17 sept. 2016

"Los chicos del calendario. 1. Enero" (Candela Ríos)

(Leído en agosto de 2016)


(Fuente: Elaboración propia).
Los chicos del calendario es un interesante y atractivo proyecto editorial. Se trata de una saga romántica-erótica que se ha dividido en cinco libros que abarcarán los doce meses del próximo año 2017. Hoy reseño el primero de ellos, cuya acción sólo transcurre durante el mes de enero. Ediciones Urano la ha publicado en España dentro de la colección Sombras del sello Titania el pasado lunes 13 de junio de 2016 mientras que el segundo libro que abarca los meses de febrero, marzo y abril de 2017 se publicará el próximo 3 de octubre de 2016. Ediciones Urano México y Ediciones Urano Argentina han editado y publicado sus propias versiones para los lectores mexicanos y argentinos. Se trata de una edición denominada rústica con solapas que cuesta 13 euros. Tiene 288 páginas y 16 capítulos.

Portada del primer libro de la edición mexicana de Los chicos del calendario que se ambienta en Ciudad de México. (Fuente: https://loschicosdelcalendariomexico.com/).
Me ha sorprendido mucho la trama sobre la que gira Los chicos del calendario. Me ha parecido refrescante, arriesgada, cercana y actual. Es una novela de puro entretenimiento pero dentro de la literatura romántica-erótica posee cierta calidad. Está bien escrita y usa un lenguaje coloquial. Las escenas eróticas están bien contextualizadas, hay variedad y originalidad en ellas, ayudan a conocer mejor a los personajes y ayudan a que ellos evolucionen pero también su relación, y, por último, no son anatómicas ni tampoco vulgares. Espero que esto que comento en este párrafo se mantengan en el resto de los libros y los responsables de este proyecto no caigan en el error de mostrar escenas de cama (aunque en esta apreciación también incluyo cualquier otro tipo de escena que se puede encontrar en una novela) aburridas, repetitivas y tan mal contextualizadas y llevadas que no aportan nada a la trama.
Me han sorprendido muchísimo muchos de los personajes de la novela y mi intuición hace que ya haya sacado ciertas conclusiones respecto a lo que puedan sentir Candela y Salvador y a cómo se podría desarrollar esta relación en los siguientes libros. Ambos evolucionan bastante a lo largo de este primer tomo y se trata de una evolución creíble. También me gustaría seguir viendo cómo evolucionan y cómo se relacionan con Candela (Cande para los amigos) en los siguientes meses los personajes de Abril, Sergio y Pablo. Me hubiese gustado más una Candela de 27 – 28 años en el inicio de 2017 y no una de 26 que nos cuenta su historia en presente.
Es muy atractivo y arriesgado como desde Ediciones Urano han sabido entremezclar la campaña de marketing de este proyecto y como muestran esta misma en la trama de la novela para hacer la correspondiente al proyecto periodístico de Los chicos del calendario. Ediciones Urano ha creado una marca personal atractiva y profesional de una escritora ficticia que se llama Candela Ríos (tanto dentro de la trama como desde fuera como reclamo de venta de la novela) usando tres de las redes sociales más usadas en la actualidad: YouTube, Twitter e Instagram.
Entre las referencias culturales que encontramos en esta novela que hoy reseño podemos citar: Crepúsculo, Channing Tatum, Step Up, Love Actually, Princesa por sorpresa, Juego de Tronos, The Walking Dead, la Erasmus, Cuento de Navidad de Dickens, Peter Pan, el Tiranosaurius Rex, Facebook, Titanic, Angelina Jolie, Lara Croft, Rompe Ralph, Rocío Jurado, Bowie One Direction o Adele.
La novela que hoy reseño se desarrolla en Barcelona durante el mes de enero de 2017. Durante algunos capítulos viajamos con Candela, Salvador y Pablo al pueblo de Puigcerdà. También se mencionan Argentina, el Caribe, Sevilla, Galicia, Madagascar, Inglaterra, el País Vasco, Madrid, Los Ángeles y Ontario.

Valoración “Los chicos del calendario. 1. Enero” (Candela Ríos):
9,8/10


Otras reseñas interesantes de Los chicos del calendario 1. Enero:

6 sept. 2016

"El signo del dragón" (Ricardo Alía)

(Leído en agosto de 2016)


(Fuente: Elaboración propia).
El signo del dragón es la primera novela policíaca de Ricardo Alía (San Sebastián, 1971) y con la que se inicia la Trilogía del Zodíaco. Maeva Ediciones la publicó el 14 de abril de 2016 en una edición denominada rústica con solapas. Tiene 360 páginas y cuesta 19,90 euros aunque a mí me costó 17,91 euros cuando lo compré en la caseta de una pequeña librería sevillana en la Feria del Libro de Sevilla. La segunda parte de la trilogía se publicará durante este mes de septiembre de 2016 con el título de El vuelo de la serpiente y la tercera lo hará en el mes de enero de 2017 con el de El salto del caballo.
No sé muy bien qué me esperaba de esta novela pero la trama no ha logrado que me haya gustado demasiado. Me han sobrado muchas explicaciones que se dan y que hacen que durante determinados pasajes parezca más una guía turística que una obra de ficción. Alguna anécdota histórica-arqueológica me ha parecido interesante pero tengo la sensación de que están puestas de relleno y que se podrían haber eliminado.
Los personajes tampoco me han gustado mucho y las relaciones entre ellos me han parecido muy forzadas. Un ejemplo de algo que he visto demasiado precipitado es la relación que se establece entre el inspector Medina y Cristina. Sin embargo, me ha parecido un acierto como ha introducido el autor y como trata temas delicados como la homosexualidad o la violencia de género. Ciertos pasajes de la novela protagonizados por Erika, Leire o Cristina me han gustado bastante.
Entre las referencias culturales que nos encontramos en El signo del dragón podemos citar: Bruce Springsteen, Le Monde, Pío Baroja, Napoleón Bonaparte, Sleepy Hollow, Johnny Depp, Errol Flynn, los Iron Maiden, la Biblia, Julio César, el Festival de Cine de San Sebastián, San Alberto Magno, Alfred Nobel, el matrimonio Curie, los Reyes Católicos, Strauss, la Filarmónica de Berlín, Garci, Berlanga, Elizabeth Taylor, Armani, Duncan Dhu, La Oreja de Van Gogh, el Real Sociedad, el Athletic Club de Bilbao, Sancho el Sabio, la Universidad de Navarra, José Bonaparte, Michael Jordan, la Traviata, Unamuno, Juan Sebastián Elcano, el IRA, Blas de Lezo, Telecinco, el general Pinochet, Jack el Destripador, Expediente X, los Beatles, John Lennon, el Odyssey, el arqueólogo Howard Carter, la tumba de Tutankamón, Cristóbal Colón, Tintoretto, Robert de Niro, Fernando de Magallanes, Kafka, Richard Wagner, el Kremlin, Immanuel Kant, Google, Charles de Gaulle, el FBI, Dante, Turner, Rasputín, Mata Hari, The Rolling Stones, Hércules, San Jorge, Beowulf o Darwin.
La novela está salpicada de términos vascos como: txapela, txirimiri, harrijasotzale, euskal, bidegorri, kaixo, eskerrik asko, etxea, goazen aurrera, lehendakari, ikastola, neska, aita, aitona, ama, ertzaintza, ez pasatzen, barkatu, Teleberri, agur, herriotza gehioga, zuritos, kalimotxo, abertzale, ikurriña, kokotxas, txipirones, oso ondo, euskal presoak etxera, bai, lasai, herriko, txakoli, patxaran, egun on, mutil, gero arte, arrantzales, banzai, kale borroka, amonas u Olentzero.
El signo del dragón se desarrolla principalmente en San Sebastián durante los meses de enero y febrero de 2012. Durante algunas páginas viajamos con algunos de sus personajes a Hendaya, Irún, Kaliningrado y París. También se mencionan Madrid, Tudela, Rentería, Lovaina, Trafalgar, Lepanto, Hondarribia, Bruselas, Cartagena de Indias, Londres, Torrejón de Ardoz, Sevilla, Praga, Stonehenge, Pearl Harbor, Moscú, Caracas, La Habana, Mondragón, Ávila, Oñate, Hong Kong, Kiev o Dresde, entre otros lugares.


Valoración “El signo del dragón” (Ricardo Alía):
5/10