17 jun. 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Anna Gurguí


Hemos quedado con Anna Gurguí, una joven agente literaria especializada en Literatura Infantil y Juvenil, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Barcelona. Nos gustaría agradecerle a Anna Gurguí que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
La puedes encontrar aquí: https://www.agencialiterariaannagurgui.com/.
-          Anna, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Creo que es básico y esencial para poder emprender en estos momentos en los que estamos viviendo.  Las redes sociales se han convertido en nuestro escaparate tanto a nivel personal como a nivel profesional, y hay que trabajarlo muy bien para proyectar lo que quieres mostrar de ti o de tu trabajo para conectar con tus seguidores y con gente que tiene tus mismos intereses. Ahora, con la situación del Covid lo hemos muy visto muy claro, sin las redes sociales estás perdido, gracias a las redes sociales hemos podido seguir conectados con nuestros seguidores, clientes, hemos podido mostrar otra realidad y no perder visibilidad, todo lo contrario, se ha ganado mucha visibilidad porque hemos podido seguir conectados y la gente quiere contenido. Las redes sociales, sin duda, es uno de los pilares fundamentales para trabajar cualquier marca personal. Te dediques a lo que te dediques.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Lo he ido creando yo sola, a medida que he ido creciendo, a nivel profesional y también personal. He ido viendo lo que quería y lo que no quería, en función de cómo avanzo y evoluciono. Siempre estoy cambiando porque siempre estoy creciendo y aprendiendo, y esta es la clave.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una vocación cultural que te define en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en una profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios?
La verdad que los inicios para emprender en ningún sector son fáciles, suena a tópico, pero es así. Quien se crea que empezar un negocio lo va a tener fácil al mes, está muy equivocado. Yo, al menos, los resultados no los vi hasta el año de empezar la agencia. Hay gente que empieza un negocio y se piensa que todo va a ser un camino de rosas, y lo dejan al año porque no hay resultados. Hay que tener constancia, y sí, yo al menos, lloré mucho porque había días que la cosa no funcionaba. Y sigo teniendo miedos. Muchos. Pero se aprende a convivir con ellos para avanzar. Mis inicios en el emprendimiento como freelance, fueron en Bookish, soy la cofundadora. Ya no estoy en el equipo, porque decidí emprender sola con la agencia. Cuando emprendes con socios o con otros fundadores, tienes que confiar a ciegas y te tienen que respetar, y no fue el caso, me dolió mucho porque fue un proyecto muy bonito, pero te tienes que casar con buenos socios que tengan tus mismos valores, y que amen los libros por encima del dinero, y no fue el caso. Pasé unos meses indecisa, si emprender yo sola o buscar trabajo en el sector. Y me lancé con la agencia. Empecé con dos clientes (dos editoriales extranjeras que representaba) y ahora represento a más de 40 editoriales extranjeras. Por eso te digo, que no fue fácil porque hay muchas angustias, muchos miedos, hay que pagar muchas facturas, una cuota de autónomos que nos ahoga, pero de momento aquí estoy.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué diferencias hay entre un editor y un agente literario? ¿Cómo te definirías como profesional freelance de la edición literaria y cuál es el trabajo que realizas como agente literaria?
Creo que el agente literario sigue siendo una profesión muy desconocida para la gente. El agente literario es el intermediario entre un autor que quiere publicar un libro y el editor. Tú estás en medio. El agente literario ya sea un manuscrito de un autor o un libro publicado en una editorial extranjera, si el agente cree en ese libro, tiene que saber a qué editorial le puede encajar mejor ese libro y conseguir que el editor se enamore de él, y apueste por publicarlo. Yo en este caso, como agente literaria, tengo una serie de clientes, que son editoriales extranjeras, estas editoriales publican sus libros en su país, y ellos me ceden los derechos para que yo consiga que editores españoles, de América Latina, Brasil y Portugal los publiquen. Ahora, también con otras editoriales extranjeras he abierto mercado y también tengo los derechos para venderlos en otros países, como Italia, Francia, Alemania…
-          Has abierto la recepción de manuscritos para representar también a autores de Literatura Infantil y Juvenil. ¿Qué buscas en un manuscrito y en la trayectoria literaria de un autor para decidir ser su agente?
Sí, he tardado porque quería ver cómo me iba con la representación editorial, y ahora que veo que va bien y como estoy sola no quería hacer muchas cosas y hacerlo mal. He decidido representar algunos autores, sobre todo de literatura juvenil e infantil, pero si me llega un manuscrito de ficción o no ficción adulta, también estoy abierta. Lo importante es que lo que me llegue, y lo que lea, me llegue al corazón, suena muy cursi, pero en mi caso, si no me provoca o me emociona algo no lo puedo trabajar. Tengo que sentir las cosas para lucharlas. Y no me importa la trayectoria de un autor, lo que me importa, es que lo que me ofrece, me lo crea para poderlo vender a una editorial.
-          En la Literatura Juvenil predominan los autores españoles y anglosajones, sobre todo, los que llegan de Estados Unidos. Apenas hay autores de otras nacionalidades que muestren otras perspectivas que podrían enriquecer al lector español. ¿Hay alguna razón por la que a España no lleguen más autores europeos?
Creo que esto no es así. Sí que han triunfado sagas muy famosas, sobre todo de Estados Unidos, pero si se analiza bien el mercado a nivel infantil y juvenil nacional hay grandes autores y libros que funcionan de maravilla. Lo que pasa, es que creo que el público de América Latina y de EEUU a diferencia de España es muy diferente y hay un fenómeno fan que aquí no hay. Pero tanto a nivel nacional como a nivel europeo tenemos joyas que brillan por sí solas. Lo que pasa es que venimos de unos años que se han publicado libros que han sido unos bombazos y que todos venían de Estados Unidos.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven  freelance y emprendedora. ¿Cómo has evolucionado como profesional de la edición literaria?
Después de lo que ha pasado con el Covid, y que seguirán habiendo rebrotes, me he dado cuenta que no puedo obsesionarme tanto con el futuro y a donde quiero llegar. Porque al final he entendido que como profesional hay que analizar el presente y adaptarte a él, ya que te puede venir una crisis como la que ha venido y arrebatártelo todo. Por eso creo que hay que analizar muy bien lo que ha pasado para ver hacia donde el sector tiene que ir para avanzar. Y mi trayectoria como emprendedora, quiero seguir creciendo, pero con cabeza, y quiero seguir haciendo lo que más me gusta que es trabajar con libros y con gente que le apasionan los libros. Y si un día la agencia deja de funcionar, pues seré consciente y bajaré la persiana, pero lo que nunca dejaré de hacer es trabajar con los libros.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina? 
Antes de ser madre, tenía la rutina muy marcada. Podía estar tranquilamente en mi despacho 12 horas seguidas o más. Esta era mi rutina. Al ser madre, todo cambia, y sí, que tuve que marcarme una rutina más planificada en función de los horarios de él. Y ahora con el Covid, sí que ha sido un desmadre, mi marido y yo trabajamos como freelance, y el confinamiento ha sido muy duro, porque para poder trabajar los dos, nos teníamos que combinar las horas para trabajar y estar con el bebé, ya que no iba a la guardería. Pero bueno, hemos aprendido a gestionar muy bien el tiempo y a priorizar otras cosas. Y, sobre todo, adaptarnos a una situación que no podíamos cambiar y que esta situación nos ha cambiado a todos. Y hay que aprender de esto, para que cuando vuelva a pasar hacer mejor las cosas, el teletrabajo, la conciliación…

-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Porque en España parece que el fracaso es de perdedores, y que cuando fracasas ya no tienes más camino que recorrer. Desde pequeños, en las escuelas nos enseñan que si fracasas o eres un fracasado en algo, ya no vas a llegar a nada. Y creo que en Estados Unidos, esto lo hacen muy bien, se mide el éxito de alguien por el número de fracasos que ha tenido. Fracasar te ayuda a crecer. Yo fracasé en mi primer proyecto como emprendedora, no por el negocio, elegí mal a los compañeros de aventura, fue un fracaso, pero me hizo aprender muchas cosas, y este fracaso me hizo ver como quería que, a partir de ahora, se hicieran las cosas. Cuesta mucho confiar en alguien y que esté en tu misma sintonía y que tenga tus mismos valores y objetivos, por esta razón decidí emprender sola y confiar en mí y en mi instinto. Y tal vez volveré a fracasar, y si es así, aunque me cueste me volveré a levantar para construir algo. Es importante llevar una mochila con todos tus fracasos dentro de ella porque hace que te muevas mejor y que cada vez sepas mejor hacia dónde quieres y hacia donde no quieres ir.
-          Anna, muchas gracias por tu tiempo.

11 jun. 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Berta Carmona


Hemos quedado con Berta Carmona, escritora y asesora editorial, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Sevilla. Nos gustaría agradecerle a Berta Carmona que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Berta, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Hola, Elena. En primer lugar, darte las gracias a ti por valorar tan positivamente mi trabajo y por darme la oportunidad de charlar sobre temas que me interesan mucho y a los que he dedicado una gran parte de mis últimos años. Esto por lo que me preguntas es un tema complejo: yo soy licenciada en Ciencias de la Comunicación y desde 2012 he estado dirigiendo, y codirigiendo, proyectos editoriales en los que llevaba el área de comunicación. He dedicado cientos de horas a leer sobre marketing editorial, a probar diferentes estrategias, he trabajado muchísimo y he sufrido más desvelos de los saludables; al final me he dado cuenta de algo muy básico en realidad: el secreto está en la autenticidad. Queramos o no, todos tenemos una marca personal, es el rastro o la huella que dejamos allá por donde pasamos, y no iba a ser diferente en las redes sociales. Ahora bien, esto es muy distinto a la mercantilización del individuo, a convertirlo en un producto más, artificial y manipulado, a través de estrategias que se divisan a leguas y que pueden llevar a los efectos opuestos a los perseguidos (seguro que todos conocemos marcas llevadas de una manera muy profesional en las redes, pero que no consiguen conectar, les falta ese toque humano que es fundamental para lograr un impacto positivo, un buen vínculo). Creo que uno ha de ser auténtico, encontrar la “voz” más natural y honesta desde la que comunicarse con su audiencia, hacer aquello con lo que vibra, que le despierta verdadera pasión, solo así todo fluye, aunque no sea fácil, nada fácil.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú solo o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Todo lo relacionado con https://www.bertacarmona.es/, proyecto con el que empecé hace poco más de un año, lo he realizado en solitario. Tras bastantes años trabajando en colaboración con muchos profesionales, desde diseñadores web, a especialistas en marketing digital, me apeteció dar un giro en la forma de llevar mi marca. Ha sido enriquecedor, y he aprendido mucho, pero obviamente no descarto contar con buenos profesionales para avanzar con mayor velocidad en ciertas áreas que cuesta abordar en solitario.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en un profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios? ¿Cómo has evolucionado como profesional?
Durante aproximadamente seis años trabajando por cuenta ajena, más un par más de prácticas profesionales, vi y experimenté bastantes cosas que no me gustaron, que despertaban en mí un profundo descontento. Siempre he sido muy reflexiva, he estado muy comprometida con vivir plena y coherentemente, por lo que hace muuucho que me planteo la vida en términos que rozan el existencialismo, preocupada por la alienación, la falta de pasión… Todo ello, unido a una forma de rebeldía muy particular y un sentido peculiar de la independencia, así como a la pasión por la escritura que se acentuaba conforme pasaban los años, hizo que me retara a crear mi propio proyecto. Me formé como correctora, inicié Ecoescritura, decidí autopublicar, comencé a asesorar escritores y todo fue fluyendo. Tanto que cuando hago cuentas y soy consciente de que han pasado diez años me cuesta creerlo.
Desde que decidí emprender ha habido de todo: golpes de suerte, obstáculos, aciertos, errores, buenos tiempos y no tan buenos, logros alcanzados, algunos fracasos, alegrías, decepciones…, la vida misma, vamos.
Es muy fácil juzgar a posteriori, por lo que intento evitarlo, pero, si te soy sincera, cuando echo la vista atrás lo que más me duele es ser consciente del tiempo que le he quitado a mi hijo; demasiado, créeme. Apenas disfruté de tres meses de baja por maternidad y un exceso de responsabilidad, de exigencias, de creencias erróneas, me impidieron disfrutar de unos años de crianza que no vuelven. En lo profesional conseguí una serie de hitos positivos que me enorgullecieron durante un tiempo, pero que con el pasar de los años acabaron cobrándose la factura a través de un desgaste y un cansancio profundamente devastadores. Mi evolución, por tanto, está muy marcada por la simplificación: me he despojado de todo lo innecesario, he puesto el foco en lo que verdaderamente me apasiona e intento disfrutar, fluir, al máximo con lo que hago. El resultado es muy enriquecedor en todos los sentidos; por supuesto, vivo más tranquila, con menos presiones.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué importancia tiene el informe de lectura, la corrección de textos y/o el asesoramiento para una persona que quiera escribir y publicar una novela?
Para mí, una importancia crucial, porque el trabajo profesional aporta calidad, y considero que la calidad es imprescindible para sacar a la luz una obra. Ha sido una de mis cruzadas de los últimos años, la verdad, yo creo en la autoedición, creo en las nuevas voces, en que hay personas con unas historias maravillosas que no deberían quedarse llenas de polvo en un cajón; pero no me vale hacerlo de cualquier manera. Me entristece muchísimo la falta de calidad, de mimo, en todas las fases del proceso editorial: desde la creación de la obra, pasando por la gramática y la ortografía hasta el diseño y la maquetación. Editar un libro es algo muy serio para lo que se requieren profesionales; por muy bueno que alguien sea escribiendo, la mirada externa, y por supuesto profesional, siempre aporta una percepción valiosa que se escapa a las relecturas ya viciadas que hacemos los autores de nuestras obras. Todo lo anterior, además, por una pura cuestión de respeto a los lectores.
-          La mayoría de los profesionales freelance de la edición literaria ofrecen distintas asesorías, casi todas ellas se han especializado en asesorar a escritores. ¿Qué es la asesoría editorial? ¿Qué diferencias hay entre asesorar a una editorial o a un escritor?
Es una buena pregunta, Elena. Supongo que depende de aquello que cada cual domina como para que su asesoramiento tenga valor para otra persona, de la experiencia adquirida en todo lo relacionado con el trabajo editorial, y de lo que los “asesorados” demandan. Los autores normalmente requieren asesoramiento desde lo más básico, cómo llevar a buen término la obra que desean escribir (romper bloqueos, organizarse, saber darle estructura a la historia…), hasta dudas sobre las opciones de publicación de un libro, la corrección ortográfica y de estilo de sus textos... Las editoriales con las que yo he colaborado principalmente han demandado apoyo en lo que respecta a la comunicación, la presencia en redes sociales, la difusión de sus autores, pero al tratarse de un ámbito de trabajo con muchas fases, y complejo, las necesidades pueden ser múltiples.
-          En tu blog (https://www.bertacarmona.es/reflexiones/) has dedicado varias entradas a hablar sobre lo que significa profesionalizarse en un sector profesional tan creativo como es la escritura creativa y que muchos consideran una simple afición. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática en el blog para que personas alejadas de dicho mundo profesional puedan entender que hay detrás?
La escritura, sin duda, es un proceso creativo que necesita fluir sin cortapisas, sin frenos, con espontaneidad y pasión. Yo defiendo que sea así, cómo no; también para beneficiarnos de todos sus efectos terapéuticos, catárticos, en los que creo firmemente. Ahora bien, yo hablo de profesionalizarse, si te refieres a esa importancia que le doy a la calidad en todos los procesos, para aquellos autores que desean acceder a los lectores, que quieren que sus obras sean conocidas, estar en las plataformas digitales, en las librerías, que hacen promoción en redes sociales… Es una cuestión de respeto hacia el mundo del libro y hacia los lectores, entre otras razones porque no conozco vía más directa para el desprestigio que sacar a la luz un libro lleno de errores, de erratas, con una portada o maquetación que no cumplan ni los mínimos estéticos…
-          En esas entradas das consejos a todo aquel que quiera profesionalizarse como escritor. ¿Qué otros consejos (y sobre los que aún no hayas hablado en tu blog) les darías a toda aquella persona aficionada a la escritura que quiera profesionalizar su afición?
Mi consejo es contar con la opinión y el apoyo de profesionales del mundo de la edición. Si estás bloqueado/a y no sabes cómo continuar con tu obra, este tipo de ayuda te aportará una perspectiva que es imposible que tengas tú mismo. Si ya lo has terminado y tienes dudas sobre su valor, un informe de lectura puede responder a tus preguntas. La corrección es imprescindible, ¡siempre! Cuidado con las correcciones que hacen amigos (salvo si estos son correctores profesionales que realicen el servicio como tal), he visto de todo bajo esa idea, de todo que se puede resumir en textos llenos de incorrecciones y erratas que dificultan (a veces imposibilitan) la lectura. En definitiva, piensa qué te gustaría a ti como lector/a, qué te molestaría, y actúa en consecuencia.
En cuanto a cómo convertirse en un escritor mejor, yo creo que todo se puede reducir a una fórmula a la que también apelan muchos otros autores y profesionales de este mundo: escribir mucho, borrar mucho y tirar mucho. En lo de escribir mucho también entra, por cierto, vivir mucho (observar, escuchar, abrirse a lo que nos rodea…); suelo decir que no solo se escribe cuando se coge el boli o se aporrea el teclado.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Bueno, he sido una friki de la productividad y la gestión del tiempo. He leído muchísimo, he puesto en práctica estrategias tecnológicas y en papel, y acabé volviéndome loca porque cuando falla la base, todo se tambalea; y yo tenía las prioridades mal ordenadas, y me sostenía sobre muchas creencias erróneas, por lo que nada podía ir bien. Al fin he acabado por inclinarme por un enfoque más “humanista” de la productividad, creo que esta no puede funcionar si no va unida al autoconocimiento profundo, si no sabes qué te hace moverte realmente con pasión, qué tipo de vida te hace sentir plena y adónde quieres llegar para lograr bienestar. Partiendo de aquí, nada sencillo, por cierto, mi método consistiría en:
-          Tener claros los objetivos que deseo alcanzar en un periodo determinado de tiempo y trabajar en ello con el máximo foco.
-          Esas tareas o gestiones tediosas, horribles, que no me gustan, intento quitármelas cuanto antes. Cuando lo consigo, es sorprendente el alivio que siento y la carga que me quito de encima para dedicarme a lo realmente importante. La técnica Pomodoro me funciona, a veces, aunque adaptada. ;)
-          Saber desde el día anterior, o con la antelación suficiente, qué tarea/s quiero realizar cuando me siento en el escritorio. Esta claridad me evita perder mucho tiempo.
-          Intento tener muy presente lo de “menos es más” y el principio de Pareto. Sobre esta base, trato de proteger al máximo mi tiempo de descanso y, con este, mis energías. Es curioso cómo un descanso a tiempo, hacer algo que nos guste en mitad de una jornada, etc., puede ayudar a aumentar nuestra eficacia lejos de esa falsa creencia de calentar la silla cuantas más horas mejor.
-          Reducir el tiempo de redes y correo, por ejemplo, proponiéndome responder solo un par de veces al día. No empezar el día revisando la bandeja de entrada, sino haciéndole frente a la tarea más importante.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Entiendo lo que comentas, pero el éxito es tan relativo... Y los modelos de éxito que nos ha “colado” esta sociedad tan consumista, tan competitiva, cada vez me producen más rechazo. Parece que todo está orientado a enseñar nuestra mejor cara, nuestros “éxitos”, a ocultar las debilidades…, pero personalmente pienso que es lo contrario, que mostrarnos tal y como somos, con todas las caras, es una señal de fortaleza y que, desde luego, es lo que más nos une. Este mundo del emprendimiento es complejo, hay que pagar un precio, pero también se paga cuando trabajas por cuenta ajena. La cuestión, volviendo al autoconocimiento, es plantearnos qué tipo de vida queremos vivir y lanzarnos a ello de la manera más coherente que nos sea posible.
-          Berta, aparte de profesional editorial, tú también eres escritora, has publicado varios libros. ¿Te apetece contarnos algo sobre esta faceta?, ¿cómo crees que influye esto en tu labor profesional?
Sí, en efecto. Ya a los 9 años escribí una novela, era una imitación de “Los cinco”; ja, ja, ja, lo que leía por aquel tiempo. ;) He escrito siempre, mucho, en la primera fase de mi vida en forma de diario, escritura reflexiva y personal, y a partir de los veintiuno o veintidós años empecé con los relatos cortos. Precisamente cuando pensé en publicar una recopilación de estos fue cuando me adentré en el mundo de la edición y me di cuenta de la cantidad de dudas que surgen, de lo complicado que es tomar ciertas decisiones, de cómo puede cambiar el rumbo de todo contar con un buen asesoramiento, un buen consejo, cuando más lo necesitas… Obviamente, todo esto ha condicionado mi labor profesional, cómo no; al haber vivido y sufrido en mis carnes todos los procesos a los que se enfrentan la mayoría de los autores, entenderás que no me cuesta nada empatizar con ellos y comprender la amplitud de sus necesidades. Aparte de los relatos, tengo también publicados cuentos infantiles y un manual de escritura narrativa.
-          Berta, muchas gracias por tu tiempo.
Las gracias a ti, Elena, de verdad, siempre es agradable que alguien muestre interés por nuestro trabajo y nos dé la oportunidad, de alguna manera, de contarnos. ¡Un abrazo!

1 jun. 2020

Cafés virtuales, emprendimiento digital y crecimiento personal


Hoy, lunes 1 de junio de 2020, celebramos en este blog su octavo aniversario. Sin embargo, a diferencia de otros años, no me siento con ánimos para celebraciones ni para encabezar esta entrada con un Pinceladas de Literatura cumple 8 años. He decidido centrar este cumpleaños del blog en hablar sobre Arqueología, emprendimiento y crecimiento personal.
Esta fotografía tiene casi 15 años. Sólo tenía 19 años y estaba en primero de carrera, pero mi vocación por la Arqueología era muy fuerte. Ese fue mi primer día en una excavación y ya entonces sabía lo importante que era participar en una. Hay que arriesgarse y apuntarse a las oportunidades de excavar que te surjan si la Arqueología es tu sueño. Es la única manera de saber si la realidad de una excavación está hecha para ti o no. Eso sólo lo descubrirás con la práctica en el campo y no tanto con la teoría de los libros.
En mis cinco años de carrera participé en varias excavaciones y era una apasionada de ellas y su metodología. Pensaba que esos cimientos eran sólidos y que soportarían cualquier acontecimiento. Sin embargo, me equivoqué y viví una gran crisis vocacional que me afectó mucho a nivel personal. Fueron unos años duros hasta que la crisis de los 30 me hizo redescubrirme a mí misma y conocerme mejor. Como consecuencia de esto último, en 2019 conseguí reconectar con la Elena arqueóloga y estrenar los dos servicios especializados con lo que más cómoda me siento y que mejor me definen. Podéis leer más sobre ellos en los siguientes enlaces:
-          Asesoría en contextualización histórica: http://www.pinceladasdeliteratura.es/2019/04/asesoria-en-la-contextualizacion.html.
La documentación es muy importante en cualquier negocio y todo emprendedor tiene su bibliografía de referencia. Esta fotografía muestra mis tres libros de cabecera sobre metodología arqueológica. Esta imagen, que define mi storytelling, se aleja de los que se suelen encontrar en los de los emprendedores digitales. En Internet apenas he encontrado arqueólogos con marca personal y la mayoría de las excavaciones apenas se publicitan. Ahora es buen momento para reivindicar la Arqueología como profesión y al arqueólogo como emprendedor que aporta valor en una sociedad tan tecnológica y obsesionada en vivir el presente. No podemos olvidar el pasado, menos aún el nuestro personal y familiar. Deberíamos mantener una buena relación con él y alcanzar un buen equilibrio entre pasado, presente y futuro. (Fuente: Leticia Velarde).
2020 está siendo un año raro, duro y complicado para todos. Hace casi un par de meses publiqué en el blog la entrada introductoria a la iniciativa Cafés virtuales con emprendedores. Estamos viviendo un año difícil y complicado en lo emocional y lo económico. Este es el momento más idóneo para apoyar a otros emprendedores españoles con entrevistas profesionales que les den visibilidad. Todas ellas siguen casi el mismo patrón y he buscado tanto la perspectiva femenina como la masculina.
Para recopilar todos los artículos y las entrevistas he creado página Cafés con emprendedores. En ella ya podéis encontrar las que hemos compartido sobre edición literaria con Editorial 16, Javier Miró y Meritxell Terrón; comunicación con Ana López y Lorena García; diseño web con Marina Rodrigo; y crecimiento personal con Martina Maresme. Las próximas que se publicarán serán las de Berta Carmona, LeBlue Estudio, Tania Cervián, Ainhoa Rosado, Anna Gurguí o Susana Torralbo. Podéis acceder a ellas desde aquí:
En los últimos años una de las tendencias que encontramos en el emprendimiento digital es el de las consultorías, mentorías y coaching especializadas en productividad y crecimiento personal. La mayoría de ellas están gestionadas por mujeres que lo hacen desde plataformas digitales y con su nombre y apellidos. Al estudiar algunas de ellas se puede observar que siguen unos esquemas parecidos. Las presentaciones que hacen en sus páginas web tanto de ellas como de sus servicios y los textos de sus newsletters suelen ser largos con varios párrafos, se centran en lo emocional y en sus propias experiencias personales y profesionales. Suelen haber pasado por algún hecho traumático o un trastorno mental como ansiedad o depresión. Se promocionan en YouTube con vídeos donde suelen hablar casi siempre de los mismos temas. A mí me suelen interesar de lo que hablan en ellos y prefiero escucharlos antes que leer los libros de autoayuda. Estoy receptiva a lo que cuentan y a leer las guías gratuitas que ofertan en sus páginas web, aunque soy crítica con lo que ellas suelen hablar en sus redes sociales. Quizá no sea su clienta ideal porque ya llevo unos años realizando mi propio trabajo de crecimiento personal, pero estoy abierta a colaborar y a concertar alguna sesión puntual con ellas en un futuro. (Fuente: https://www.luciajimenezvida.es/sobre-mi/).
A continuación, os dejo los enlaces a los canales sobre crecimiento personal que más he visto durante estos meses de cuarentena por si os resulta de interés:
-          Lucía Jiménez Vida: https://www.youtube.com/channel/UCBaluTsy_96bEFwl1NWogZA.
-          Minimalistamente: https://www.youtube.com/channel/UCs1p_zrf835mg2TAKEawrxw.
También os dejo los enlaces a los canales de escritores que también dan cursos, asesoran a otros autores y hacen correcciones e informes de lecturas, y cuyos directos en YouTube durante estas semanas de confinamiento merecen la pena. En esos directos hablan de todo lo relacionado con la escritura como oficio: planificación, rutinas, construcción de personajes, documentación y mucho más:
-          Javier Miró: https://www.youtube.com/user/qitxo.
-          Caja de Letras: https://www.youtube.com/channel/UCjfKtFCG9dwRDlI5Y0NF5TA.

19 may. 2020

Café, crecimiento personal y emprendimiento con Martina Maresme


Hemos quedado con Munsa de Martina Maresme para conversar sobre crecimiento personal y emprendimiento. Nos gustaría agradecerle a Munsa que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros a través de la pantalla del ordenador.
-          Munsa, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
En primer lugar, muchas gracias por las felicitaciones. Es de agradecer que a las personas le guste tu marca y tu trabajo. En mi caso ha sido un trabajo de años, de ir aprendiendo, ajustando cosas y descubriendo de que forma me apetecía comunicar y proyectar mi mensaje. Al final lo más importante es empezar por tener claro tu mensaje y buscar la manera de que llegue a las personas que te leen o escuchan. Para emprendedoras o autónomas, como es mi caso, creo que la marca personal es un pilar fundamental y, además, lo va a ser cada vez más. También para la empresa es importante la marca, pero en otros sentidos, pero en nuestro caso una marca personal bien trabajada es lo que nos permite dar confianza y una imagen de profesionalidad a nuestros posibles clientes. Pero tenemos que pensar que marca personal no es solo imagen (colores o tipografías), es también comunicación, valores, fotografía… es hacer y ser de un modo coherente.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
En mi caso el proceso de definir todo eso vino hace ya dos años con la creación de mi página web y ayudada por Laura, de La Capitana, que fue la encargada de crear una casita virtual que me definiera a mí y a mi marca y que, además, me permitiera transmitir mi mensaje al mundo. Con ella definimos un logotipo, colores, texturas, etc. A partir de aquí yo misma he ido trabajando en las imágenes de redes y otras aplicaciones para que todo fuera coherente. Al principio, sobre todo a nivel de inversión, tienes que ser práctica, pero no por ello dar una mala imagen. Si que es verdad que ahora estoy trabajando la imagen de marca de forma profesional con Esther Barniols y sin duda el cambio creo que se va a notar muchísimo, es un proceso que me está encantando.
-          ¿Cómo definirías Martina Maresme, la filosofía que hay tras ella y el trabajo que haces?
Martina Maresme se basa en la igualdad de las mujeres en el mercado laboral. Nació de mi necesidad de poner mi granito de arena para acabar con las desigualdades que las mujeres sufrimos en el mercado laboral que, por desgracia, aún son muchas. Su base por eso es quizá algo distinta, porque para mí no hay crecimiento profesional sin crecimiento personal, así que ambas cosas van de la mano a través del coaching y otras herramientas, como la escritura reflexiva y la meditación. Además, siempre impregno en todo lo que hago la perspectiva de género.
-          No es fácil emprender y lo es menos hacerlo en un sector tan novedoso como es el del crecimiento personal. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y crear Martina Maresme?
Siempre he tenido inquietud por tener proyectos propios donde poder ser creativa. Desde muy pequeña me ha gustado organizar cosas, buscar nuevas motivaciones y no estarme nunca quieta. Cuando después de estudiar Ciencias Políticas empecé a trabajar en el Congreso de los Diputados, aunque sentía que había llegado donde representa que se tiene que llegar no me sentía realizada ni feliz, así que decidí buscar algo que me llenara. Poco a poco fui creando Martina Maresme hasta que decidí dar el salto y dedicarme a ello al 100%. Más que arriesgarme fue escucharme. El emprendimiento no es para todo el mundo, pero yo sabía que sí era para mí.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven emprendedora. ¿Cómo ha evolucionado Martina Maresme desde que lo creaste?
Sin duda está siendo un camino lleno de aprendizajes y especialmente en los último dos años ha evolucionado muchísimo, y lo va a seguir haciendo en los próximos meses. En mi caso el proyecto no empezó teniendo muy claro que era negocio y como iba a monetizarlo, sino que todo se ha ido dando según lo que he sentido que tocaba en cada momento y lo que he visto que necesitaban las mujeres y yo podía aportar mi valor. Al principio solo compartía contenido más del ámbito profesional, luego añadí la parte personal y ofrecía asesorías personalizadas, más tarde vinieron los procesos de coaching individuales y otros proyectos, como Visibilidad Emprendedora, y ahora vuelve a transformarse para centrarse en el liderazgo femenino, la formación y el trabajo grupal. Sin duda lo bueno de emprender es que te permite que tu proyecto crezca y cambie contigo, que para mí es algo fundamental. Como mujer joven el camino tampoco ha sido fácil, he tenido que vencer muchos miedos y obstáculos, pero sin duda vale la pena.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Soy una loca de la planificación, la organización y la productividad, me encanta probar nuevos métodos de trabajo. Con el confinamiento también estoy aprendiendo a fluir y a adaptarme al momento presente. Planificar es importante, pero saber adaptarte aún más. Normalmente trabajo por time blocking, es decir, junto todas las tareas parecidas en un mismo día o momento para facilitar la concentración y optimizar el tiempo. Cuando necesito concentrarme mucho o sé que me espera una jornada larga de trabajo uso también el sistema pomodoro para asegurarme de ir parando y descansando y de esa forma no agotarme y controlar mi energía. Por otra parte, siempre empiezo mi día con mi rutina de mañana, con tiempo para mí, para cuidarme y sin móviles ni pantallas y sin pensar en el trabajo. Eso me permite afrontar el día de mejor humor y llena de energía. Aún así, si algún día siento que mi planificación o rutina no es lo que necesito me permito cambiarla y adaptarme al momento.
-          Hoy día es muy importante que tanto los profesionales autónomos como las empresas estén en las redes sociales y posean una página web donde ofertar sus servicios y más aún si te dedicas a sectores profesionales como la fotografía, el diseño o la moda. ¿Cómo deberíamos gestionarlas para que sean profesionales? ¿Deberíamos mostrar en ellas nuestras vidas personales como hacen muchos influencers?
La verdad es que es un gran debate y no sé si soy la persona más adecuada para responder, pero desde mi experiencia la web debe estar actualizada, no dar errores o enlaces rotos, y proyectar una imagen profesional que llegue a tu cliente ideal. Aún así sé por experiencia que el momento de cambio es difícil, y ahora mismo la mía da algunos errores, jaja. Creo que en el caso de una marca personal debes mostrar una parte de tu vida personal que esté conectada con tu mensaje y te permita conectar con tu público, pero no de tu vida privada, esa es la principal diferencia con un influencer. Vivimos de nuestro trabajo y necesitamos conectar y que la gente confíe en nosotras, por eso es importante mostrar una parte personal, pero eso no quiere decir tener que compartir todo lo que haces, compras o te pasa, ni tampoco por ejemplo temas de pareja, familia, hijos. Aún así, creo que cada persona tiene que encontrar el equilibrio con el que se sienta cómoda y sea coherente con ella y con su marca, eso es lo más importante.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Supongo que a las personas no nos gusta escuchar lo malo y es normal que tendamos a enfocarnos en los éxitos, aún así es obvio que todos experimentamos de ambos lados. Nadie que emprende lo hace bien a la primera e incluso cuando llevas tiempo el error está ahí y es genial porque te permite aprender. En Visibilidad Emprendedora intento transmitir también esa parte de fracaso (o intentos no conseguidos como me gusta llamarlos) precisamente para apoyarnos entre emprendedoras y sentir que eso que nos pasa también les ha pasado a otras personas. Aún así emprendiendo se puede, y se debe, aprender de todo. De los éxitos para repetirlos y de los errores para mejorar, pero aprender debe ser una máxima que esté presente cada día.
-          En el blog de tu estudio (https://martinamaresme.com/blog/) has dedicado varias entradas a hablar sobre la importancia del autoconocimiento y en una de ellas cuentas tu propia experiencia, mientras en otras sólo la usas como ejemplo de la temática que tratas en dicha entrada. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática y hablar sobre ti misma? ¿Por qué es importante conocernos en profundidad a nosotros mismos?
En el mundo del emprendimiento a menudo se habla solo de la parte profesional o de crecimiento profesional, pero no se aborda la parte personal y creo que es un error. Para mí ambas cosas van unidas y una no puede darse sin la otra. Con la mayoría de mis clientas lo que veo es que simplemente no se han dado la oportunidad, el tiempo y el permiso para conocerse, para saber quién eres, qué quieres, pero no por lo que otros quieren o piensan de ti, sino de verdad, mirando dentro de ti. Obviamente no es fácil porque siempre surgen miedos, creencias limitantes, obstáculos que debemos saber sostener, pero creo que sin duda el autoconocimiento es la base de la felicidad. Cuando sabes quién eres y qué quieres todo es mucho más fácil. Hablarlo desde mi propia experiencia es una forma de mostrar como ha sido mi camino para que quién me lea vea que hablo de ello porque yo misma lo he vivido y experimentado y no siempre ha sido fácil, de hecho el autoconocimiento nunca se acaba, pero sin duda ha valido la pena.
-          En tu página web y redes sociales ofreces servicios de coaching y talleres presenciales y online. En los últimos años le hemos dado demasiada importancia a Internet, nos hemos centrado demasiado en las pantallas y hemos olvidado un poco hablar con las personas cara a cara. ¿Cuál es la importancia de los relacionarnos con las personas cara a cara en un mundo cada vez más digital?
Creo que precisamente durante el confinamiento hemos visto mucho esto. Mientras el digital nos abre oportunidades que de otro modo no tendríamos, y en este caso nos ha permitido seguir conectados, seguir trabajando, etc. también hay cosas que no puede sustituir, y por eso muchas personas estamos deseando poder abrazar a nuestra familia y amigos. Sin duda el formato presencial tiene una magia y un acercamiento único que, en el caso de las personas, que somos seres sociales, no podemos olvidar. Aún así el online ofrece también muchas cosas buenas así que como siempre la clave es encontrar el equilibrio entre ambos mundos y saber aprovechar lo mejor en cada momento.
-          En tu blog creaste una sección a la que has llamado la Visibilidad emprendedora donde recoges los testimonios de distintas mujeres jóvenes que han decidido emprender. ¿De dónde surgió la idea?
Nació un poco de lo que veía con clientas que eran o querían ser emprendedoras y de mi propia necesidad. Quería visibilizar que hay muchas mujeres emprendiendo de muchas formas distintas para crear referentes que pudieran inspirar a otras mujeres en sus caminos, pero también crear un espacio donde reflexionar y compartir todas juntas para ver que lo que nos pasa también lo viven otras mujeres. Sin duda compartir con personas que te entienden y hablan el mismo idioma que tú es algo mágico. De aquí ha surgido el podcast, los encuentros entre emprendedoras y muchas cosas más que están por venir, es un proyecto que me ha regalado y enseñado muchísimo. En las entrevistas hay mujeres de todas las edades, en distintos momentos, con distintas profesiones, con situaciones familiares también distintas… pero todas comparten la pasión por su trabajo y los miedos y retos que supone emprender.
-          Munsa, muchas gracias por tu tiempo.
Gracias a ti Elena por querer escucharme y compartir este ratito juntas. Espero que mis respuestas sean de mucha ayuda.

17 may. 2020

Café, diseño web y emprendimiento con Marina Rodrigo


Hemos quedado con Marina Rodrigo, una joven periodista que se ha especializado en el diseño digital, para conversar sobre diseño web y emprendimiento. Nos gustaría agradecerle a Marina Rodrigo que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Marina, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Mil gracias a ti por hacerme un hueco, Elena. El proceso de desarrollo de mi marca personal ha sido poco a poco. Yo venía de haber montado una sociedad limitada con dos socios y tener una marca comercial y hace 4 años, cuando decidí montármelo por mi cuenta, una de las primeras decisiones que tuve que tomar fue si optaba de nuevo por crear una marca corporativa o me atrevía con la marca personal.
Al final decidí hacerlo por la marca personal por varios motivos, pero el principal fue que la marca personal me permitía ir pivotando mi negocio hasta encontrar justo el sitio exacto en el que me sintiera cómoda y, además, me daba la oportunidad de asociar otros proyectos e inquietudes a mi negocio. Por ejemplo, aunque mi principal actividad es el diseño web, también tengo una faceta de escritora (y tengo un libro publicado Amor en diferido), me gusta mucho todo lo relacionado con la comunicación, colaboro con otros proyectos como asesora… Y la marca personal me permitía crear un paraguas que abarcara todo eso.
Una vez decidido todo esto, que sería la parte más estratégica, invertí en otros 3 campos: imagen corporativa, fotografía y web. La imagen corporativa me ayudó a diseñarla Nereida Tarazona, para las fotos conté con Daniel Gramage y la web ya fue cosa mía. Aunque si te digo la verdad, diseñar para uno mismo es complicadísimo.
Respecto a la segunda pregunta, claramente sí. Creo que invertir en tu marca es fundamental para hacerse un hueco en el mercado y para que los clientes apuesten por confiar en ti. Por muy bueno que seas, si tus servicios o productos no están apoyados por un buen branding, te va a costar muchísimo más trasmitir el valor de lo que estás vendiendo. Tener una imagen de marca unificada y coherente te permite diferenciarte y que la gente te reconozca. Tener unas fotos profesionales también te ayuda a darle ese toque único a lo que haces y trasmitir mayor confianza y seguridad. Tener una web que comunica bien y donde se detalla cómo eres, cómo has llegado hasta aquí, cuál es tu manera de hacer las cosas… es fundamental también para que alguien dé el paso de contratarte.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Como te comentaba, Nereida Tarazona fue quien me ayudó con el diseño de mi imagen de marca. Ella fue la encargada de estudiar todo el universo que rodea mi marca y a partir de ahí crear un logotipo, elegir unas tipografías corporativas y una paleta de colores, crear algunos elementos visuales complementarios…
Para poder llegar a todo eso, primero nos reunimos varias veces para hablar de mis objetivos con la marca, de mis necesidades, del público al que me dirijo… Y también creamos un moodboard (un tablero de inspiración) en Pinterest donde yo le fui indicando algunas marcas con las que conectaba, elementos gráficos que me gustaban especialmente, fotos que me inspiraban… Y con toda esa información, ella ya se encargó de desarrollar toda mi marca y darme una guía de estilo con todo el material.
Una vez que Nereida creó ese manual de mi marca, yo ya he podido crear mi web y muchos otros diseños que he ido necesitando durante el camino. Incluso he podido delegar el diseño de algunos elementos a otros diseñadores cuando lo he necesitado. Por ejemplo, Elena Altuna, que es especialista en maquetación de productos digitales, me ha echado una mano más de una vez para darle forma a manuales, documentos… que he ido necesitando en mi negocio
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en una profesional freelance del diseño web? ¿Cómo fueron tus inicios?
Elegí apostar por el diseño web porque es una disciplina que aúna muchas otras que me encantan como la escritura, la fotografía, la maquetación, la comunicación… Yo estudié Periodismo, pero tras unos años dedicándome a ello, me di cuenta de que no tenía la vocación necesaria ni me veía trabajando ahí durante los próximos años. Así que con los conocimientos que tenía, intenté buscar una profesión que me permitiera aprovecharlos al máximo, pero de otra manera. Y justo encontré eso en el diseño web.
Los inicios fueron complicados, sobre todo, porque hace 8 años (en 2012) yo no tenía prácticamente ninguna formación en estrategia de negocio, contabilidad, marketing… Y de repente me encontraba al frente de una empresa donde, aparte de trabajadora, tenía que ser contable, relaciones públicas, responsable de marketing… Me vi desbordada muchas veces y con mil dudas. Lo que más me ayudó fue formarme. Apuntarme a cursos de todo aquello que no sabía, pero necesitaba y apostar mucho por dedicarle tiempo y esfuerzo a formarme. Sin formación me hubiera sido imposible hacer crecer mi negocio de cualquier forma.
Y otra cosa que me ayudó mucho desde el principio fue el networking. Conocer a otros emprendedores en una situación similar a la mía o que ya habían pasado por donde yo estaba pasando en ese momento, fue clave. El ver que no estaba sola, que había gente que me comprendía (porque muchas veces nuestro entorno más cercano no nos termina de comprender…), me dio mucha fuerza para seguir intentándolo hasta que el negocio comenzó a dar sus frutos.
-          También formas parte del proyecto Brand in a bottle. ¿Cómo lo definirías y el trabajo que haces en ella?
Brand in a bottle surgió de forma natural. Muchos de mis clientes cuando me pedían presupuesto para hacer su web antes necesitaban también contratar a un diseñador gráfico para su marca y a un copy para sus textos. Y después de crear la web, muchas veces les hacía falta maquetar un ebook o crear algunos recursos para sus newsletters o redes sociales. Así que les propuse a algunas colaboradoras con las que ya trabajaba crear un proyecto conjunto donde pudiéramos ofrecer todos estos servicios en un solo lugar. Así nació Brand in a Bottle. En principio éramos una diseñadora gráfica, una copy y yo. Y ahora mismo lo componemos Nereida Tarazona (diseño gráfico), Conchi Sanjerónimo (copy), Elena Altuna (maquetación) y yo (diseño web). Al final Brand in a bottle es una pequeña agencia compuesta por freelances que nos coordinamos para ponérselo más fácil a los clientes de las 4 y ofrecerles servicios que estando solas no alcanzaríamos a ofrecer.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven emprendedora dentro del sector del diseño web. ¿Cómo ha evolucionado tu marca personal desde que la creaste? ¿Cómo definirías tu estilo como diseñadora web?
Mis primeros años como freelance estuvieron dedicados 100% a trabajar en los proyectos de mis clientes, pero desde hace un par de años he ido añadiendo algunas líneas más a mi negocio. La principal ha sido comenzar a dar formación. En 2018 la plataforma de educación online, Crehana, me propuso hacer un curso con ellos y resultó una de las experiencias más gratificantes de mi vida. La verdad es que le cogí el gustillo a dar formación y es algo que he ido incorporando a mi negocio y que me gustaría potenciar durante los próximos años.
Además, he ido participando de otros proyectos como Brand in a Bottle o, también, Gyoza Studio donde llevo más de medio año como directora de operaciones ayudando a organizar los proyectos y coordinando la estrategia del estudio.
Estas dos vías, la de la formación y la relacionada con gestión de proyectos, son en las que me quiero enfocar próximamente. Sin dejar de lado el diseño web, claro.
Mi estilo como diseñadora… me cuesta mucho definirlo porque creo que es algo que es mucho más fácil de ver desde fuera que desde dentro. Pero sí que es cierto que me obsesiono mucho con que las webs comuniquen bien. Que el usuario cuando llega a una web entienda realmente qué hace ese profesional o empresa y cómo puede ayudarle a solucionar sus problemas. Más que en la parte estética o en la parte técnica (aunque las dos son muy importantes también), me centro mucho en la parte comunicativa. Al final de nada sirve que una web sea muy bonita o muy rápida, si cuando alguien llega a ella no se entera de qué es lo que haces, cómo puede contactarte o no le queda claro si puedes ayudarle con el problema que tiene ahora mismo.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Por el tipo de trabajo que hago planificar cada jornada de trabajo es complicado porque van surgiendo muchos imprevistos cada día. Un día se puede caer un servidor por una avería, una actualización puede hacer que algo no funcione en una web… y todo eso es muy complicado de planificar. Así que mi día a día suele ser muy flexible.
Sí que es cierto que reservo huecos específicos para tareas que deben salir un día determinado sí o sí o para reuniones, pero el resto debo ir planificándolo tal y como se va presentando.
Lo que sí planifico mucho son mis procesos de trabajo. Llevo un par de años invirtiendo mucho tiempo en crear mi manual de procesos y eso me ayuda mucho con el trabajo diario. Por ejemplo, tengo desglosado en pasos muy pequeños todas las acciones que necesito llevar a cabo para hacer una web, desde la primera reunión con el cliente hasta la entrega final. Y esto me ayuda a saber en qué punto estoy en cada proyecto en el que trabajo: que está hecho ya, que queda pendiente… Es una especie de mapa de ruta que me ayuda muchísimo a la hora de gestionar la carga de trabajo y establecer prioridades sobre qué debo hacer cada día en cada proyecto en el que esté trabajando.
-          Hoy día es muy importante que tanto los profesionales autónomos como las empresas posean una página web donde ofertar sus servicios y más aún si te dedicas a sectores profesionales como la fotografía, el diseño o la moda. Asesoras, diseñas y gestionas las páginas web de emprendedores y pequeñas empresas. ¿Cómo deberíamos gestionarlas para que sean profesionales?
Me gusta decir que en realidad diseñar una web es igual que montar un puzzle. Creo que el secreto para que cuando la web esté lista, el puzzle quede bonito, es toooodo el trabajo previo que se haga al diseño de la web.
El proceso que te contaba que seguí con mi propia marca, es el que le recomiendo seguir a todos mis clientes. Creo que lo más importante es, en primer lugar, trabajar una buena estrategia. Tener claro quién eres, en qué eres bueno, dónde aportas valor, cómo vas a ofrecer tus servicios, a quién se los vas a ofrecer…
Una vez la estrategia está clara, comienza el trabajo de imagen corporativa, copy y fotografía. Estas 3 patas son fundamentales para generar un buen material que luego podamos aprovechar para hacer la web. Cuando ya tienes un manual de marca, unos buenos textos y unas fotos profesionales, entonces llega la hora de montar el puzzle.
Si esos cuatro se han trabajado bien, es realmente difícil no conseguir unos buenos resultados… Si tu estrategia, tu imagen corporativa, tus fotos y tus textos están bien elaborados, vas a tener una web profesional sí o sí.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Me parece muy interesante esta pregunta. Creo que se aprende tanto de los fracasos como de los éxitos y estoy totalmente de acuerdo en que es importante que se visibilice el fracaso porque, de hecho, no lo considero como tal. Las cosas pueden salirte de una forma diferente a la que esperabas o puedes sentir que te han salido mal, pero siempre hay aprendizaje en ellas.
A mí me han salido muchas cosas mal o han resultado de una forma que no había contemplado. Pero si no las hubiera hecho así y con esos resultados, seguramente tampoco habría podido hacer lo que sí me ha salido bien.
Creo que tan importante como conseguirlo es intentarlo. Me gusta mucho la frase de “Hazlo. Y si tienes miedo, hazlo con miedo”. Muchas veces nos paralizamos por si lo que hemos pensado no sale bien y dejamos de dar el paso. Y la mayoría de las veces el hecho de que lo intentemos y fracasemos tiene unas consecuencias muy, muy pequeñas que podemos superar muy fácilmente. Siempre hay que hacerlo con cabeza, por supuesto. Tampoco soy partidaria de arriesgarlo todo por una idea y creo que es mejor tener los huevos repartidos en varias cestas.
Pero sí creo que hay que arriesgarse, probar cosas nuevas, hay que pasar por desengaños y también dejarse sorprender por oportunidades que quizás nunca habías contemplado. Creo que vale la pena intentarlo, sea cual sea el resultado.
-          Marina, muchas gracias por tu tiempo.