5 may. 2020

Café, comunicación y emprendimiento con Ana López


Hemos quedado con Ana López para conversar sobre comunicación y emprendimiento en una acogedora cafetería de Murcia. Nos gustaría agradecerle a Ana López que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Ana, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
¡Hola Elena! Mil gracias por pensar en mí para esta entrevista. Me hace mucha ilusión. En cuanto a mi marca personal, la verdad, es que he ido aprendiendo sobre la marcha. Siempre he intentado que proyectara, de base, mis valores y los que he metido en mi proyecto: humildad, cercanía… creo que lo primero que se necesita para que una marca personal cale y conecte con el público es que sea muy tú; si es algo impostado o falso se nota rápido y la gente lo rechaza. Hay que encontrar un equilibrio entre ser profesional y ser persona. Ahí está la clave y así es como yo la he ido desarrollando. Con estrategia detrás, con una clara intención siempre para el negocio, pero siendo muy yo.
Y en cuanto a si es importante tenerla, sí; me parece imprescindible. Para los freelances no hay objeción, porque quien te vaya a contratar es lo primero que va a mirar, puesto que viendo la marca personal lo descubres todo; pero voy a más, ya no solo los autónomos, es que cualquier trabajador que quiera ir mejorando en su puesto de trabajo, cambiar de puesto o convertirse en referencia, es fundamental.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Cuando te conviertes en autónomo y tienes tu propio negocio, sobre todo al principio, tiendes a querer hacerlo todo tú para gastar lo menos posible – porque normalmente cuando empiezas no tienes mucho –. Pero, como bien dices, tener una identidad corporativa global definida es imprescindible porque va a determinar el grado de profesionalidad que proyectes hacia los demás; no es lo mismo alguien que tiene trabajados hasta los colores de su marca, que alguien que sube fotos al tuntún. Puede ser el punto de diferencia entre que te contraten o no.
Yo desde el principio lo delegué, y ha ido cambiando conforme he cambiado yo y mi proyecto. Toda la identidad corporativa que ahora mismo tiene mi marca está trabajada por una diseñadora especializada en emprendedoras, que me hizo toda la página web, el diseño de las plantillas corporativas, las tarjetas de visita, los recursos para las redes… Es importante que toda tu marca tenga coherencia y que quien te busque o trabaje contigo sepa reconocerte visualmente de una manera rápida.
-          ¿Cómo definirías Versanalidad, la filosofía que hay tras ella y el trabajo que haces en ella?
El nombre de mi marca esconde dentro la filosofía de mi trabajo. Versanalidad, como naming, nace así, en tres partes: Vers-ana-lidad, Vers, de versatilidad, porque trabajo siempre adaptándome al cliente, a sus necesidades específicas y con proyectos personalizados. Ana, de mi nombre, mi esencia, porque todos mis proyectos y trabajos tienen un poquito de mí, de mi marca personal, de mi manera de ser y de trabajar. Y lidad, de utilidad, porque el fin último de mi trabajo, mi objetivo es ayudar a los demás, serles de utilidad a quien necesite lo que yo puedo aportar y que consiga esos resultados que necesita a través de mí.
Yo siempre digo que Versanalidad es una pequeña agencia de comunicación para emprendedoras y pequeñas empresas que lo que busca es hacer que dejen su huella en el mundo. Yo soy periodista, me gusta comunicar y lo que quiero es ayudar a esas personas que son muy buenas en lo suyo pero nunca han entrado en el terreno del marketing o la comunicación, a que puedan desarrollar (o delegar) esa parte y que den a conocer su marca de la mejor manera posible.
Además, la filosofía de mi marca es muy periodística, y tengo una firme intención siempre de informar, quiero que esas personas que me siguen lleguen a la información que necesitan y no se pierdan nada. Es una de las bases de mi marca. También el poder demostrarles a esas clientas que su proyecto también puede convertirse en noticia, porque es único y especial. Por eso creé mi propia revista digital, que se llama La Red, en la que creo noticias sobre mujeres emprendedoras online para demostrarles que sí que se puede difundir lo que hacemos de otra manera, por ejemplo, en los medios de comunicación.
También digo siempre que mi responsabilidad social corporativa es el fomento de la lectura. Por eso siempre en mi perfil, en la revista, en el blog, etc. comparto lecturas que creo que pueden interesarles a mis seguidores y muchas veces me devuelven en feedback contándome que se han comprado el libro o que se lo apuntan como próxima lectura. Me parece súper importante hacer también de altavoz para intentar educar a la gente en las buenas costumbres y yo desde mi marca con la poquita visibilidad que tengo siempre lo intento.
-          No es fácil emprender y lo es menos hacerlo a los pocos meses de graduarte. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y crear Versanalidad?
Realmente yo emprendí dos años después de graduarme, en 2018. Lo hice más por una cuestión de vida personal que por mi antiguo trabajo; hubo un momento en el que me replanteé si la especialidad que había elegido era la que más me llenaba, y me di cuenta de que no. Tenía poca experiencia en otros sectores y se me iba a hacer complicado encontrar trabajo pronto, así que decidí que crearía yo mi propio trabajo y lo haría a mi medida.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven periodista freelance y emprendedora. ¿Cómo ha evolucionado Versanalidad desde que la creaste?
Buf, ha evolucionado muchísimo y creo que nunca dejará de hacerlo. Un negocio tan personal siempre está en continuo cambio. Fue ilusionante al principio, duro, muy duro en su desarrollo cuando intentas llegar a más clientes, trabajar mejor, sentirte valorada y realizada, etc. Ahora mismo, a pesar de los altibajos y la incertidumbre que produce el ser autónomo, no podría cambiarlo. Me gustaría poder asentar mi negocio y seguir con mi estilo de vida y de trabajo actual por mucho tiempo más.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Es seguramente la pregunta del millón. Yo llevo dos años y he probado de todo, desde “fluir”, hasta rutinas muy marcadas, y al final lo único que puedes sacar en claro es que cada persona es un mundo y no hay una regla exacta para todos. Cada uno lo hace lo mejor que puede. Incluso tú mismo puedes tener una rutina e ir modificándola según necesites, por ejemplo, conozco mujeres que descansan cuando tienen el periodo.
Si quieres mi ejemplo, en mi caso, yo lo que intento es marcarme un horario de trabajo en casa similar al que podrías tener por cuenta ajena, pero obviamente a mí ritmo. Intento trabajar de 9 a 5 generalmente, parando para comer y para descansar un rato de 2 a 3, por ejemplo. Es la base, pero para nada me lo autoimpongo; hay días que empiezo a las 9.30 o a las 10; días que descanso de 2 a 4 y días que termino a las 8 o 9 de la tarde. Todo es cuestión de organizarse. También está claro que al ponerte tus propios horarios tienes más libertad; yo puedo decidir si un lunes no trabajo, o si un jueves aguanto hasta la noche para el viernes descansar. Es la parte buena del emprendimiento y el trabajo por cuenta propia.
Así es también como se concilia con la vida personal. Yo ahí sí que tengo reglas marcadas, por ejemplo, si trabajo de 9 a 5, a partir de las 5 apago el ordenador y no hago absolutamente nada de trabajo ni en el móvil ni por otros medios. Ahora también llevo unos meses imponiéndome no trabajar los fines de semana. Y tampoco tengo las notificaciones del correo electrónico abiertas en el móvil.  Son cosas que al final tienes que gestionarte tú, porque sino, nunca desconectas del trabajo y eso a la larga te va a perjudicar.
-          Hoy día es muy importante que tanto los profesionales autónomos como las empresas posean una página web donde ofertar sus servicios y más aún si te dedicas a sectores profesionales como la fotografía, el diseño o la moda. Asesoras y gestionas las redes sociales de emprendedores y pequeñas empresas. ¿Cómo deberíamos gestionarlas para que sean profesionales? ¿Deberíamos mostrar en ellas nuestras vidas personales como hacen muchos influencers?
Todo depende de la estrategia que haya detrás. Los influencers suelen recomendar productos de vida cotidiana (como cremas, comidas, productos para el hogar), si es así es indispensable que enseñes cómo te echas las cremas, cuándo comes o como limpias la casa, por ejemplo. Porque al final, lo que buscan es que la gente lo quiera comprar y gracias a su influencia, si esa gente ve que ellos lo usan también lo querrán.
Pero creo que el mundo influencer va aparte dentro del ecosistema del marketing digital porque, no es lo mismo que un autónomo que diseña webs o hace fotografías. Al final, todo es marca personal, sí, pero tienes que saber hacia dónde dirigir tu estrategia, que suele ser hacia donde está tu público y hacia cómo consume el contenido.
Para gestionar las cuentas de forma profesional habría que hacer un plan de comunicación donde se establezca qué objetivos queremos conseguir y cómo podemos conseguirlos; luego elegir qué tipo de comunicación vamos a llevar a cabo, y hacer un calendario de contenidos en el que establezcamos estrategias que nos lleven a conseguir esos objetivos. Piensa que ninguna foto, ningún vídeo, ni ningún contenido que veas en una cuenta profesional está ahí por estar. Si nos mostramos en nuestra vida diaria, seguramente es para ganarnos la confianza del posible cliente y que vea cómo somos personalmente; si subes una foto dando tips sobre cómo mejorar los textos de tu web, tiene la estrategia y el objetivo de enseñar al público y de que vean lo que sabes, si subes la foto de un libro, quieres recomendarlo para que la gente se “enganche” a tu cuenta cuando pongas más… Todo, todo lo que se hace en redes sociales tiene una estrategia y un porqué detrás que va directamente relacionado con los objetivos del negocio.
-          En los últimos 15 años desde que surgieron las redes sociales y estas se profesionalizaron, junto con los blogs, muchos han dado consejos de cómo debemos gestionarlas y como debemos actuar en ellas. El tiempo ha demostrado que la mayoría de esos consejos no sirven para todos. ¿Cuál es tu punto de vista como profesional de la comunicación?
Creo que no hay una misma estrategia para todos, igual que no hay dos proyectos iguales. Cada uno tiene que ir probando lo que le va bien, y cambiando lo que le va mal. Es cuestión de estar atento al feedback y a la repercusión e ir modificando según funcione o no. También puede pasar que lo que te funcione hoy mañana deje de hacerlo, por eso hay que estar atento.
La única clave es compartir contenido de valor que tus seguidores agradezcan, mezclar la inspiración con la educación y un poco de entretenimiento e ir viendo cómo lo acoge tu audiencia.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Suele pasar porque muchos se acogen al “copia lo que yo hice y tendrás lo mismo que yo”. Pero claro para saber qué hicieron ellos hay que pasar por caja (por su caja) y así es como se engrandecen. Y vuelvo a lo mismo, no hay dos proyectos iguales, y yo no me atrevería a decir que hay una sola estrategia que puede valernos a todos por igual. No puede.
No sé si se aprende más del éxito o del fracaso, eso es algo que va en cada uno; siempre se dice que se aprende más de los fracasos, pero hay gente que fracasa y no logra sacar aprendizaje de ahí, sino frustración y desánimo; y mucha gente que tras un fracaso se queda en el camino y no lo vuelve a intentar. Y no son ni mejores ni peores, son personalidades y maneras de vivir.
Lo que sí pienso es que en muchas ocasiones el éxito está sobrevalorado porque, ¿qué es el éxito? No hay una definición concreta, para cada uno puede ser una cosa diferente y no es ni mejor ni peor. Entonces, si no hay un baremo de mejor ni peor, ¿puede ser una palabra tan importante? No lo creo. Mi éxito, por ejemplo, es vivir la vida que quiero cada día. Para otra persona será tener mucho dinero. ¿Llegamos a la misma conclusión? No. Pues no te fijes en lo que los demás consideran éxito y márcate los tuyos propios. Así se es más feliz.
-          En tu página web y redes sociales ofreces servicios de comunicación para el mundo online y el offline. En los últimos años le hemos dado demasiada importancia a Internet y hemos olvidado a los medios de comunicación más tradicionales. ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos? ¿Cuál es la importancia de los medios de comunicación tradicionales (prensa escrita, radio y televisión) en un mundo cada vez más digital?
Suelo trabajar en el mundo online y con estrategias online porque es hacia lo que se está moviendo la sociedad, y dentro de unos años puede ser lo único que conozcamos. Aún así, ya te digo que los medios de comunicación tradicionales no van a desaparecer; ya harán por reinventarse.
Para mis clientes, aparecer en un medio de comunicación tradicional, más que visibilidad o nuevos clientes, les da muchísima reputación. El posicionamiento es brutal, acabas siendo considerado el referente o el experto en el tema que trates porque se suele considerar que los medios tradicionales son los más serios y los que cuentan “la verdad”. Si puedes salir en uno de ellos ganas directamente la confianza de la gente porque “si te han sacado ahí, por algo será”. Los inconvenientes están claros: en un medio online puedes poner un link directo a tu página de ventas y segmentar el público para llegar justo a tu público objetivo. Los medios tradicionales y en papel son más generalistas y el público es más amplio; te da mucha reputación pero es más probable que se pierda tu mensaje.
Y respecto a la importancia de esos medios, va un poco en la misma sintonía; son los que la gente se cree, los que tienen la última palabra, a los que al final acudimos para informarnos. Ellos también se han transformado y se han abierto al digital, pero mantener esa parte en papel o tradicional les da un posicionamiento como referencia que no tienen todos los que han ido naciendo después.
-          En tu página web creaste una sección a la que llamaste la Red de noticias emprendedoras donde recoges los testimonios de distintas mujeres jóvenes que han decidido emprender. ¿De dónde surgió la idea?
La idea surgió después de lanzar mi servicio de prensa, porque muchas mujeres me escribían diciéndome que les encantaría salir en los medios pero que no tenían nada que contar. Entonces, decidí abrir una sección en mi blog en la que escribir noticias sobre mujeres emprendedoras y sus proyectos, igual que lo haría un medio de comunicación. Así pude demostrarles que de todo se puede sacar algo noticiable y que si le dan una vuelta creativa pueden llamar a la puerta de la prensa.
-          Ahora dicha sección es una revista, ¿por qué decidiste convertirla en un medio de comunicación?
Esa idea de la red de noticias tuvo una acogida brutal y muchísimas mujeres quisieron participar, por eso decidí crear una revista digital para poder darle más hueco a cada una de ellas y que pudieran retroalimentarse. Al final, creé el primer medio de comunicación online para mujeres emprendedoras, la revista La Red, que sale cada dos/tres meses con más de 60 páginas llenas de noticias, recomendaciones, columnas de opinión de emprendedoras referentes, etc. Un auténtico orgullo para mí y mi proyecto más bonito. Lo tenía en la cabeza desde mucho tiempo antes pero no podía sacarla así de repente, no habría tenido la acogida que tuvo después de las primeras noticias. Vi el momento justo de ponerla en marcha y lo hice. Al final, yo soy periodista, me tira muchísimo la prensa, la información y vi que había un nicho sin explorar en este mundo de mujeres emprendedoras online en el que ya está todo inventado. Así que aposté por él y fíjate, salió mil veces mejor de lo que me esperaba.
-          Ana, muchas gracias por tu tiempo.
Gracias a ti por esta entrevista tan bonita, ha sido un auténtico placer poder hablar de mi proyecto tan a gusto aquí.

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