y promete bastante, así que dentro de unos meses cuando la lea ya os contaré que me ha parecido. Me gustaría apuntar que esas páginas reflejan bastante bien los trabajos que te puedes encontrar en una excavación arqueológica. También me ha parecido que el inicio de la tercera novela está bien escrito.

Valoración “Nadie lo ha oído” (Mari Jungstedt):
5/10