20 feb. 2018

“Amanecer de hielo” (Laura Falcó)


(Leído en enero de 2018)

El diseño de la cubierta confunde al lector haciendo creer que leerá una novela ambientada en invierno y en un lugar recóndito donde no deja de nevar. (Fuente: Elaboración propia).
Amanecer de hielo es una novela policíaca escrita por Laura Falcó (Barcelona, 1969). La publicó la editorial Edhasa dentro de su colección Polar en noviembre de 2017. Se trata de una edición de tapas blandas con solapas. Tiene 320 páginas y 27 capítulos. Cuesta 17 euros.
Si soy sincera, la novela me ha decepcionado. Está bien escrita y ambientada, pero me esperaba otro tipo de trama. Me han faltado elementos muy característicos de las novelas policíacas como la presencia de varios sospechosos, ya que en esta novela apenas hay personajes que destaquen y de ellos sólo se sospecha de dos o tres. También me ha chirriado un poco la investigación y resolución del crimen, aunque destaco que aparecen pinceladas del trabajo policial que a mí me han gustado.
He notado que los personajes están algo desdibujados y hubiese agradecido algo más de profundidad en ellos. Apenas se cuenta nada de sus historias personales y sus pasados. Habrá lectores a los que les gusten este tipo de novelas policíacas, pero a mí no me atraen mucho esas tramas de crímenes donde su resolución está tan apegada al presente como ocurre en Amanecer de hielo.
Entre las escasas referencias que encontramos en Amanecer de hielo podemos citar: Facebook, el WhatsApp, Guillermo II de Alemania, el Art Nouveau o el Ave María de Schubert.
Amanecer de hielo se desarrolla entre Alesund en Noruega y Madrid durante un mes de junio. Me hubiese gustado que la autora hubiese profundizado algo más en la ambientación que ofrece Noruega. También se mencionan Oslo, Jönköping o Cancún.

Valoración “Amanecer de hielo” (Laura Falcó):
6/10

6 feb. 2018

“Desafiando las normas” (María Martínez)

(Leído en enero de 2018)


(Fuente: Elaboración propia).

Desafiando las normas es la novena novela que ha escrito María Martínez y la octava que publica. Es la tercera y última parte de una trilogía que su editora, Esther Sanz, y ella han denominado Cruzando los límites formada por la novela homónima (2015), Rompiendo las reglas (2016) y la que hoy reseño. Ediciones Urano la ha publicado en España gracias a la colección Fresh! del sello Titania el 6 de noviembre de 2017. Se trata de una edición denominada rústica con solapas que cuesta 16,50 euros mientras que el e-book cuesta 5,99 euros. Tiene 448 páginas y 39 capítulos de extensión variable más un Prólogo de 16 páginas y un Epílogo de ocho páginas.
Sobrecubierta sin las solapas de la edición en papel de Desafiando las normas de María Martínez. (Fuente: https://twitter.com/Mariet_Martinez/media). 
Desafiando las normas cumple con muchos de los requisitos propios del New Adult. Los personajes principales (Derek, Savannah, Cassie, Caleb y Tyler) tienen entre 17 y 24 años teniendo la pareja protagonista 23 (Spencer) y 26 (Eric). La historia está contada en tercera persona alternando los puntos de vista de Spencer y Eric, aunque también se intercalan de vez en cuando el de otros personajes secundarios como Tyler o Cassie enriqueciendo así la trama principal. El lenguaje es coloquial, juvenil y actual. Apenas he encontrado erratas y no hay presencia de abreviaturas ni de lenguaje sms.
Desafiando las normas es la primera novela que leo de María Martínez que no se desarrolla exclusivamente en verano, si no que la trama se desarrolla también en otras estaciones como el invierno o la primavera. Me gustaría ver si esta autora es capaz de desenvolverse en un ambiente universitario estadounidense o europeo. También me gustaría poder ver si es capaz de desenvolverse en una novela de ambientación europea sin personajes estadounidenses y con más referencias culturales europeas que las archiconocidas estadounidenses. En conclusión, me gustaría leer alguna novela suya en un ambiente cultural más rico y heterogéneo como es el europeo si lo comparamos con la sobrevalorada cultura estadounidense que nos llega a través de las películas, las series de televisión y las novelas.
Los personajes de Spencer y Eric son personajes complejos, imperfectos, con matices y heridos por un pasado duro y muy solitario. Lo de este tipo de pasados es bastante tópico en el New Adult y a veces da la sensación de que dichas tramas se parecen mucho de unas novelas a otras y de unos autores a otros. Me ha gustado ver la mejoría en el estilo de María Martínez y la evolución que hay en ella a la hora de afrontar el desarrollo de los personajes. No hay muchas similitudes entre las personalidades y las historias personales de los seis personajes protagonistas de esta trilogía (Caleb, Savannah, Cassie, Tyler, Spencer y Eric), ni tampoco en cómo se desarrollan sus respectivas relaciones. En esta tercera novela también me ha gustado mucho ver que las amistades y la familia siguen siendo muy importantes.
Entre las escasas referencias culturales que nos encontramos en Desafiando las normas podemos mencionar: Las chicas Gilmore, Acción de Gracias, Terminator, Chris Evans, Los 4 fantásticos, Discovery Channel, Dirty Dancing, Maroon 5, Domino´s, el iPod, Woody Allen, Tarantino, Juilliard, Erin Brockovich, El diario de Noah, Ryan Gosling o Halloween.
Desafiando las normas se desarrolla entre los meses de febrero y agosto de 2016 aproximadamente en la localidad costera de Port Pleasant en el estado de Carolina del Norte. También se mencionan Connecticut, Alabama, Nueva York y Atlanta.


Valoración “Desafiando las normas” (María Martínez):
9,85/10

1 feb. 2018

Hablemos sobre identidades corporativas


Allá por el año 2015 (o puede que antes) descubrí páginas web de jóvenes emprendedoras que ofrecían servicios de fotografía y diseño gráfico y web para otros emprendedores y también para blogueros. Me suscribí a algunas de sus Newsletters y leí muchas entradas de sus respectivos blogs donde reflexionaban acerca del enfoque profesional que podía haber en un blog y en las redes sociales. Descubrí el mundo de las identidades corporativas y sin ser apenas consciente me enamoré de todo su potencial.
Mi primer acercamiento a las identidades corporativas fue como una chica que mantenía un blog como afición y que se interesó por todo lo que esto englobaba. Desde entonces he descubierto varias páginas web que abarcan uno o varios aspectos de todo lo que engloban las identidades corporativas. La mayoría son de mujeres emprendedoras, tienen un carácter muy femenino y en las entradas de sus blogs predomina el “ellas” invisibilizando al hombre emprendedor. 
Tras estos dos primeros párrafos, ya queda claro que en esta entrada quiero hablar sobre identidades corporativas y sobre qué puedo ofrecerte al respecto. Mi servicio es de asesoramiento y mi visión es acompañarte a crearla con la ayuda de profesionales más preparados que yo en aspectos como el diseño gráfico y/o web, y la fotografía. Estudiaríamos juntos cuál es la imagen que quieres dar de ti como profesional y de tu negocio tanto en Internet como en el mundo real. Para ejemplificar esto me gustaría mostraros y analizaros de manera breve mi propia identidad corporativa y la de una joven abogada, y mostraros la del blog de un jurista, al cual le veo mucho potencial.
Hubiese sido mejor haberos ilustrado esta entrada con un pantallazo de mi página web, pero ésta no hablaría acerca de la construcción de mi marca personal entre los años 2012 y 2016. Además, mi web es muy básica y fue creada y diseñada por una empresa sevillana como una primera carta de presentación que con el tiempo y la experiencia que ganase en mi experiencia emprendedora se enriquecería. Sin embargo, en el diseño de mi blog sí he trabajado yo al personalizar y llegar a hacer mía una de las plantillas más básicas y tradicionales de Blogger. En la imagen se observan algunos de los elementos más característicos de una identidad corporativa: los visuales (colores, tipografía y logo) y los textuales con las entradas del blog y su cabecera (título, subtítulo y secciones). (Fuente: Elaboración propia).
Una de las identidades corporativas que mejor aúnan su juventud y cercanía con la profesionalidad y seriedad propias de las profesiones jurídicas es la web de esta joven abogada. En su página web he encontrado muchos elementos que para mí hacen muy atractiva una buena identidad corporativa: textos breves y esquemáticos que te cuentan lo justo, se leen en poco tiempo y te animan a contactar con dicha persona; pocas secciones que se centran en las esenciales: páginas de Inicio, trayectoria académica y profesional de los miembros del equipo (aconsejo incluir a la persona responsable de la comunicación y/o las redes sociales de la empresa e incluir a qué se dedica cada uno de los miembros y su puesto dentro de la empresa), servicios que oferta, datos de contacto y blog; y una fotografía corporativa de las personas que forman el equipo a todo color. Otros detalles que me gustan se encuentran en el encabezamiento de la página web: el logotipo, el correo electrónico (aconsejo uno corporativo con el nombre de la empresa o del dominio de la web que aparezca en la página de contacto y otros más personales para cada uno de los miembros del equipo) y un teléfono de contacto. Aunque he usado el plural en este párrafo, se trata de un bufete unipersonal y el enlace a la página web es el siguiente: http://www.raquelfrancoabogada.com/. (Fuente: Elaboración propia).
Para terminar esta entrada os muestro el encabezamiento del blog de un joven abogado donde habla sobre Mediación. No hay muchas entradas y el diseño es bastante rudimentario, pero le veo muchísimo potencial. He leído todas ellas durante estos últimos días y he apreciado un estilo cercano que cumple a la perfección con su objetivo de divulgar el Derecho tanto entre los juristas como entre un público más generalista. Los posts se corresponden a los años 2012 y 2013 cuando los blogs y las redes sociales eran aún consideradas como aficiones y muy pocas personas supieron verle un enfoque profesional. Podéis leer este blog en el siguiente enlace: http://arojis.blogspot.com.es/