1 may. 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Meritxell Terrón


Hemos quedado con Meritxell Terrón, periodista y cofundadora de la plataforma de literatura gamificada Literup, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería de Gandía. Nos gustaría agradecerle a Meritxell Terrón que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Meritxell, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener Literup una identidad corporativa tan bien trabajada y atractiva que proyectáis a través de las redes sociales. ¿Cómo las habéis desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
¡Buenos días! Creo que lo más importante es tener claros los valores que quieres transmitir. En nuestro caso, la cultura accesible para todos, el apoyo a las personas no normativas y el mimo a nuestras publicaciones. Como hemos pasado por aceleradoras, estas nos dieron las herramientas para trabajar y pulir nuestra identidad corporativa, así que prácticamente desde el principio hemos tenido claro los valores. La cultura accesible, por ejemplo, fue lo que motivó la creación de Literup, así que para nosotros es el más importante. Y sí, tener una buena marca personal, sobre todo si tienes mucha competencia, te ayuda a tener una identidad única y conseguir clientes alineados con tu visión. De este modo, una cohesión entre tus publicaciones, ya sea en redes sociales o en edición en papel, demuestra seguridad y confianza en las personas que hay detrás de la marca.
-          En la actualidad una empresa ha de crear una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quiera proyectar hacia sus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar vuestra identidad corporativa? ¿Lo habéis hecho vosotros solos o habéis confiado en el trabajo de otros profesionales?
Al principio nos llamábamos El Libro del Escritor (parece que hayan pasado décadas, jajaja) porque inicialmente estábamos orientados a herramientas de escritura. Nuestro logo estaba compuesto por el nombre de la empresa junto con una pluma, símbolo que siempre ha representado la escritura. Lo que sí estudiamos más fue la paleta de colores. Nuestra imagen corporativa se basaba en el naranja porque está asociado a la creatividad y energía, que era lo que queríamos transmitir. En 2017 la empresa tuvo un cambio drástico con el renaming, debido a que nuestro nombre no englobaba a gran parte de la comunidad literaria: los lectores. En ese caso, contratamos a un profesional para que nos guiase durante el proceso. Sin duda alguna, escoger el nombre fue lo más complejo. Barajamos mil y una ideas, pero al final escogimos Literup porque transmite lo que somos: literatura y gamificación. También buscábamos un nombre que pudiese usarse globalmente y que cualquier persona entendiera el significado tras nuestra identidad. Así que se quedó en la unión de la literatura (Liter) y la subida de nivel de la gamificación (up). Por eso nuestra frase corporativa es «Lee. Escribe. Sube de nivel».
Para el diseño buscábamos algo atractivo e innovador que, por supuesto, no quedara desfasado en un breve periodo. Para la paleta mantuvimos ese naranja creativo conectado al verde, que transmite la confianza que tenemos en nuestros escritores noveles.
-          ¿Cómo definirías Literup y el trabajo que haces en ella?
Literup es una plataforma que te enseña a escribir y leer mejor, con mayor profundidad y análisis. Y estos conocimientos los hemos puesto a prueba gracias a la gamificación de nuestras competiciones, en las que los participantes han aprendido a escribir con criterios acotados y a analizar textos con respeto.
La editorial es una extensión de estos valores. Traemos voces nuevas con personajes no normativos a precios accesibles y con ediciones muy cuidadas. En todos los casos ha habido un proceso de formación con nuestres autores para que sean capaces de desarrollar al máximo su potencial.
Yo me encargo de toda la parte comunicativa, bien sea con los artículos del blog, bien con la corrección editorial, e incluso mailing y redes sociales. Es un trabajo con el que disfruto mucho y me ha permitido encajar en un lugar a pesar de mi minusvalía, muy en sintonía con lo que transmitimos.
-          Os conocí hace unos años cuando erais El Libro del Escritor. ¿Cómo habéis evolucionado como empresa?
Cuando empezamos como El Libro del Escritor no imaginábamos que terminaríamos abriendo una editorial. Pero fue un gran paso para incluir a la comunidad lectora. Además, ofrecemos la posibilidad de leer los relatos de los participantes en nuestra web. Es cierto que llevamos con el proyecto casi seis años y hemos madurado mucho profesionalmente. Hemos ganado experiencia emprendedora, que nos ha servido para asentar las bases de la empresa. Ha sido un camino largo, pero gracias a todas las horas que le dedicamos a Literup hemos conseguido tener la formación necesaria para que lo que empezó como una simple idea se convirtiera en lo que es ahora.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en una profesional freelance de la edición literaria y ser también una escritora emprendedora? ¿Cómo fueron tus inicios?
Cuando hice el Máster de Escritura Creativa ya tenía en mente que probablemente acabaría siendo autónoma. Mi padre lo es, así que lo he vivido desde pequeña. Por lo que no era una opción extraña ni muy descabellada. Y ya cuando iniciamos la actividad con El Libro del Escritor pensamos en abrir la opción de ofrecer servicios editoriales. Y así empezó mi aventura emprendedora en la edición literaria.
Después he estado llevando webs/blogs y redes sociales de PYMES, posicionamiento SEO, etc. Y con la fibromialgia/fatiga crónica tener un trabajo presencial a jornada completa es muy, muy complicado. Pero ser freelance me permite administrarme, trabajar cuando me encuentro mejor (normalmente por la tarde-noche). La peor parte son los meses en los que no hay encargos, o muy pocos, porque los gastos fijos siguen ahí: gestoría, cuota de autónomos… Sin olvidar que, por mucho que el Gobierno diga que ayudará a los autónomos, ésta aumenta.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. Algunas de ellas la hacéis en Literup. ¿Qué importancia tiene el informe de lectura, la corrección de textos y/o el asesoramiento para una persona que quiera escribir y publicar una novela?
Siguiendo la línea temporal, hay personas que tienen una idea, pero no saben cómo ponerla en marcha o se quedan bloqueadas en un punto y no logran continuar. La mayoría de las veces, cuando hay un bloqueo, es por la falta de formación técnica o simplemente porque son brújula y no se han detenido a analizar bien la novela. El asesoramiento permite que trabajemos conjuntamente para conseguir encauzar la historia con reuniones semanales y corrección de lo nuevo que se vaya trabajando.
Después tendríamos la corrección ortotipográfica y de estilo. Este servicio sirve para corregir palabra por palabra todos los errores inequívocos y sugerir cambios, adaptar el estilo al medio, público objetivo y propósito. Por ejemplo, en una publicación dirigida a niños no puedes hacer frases larguísimas o contar con un vocabulario rebuscado. Hay que saber adaptarse a tu público objetivo, y eso es lo que hacemos con este servicio.
Por último, vendría el informe literario, destinado a aquellas personas que han acabado su manuscrito, pero no saben si todo es coherente, si se ajusta el lenguaje al público objetivo o qué errores globales tiene. Básicamente sería una vista general del proyecto desde la perspectiva de un experto que conoce el mundo editorial.
-          En vuestro blog (http://blog.literup.com/) habéis dedicado varias entradas a hablar sobre lo que significa profesionalizarse en un sector profesional tan creativo como es la escritura creativa y que muchos consideran una simple afición. ¿Qué os llevó a afrontar esta problemática en el blog para que personas alejadas de dicho mundo profesional puedan entender que hay detrás?
Como persona que ha hecho un Máster en Escritura Creativa, y que tuvo que mudarse de Barcelona a Sevilla para eso, sé que no todo aquel que quiere vivir de la escritura puede dar el salto y formarse profesionalmente de buenas a primeras. Muchos de nuestros lectores/usuarios de Literup son personas con un trabajo fijo no relacionado con la escritura que de pronto se plantean que quieren probar suerte publicando. Así que el objetivo del blog es tener una primera aproximación al oficio. Sin embargo, no sustituye una formación ni mucho menos.
Los artículos que hemos escrito en el blog sirven de apoyo a nuestros lectores. Y algunas de nuestras entradas han sido las propias sugerencias de los lectores, que nos escribían sus dudas.
-          En esas entradas dais consejos a todo aquel que quiera profesionalizarse como escritor. ¿Qué otros consejos (y sobre los que aún no hayáis hablado en vuestro blog) les darías a toda aquella persona aficionada a la escritura que quiera profesionalizar su afición?
Buf, no sé si me han quedado muchos temas sin tocar, jajaja. Creo que el principal es establecer una rutina de escritura. Si un rato a la semana (aunque sería preferible todos los días) lo dedicas a escribir, siempre a la misma hora, tu mente ya se prepara para ser más creativa cada vez que te sientes a realizar esa tarea. Funciona muy bien establecer un ritual: hacerte un té, preparar un lugar especial solo para la escritura y poner música de ambiente (bandas sonoras, música que te inspire, sonidos ambientales…). Lo más importante es la constancia. Porque si trabajas por inspiración, va a ser muy, muy complicado poder dedicarse a la escritura profesionalmente. Y, sobre todo, formarse, aunque sea leyendo blogs. La técnica es fundamental porque te permite tener las herramientas de trabajo a mano y saber utilizar cada una cuando toca y de la mejor manera posible.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Sí, necesito planificarme para llegar a todo lo que debo hacer. Eso también me permite recordar mejor las cosas (estoy a tantas cosas a la vez que es muy fácil que se me olvide que había quedado para tomar un café). Y la vida personal y el ocio no deben ser menos. Durante mucho tiempo lo he olvidado y a temporadas he trabajado hasta doce y catorce horas diarias, pero el cuerpo no aguanta. Ahora tengo claro mi horario (aunque pueda ser flexible) y una vez acaba mi jornada no contesto ni correos ni tuits. Porque si no, por mucho que estaba presencialmente con mi familia o amigos, mi cabeza estaba pensando en las tareas pendientes que debía haber estado haciendo o en el mensaje que había quedado sin responder. Y ni trabajaba ni descansaba. Es el riesgo cuando trabajas desde casa.
En cuanto a la rutina, intento despertarme siempre a la misma hora y mientras desayuno contesto correos. Luego ya me pongo a corregir o editar, que requieren más procesamiento mental. La pausa para comer es muy importante. Descanso durante un ratito y veo mientras una serie, que me permite desconectar. Y después vuelta a la carga.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Nunca verás que inviten a una ponencia a hablar de personas que solo han tenido fracasos, sin lograr el éxito. No obstante, creo que es muy importante para tu trayectoria emprendedora aprender de tus errores. Sin duda, de los fracasos. Nosotros no teníamos experiencia apenas sobre economía. Nada acerca de previsiones, preparación de informes trimestrales… Y todos esos errores que cometimos al principio nos han servido sin duda alguna para aprender y mejorar.
Pero hay que tener en cuenta que un fracaso puede provocar el cierre de tu empresa, por lo que siempre debes andarte con pies de plomo.
Al final, no hablar de los fracasos forma parte de la cultura capitalista de “con esfuerzo y buena actitud se logra todo”, pero no es cierto. Hemos vivido de primera mano cómo proyectos que, aunque su idea no fuese innovadora o el mercado estuviese saturado, han conseguido salir airosos. Porque se trata de gente con una inversión inicial gracias a su posición social o simplemente porque tienen contactos en empresas con mucho dinero. Y al final los grandes casos de éxito son esos emprendedores, que no juegan en la misma liga que nosotros.
Nosotros siempre hemos sido transparentes y hemos hablado de nuestros errores cuando hemos tenido la posibilidad de formar parte de alguna mesa redonda sobre emprendimiento. Y es que debes recordar que, aunque fracases una vez, debes volver a intentarlo. En ocasiones puede ser mentalmente agotador. Pero lo importantes es analizar qué ha pasado y por qué. De ese modo podrás actuar en consecuencia y llegar a cumplir tu sueño.
-          Meritxell, muchas gracias por tu tiempo.
Muchísimas gracias a ti, Elena.

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